EE. UU. anuncia aranceles contra 60 socios en el marco del «reinicio comercial» de Trump

Los aranceles, que entrarán en vigor el viernes, oscilan entre el 10 % y el 12,5 % y afectan a las principales economías, incluida la Unión Europea.

Euractiv
GettyImages-2286269119-e1784870972929-2
Donald Trump. [Foto: GettyImages]

El viernes entró en vigor una nueva oleada de aranceles estadounidenses dirigidos a 60 socios comerciales, que sustituye a un arancel global que expiraba y que el presidente Donald Trump había puesto en marcha a principios de este año.

Los aranceles oscilan entre el 10 % y el 12,5 % y afectan a grandes economías como China, la India y la Unión Europea.

«Estados Unidos lleva casi un siglo aplicando una prohibición de importación de productos fabricados con trabajo forzoso y la hace cumplir rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo», afirmó el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer. Anteriormente había añadido que las economías afectadas representan la mayor parte del comercio estadounidense.

La Administración Trump ha actuado con rapidez para reconstruir el «muro arancelario» del presidente después de que el Tribunal Supremo anulara en febrero una serie de aranceles, lo que supuso un duro golpe a su capacidad para imponer aranceles elevados a su antojo.

Tras este revés, Trump recurrió a diferentes autoridades para volver a imponer un arancel del 10 % a las importaciones. Pero esto solo duró 150 días y expiró el viernes. Ahora entra en vigor la oleada de nuevos aranceles, propuesta inicialmente en junio.

Una investigación de varios meses

Las medidas se planificaron tras una investigación de varios meses y se consideran más resistentes a los recursos legales que las medidas anteriores.

Según el anuncio del jueves, las economías que han aplicado una prohibición de importación de productos fabricados con trabajo forzoso o se han comprometido a hacerlo se ven afectadas por el tipo más bajo, del 10 %. Entre ellas se encuentran Canadá, la UE, la India y el Reino Unido.

Se consideró que China, Japón, Corea del Sur y docenas de países más merecían el arancel más elevado, del 12,5 %. Sin embargo, la UE, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza se benefician de cierta exención, en consonancia con los acuerdos comerciales que habían alcanzado previamente con Estados Unidos.

Los nuevos aranceles han sido rápidamente condenados por los países afectados; Japón ha declarado que «lamenta» estos aranceles y el ministro de Comercio de Australia los ha calificado de «injustificados».

Los productos que ya están sujetos a aranceles específicos por sector —como el acero y el aluminio— no se verán afectados. Ciertos productos energéticos y fertilizantes también quedarán exentos, junto con los productos cubiertos por el acuerdo de libre comercio entre EE. UU., México y Canadá, según declaró un funcionario estadounidense a la prensa.

Washington está investigando por separado a 16 economías por exceso de capacidad industrial, en investigaciones que podrían dar lugar a aranceles adicionales. Los expertos advierten de que esto podría dar lugar, a la larga, a tipos arancelarios variables entre los distintos países.

Amenaza de nuevos aranceles

La decisión de la Administración Trump de imponer un arancel de referencia al tiempo que mantiene la amenaza de nuevos aranceles le permite conservar su ventaja sobre sus socios comerciales, explicó a la AFP la abogada especializada en comercio Greta Peisch.

Además, supone un incentivo para que los países cumplan los acuerdos comerciales que habían firmado anteriormente, añadió.

Al dedicar tiempo a las investigaciones, los funcionarios quieren que los aranceles que se impongan sean sólidos en caso de que se produzcan recursos judiciales, señaló Peisch, exconsejera general de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. y actualmente socia de Wiley Rein.

«Esto hace mucho más probable que se mantengan durante todo el mandato de Trump», lo que apunta a una «economía mucho más proteccionista» de cara al futuro, declaró a la AFP Josh Lipsky, del Atlantic Council. Además, la reactivación de los aranceles también aumenta los ingresos del Gobierno, añadió.

La Administración Trump ha estado buscando opciones que le permitan aplicar aranceles de forma agresiva, afirmó el exfuncionario comercial estadounidense Ryan Majerus.

A largo plazo, la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, a la que recurrió Greer para imponer los últimos aranceles, ofrece «más flexibilidad de lo que la gente cree», señaló Majerus. Una vez aplicados, las autoridades pueden modificarlos en función de los nuevos acontecimientos, añadió Majerus, socio de King & Spalding.

Prácticas comerciales desleales

Esta última medida se produce poco después de que entrara en vigor un arancel del 25 % sobre diversos productos brasileños, tras acusar Washington al gigante latinoamericano de prácticas comerciales desleales.

Esta semana, Trump también ordenó nuevos aranceles del 50 % sobre numerosos productos canadienses, alegando el «trato discriminatorio» de Ottawa hacia el alcohol, los automóviles y los productos lácteos estadounidenses.

Los aranceles canadienses, que entrarán en vigor dentro de un mes, se basan en una disposición legal aún no aprobada, lo que demuestra que Trump dispone de otras herramientas que puede emplear con rapidez, señaló Lipsky. Esto indica que los acuerdos arancelarios de EE. UU. «siguen siendo frágiles», añadió.

No obstante, la UE, que ha firmado un pacto comercial, espera que Washington «cumpla los compromisos que se detallan en la Declaración Conjunta UE-EE. UU.».

(Editado por sma/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)