La normativa italiana sobre los tatuajes en la policía perjudica a las mujeres, según una asesora del Tribunal de Justicia de la UE

A la policía italiana no se le permiten tatuajes que sean visibles cuando se lleva el uniforme. Un pequeño tatuaje de una flor puso de manifiesto un problema mayor en la normativa policial italiana.

Euractiv
A female prison police officer marches during the parade
Las normas de tatuajes y vestimenta perjudican a las mujeres policía italianas. [Foto: Marco Iacobucci/SOPA Images/LightRocket via Getty Images]

La prohibición italiana de los tatuajes visibles en la policía «discrimina» a las mujeres, ya que las agentes deben llevar faldas que pueden dejarlos al descubierto, según la abogada general Tamara Ćapeta, asesora jurídica del máximo tribunal de la UE. 

El caso se inició a raíz de un pequeño tatuaje de una flor. Una mujer identificada como HG solicitó ingresar en el cuerpo de policía italiano en 2024, pero fue excluida del proceso de selección tras detectarse el tatuaje en la pantorrilla.

A la policía italiana no se le permite llevar tatuajes que sean visibles cuando se lleva el uniforme. En el caso de HG, el tatuaje se vería cuando llevara el uniforme de gala —falda y zapatos de salón— prescrito para las mujeres. Si hubiera sido un hombre, habría permanecido oculto a la vista.

Para Ćapeta, cuyas conclusiones del jueves no son vinculantes, aunque el tribunal suele seguirlas en su sentencia definitiva, el mismo tatuaje puede dar lugar a dos resultados muy diferentes, dependiendo de si lo lleva un hombre o una mujer. 

Un código de vestimenta específico para cada género

La cuestión, según ella, es qué ocurre cuando esa prohibición se combina con un código de vestimenta específico para cada género. Una norma establece que el tatuaje no debe ser visible. La otra lo hace visible porque la candidata es una mujer.

Uniformes de gala. [Foto: Marcello Valeri/SOPA Images/LightRocket vía Getty Images]

Italia ha defendido esta política alegando que el uniforme de gala transmite «valores tradicionales» y confiere a la policía una imagen uniforme en los actos oficiales.

La legislación de la UE permite tratar de forma diferente a hombres y mujeres en circunstancias limitadas, pero solo cuando existe una razón genuina relacionada con el trabajo y la norma no va más allá de lo necesario. 

En este caso, argumentó, es difícil justificarla. Las ceremonias solo representan una pequeña parte del trabajo policial, mientras que las agentes ya llevan pantalones como parte de su uniforme operativo.

Ćapeta también planteó una cuestión más amplia sobre la proporcionalidad. Por un lado, está el deseo de Italia de que las mujeres lleven falda en ceremonias ocasionales. Por otro lado, está el hecho de que una mujer pierda por completo la oportunidad de incorporarse al cuerpo de policía.

Para ella, estas dos cosas simplemente no tienen el mismo peso.  Se espera que la sentencia definitiva se dicte en una fecha posterior.

Pietro Guastamacchia ha colaborado en este reportaje.

(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)