Alemania se mantiene firme en su postura de aplicar recortes presupuestarios profundos en la UE
Un ministro alemán insiste en que los desastrosos resultados electorales de Merz no afectarán a las negociaciones presupuestarias
Alemania ha acusado a António Costa de haber perdido «el contacto con la realidad», en un momento en que el presidente del Consejo Europeo intenta conseguir apoyo para nuevos impuestos de la UE con los que financiar el gasto de Bruselas.
El secretario de Estado alemán de Asuntos Europeos, Günther Krichbaum, insistió en que las exigencias de Berlín de recortar varios cientos de miles de millones de euros en el próximo presupuesto a largo plazo de la UE siguen en pie.
Al llegar a Bruselas para mantener conversaciones clave antes de tres meses de intensas negociaciones y cumbres, Krichbaum se mostró combativo y subrayó que la serie de derrotas de los cristianodemócratas (CDU) de Friedrich Merz no obstaculizará las negociaciones.
«El Gobierno alemán es y sigue siendo estable», afirmó el martes. «No hay absolutamente ningún motivo de preocupación en otros países europeos ni fuera de ellos».
Criticó las peticiones de Costa —que cuentan con un amplio respaldo— de encontrar nuevos «recursos propios», o impuestos, para financiar un presupuesto a largo plazo más elevado para el periodo 2028-2034, calificándolas de «poco útiles».
«Cabe preguntarse si Costa ha perdido el contacto con la realidad», señaló, sin dar más detalles.
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Krichbaum subrayó que se necesita más realismo en materia de gasto y de contribuciones nacionales, ya que los presupuestos nacionales, como el alemán, se encuentran sometidos a una «enorme presión».
Costa, que es el máximo responsable de alcanzar un acuerdo presupuestario, ha defendido en repetidas ocasiones que la ausencia de nuevos «recursos propios» supondría la necesidad de aumentar las contribuciones de los Estados miembros.
Se espera que los impuestos propuestos a escala de la UE recauden alrededor de 66.000 millones de euros al año y requieran la aprobación unánime. Por el momento, los Estados miembros no han respaldado de forma conjunta ninguna de las cinco propuestas de la Comisión Europea, que incluyen un impuesto sobre el tabaco, las empresas, las emisiones de carbono y los residuos electrónicos, aunque estas últimas se han situado a la cabeza.
Alemania, el mayor contribuyente al presupuesto de la UE, lleva tiempo reclamando recortes drásticos, de alrededor del 20 %, al tiempo que rechaza un aumento de las contribuciones nacionales y condena enérgicamente un impuesto sobre las empresas.
Si no se materializara ningún nuevo impuesto, es probable que el presupuesto para el ciclo 2028-2034 sea drásticamente menor, ya que los países se muestran reacios a aumentar sus contribuciones nacionales.
Thomas Byrne, el ministro irlandés responsable de Asuntos de la UE, afirmó que se está llevando a cabo un «trabajo técnico» sobre los gravámenes de la UE, con el objetivo de alcanzar una solución aceptable para las capitales. Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, tiene previsto presentar una propuesta presupuestaria actualizada antes de que los líderes se reúnan a mediados de octubre.
Se espera que Costa se haga cargo de las negociaciones presupuestarias tras la cumbre de líderes de octubre, con cumbres adicionales previstas para noviembre y diciembre. El ex primer ministro portugués quiere alcanzar un acuerdo antes de que termine el año, antes de un apretado calendario electoral con comicios en Francia, Polonia, Italia y España que podrían hacer descarrilar las negociaciones.
(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)