Leipzig: Merz, en el punto de mira por su reacción ante el ataque ruso

El experto en seguridad de la CDU, Roderich Kiesewetter, afirma que la respuesta de Berlín al ataque con drones contra el aeropuerto de Leipzig/Halle corre el riesgo de ser interpretada en Moscú como un signo de debilidad.

Euractiv
Statement by Dobrindt and Wadephul on the explosive-laden drone
Johann Wadephul y Alexander Dobrindt. [Foto: Kay Nietfeld/picture alliance via Getty Images]

BERLÍN – Tras el anuncio del Gobierno alemán de medidas contra Rusia a raíz del ataque con drones al aeropuerto de Leipzig/Halle, Friedrich Merz, el canciller, se enfrenta a críticas procedentes de su propio partido conservador, la CDU.

«El hecho de que el canciller no compareciera personalmente ante la prensa, sino que dejara esa tarea en manos de dos ministros, es una señal de distensión», afirmó Roderich Kiesewetter, experto en seguridad de la CDU. El martes, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, y el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, anunciaron una serie de medidas.

Sin embargo, incluso antes de la declaración, Wadephul ya había declarado a los periodistas durante un viaje a Argelia que Alemania no «reaccionaría de forma exagerada».

Fue Wadephul quien abogó por la moderación dentro del Gobierno alemán, según explicaron a Euractiv personas que participaron en las deliberaciones, tanto a la hora de atribuir la responsabilidad de los atentados como a la hora de anunciar posteriormente medidas contra Rusia. Por el contrario, se dice que el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, llevaba tiempo presionando para que se señalara públicamente a Rusia como responsable de los atentados.

Posteriormente, el Gobierno alemán debatió qué repercusiones podría tener tal medida en las próximas elecciones regionales en el este de Alemania, donde compiten tres partidos prorrusos: la AfD, Die Linke y el BSW.

Ataques rusos contra infraestructuras críticas

Wadephul anunció una serie de medidas, pero, dada la gravedad de los supuestos ataques rusos contra infraestructuras críticas en Alemania, estas resultaron relativamente moderadas, según un funcionario del Gobierno alemán.

«No sabemos si el ataque con drones en Leipzig fracasó por una ejecución defectuosa o si se trató de una amenaza deliberada o de una “última advertencia” de Moscú; en este último caso, estaríamos realmente al borde de una guerra híbrida», declaró a Euractiv el experto en seguridad Hans-Jakob Schindler. «Si se hubiera querido invocar el artículo 4 de la OTAN, lógicamente habría que abandonar la terminología de “ataque híbrido”».

Schindler considera sensato adoptar un enfoque más contundente contra la flota fantasma rusa: sus buques suelen estar sujetos a sanciones, a menudo carecen de un seguro adecuado y son un peligro para el tráfico marítimo debido a sus deficientes estándares de mantenimiento.

Kiesewetter también criticó a Wadephul por expresar su pesar por el estado de las relaciones entre Alemania y Rusia sin decir apenas nada sobre Ucrania, argumentando que esto se interpretaría en Moscú como un signo de debilidad.

«Se han anunciado ahora algunas medidas que otros y yo hemos estado reclamando durante los últimos tres años, como el cierre de la Casa de Rusia, un centro de espionaje en la capital», afirmó Kiesewetter. «Queda por ver si esto se llevará a cabo de inmediato o cómo se gestionará el plazo de preaviso».

Un enfoque mucho más cauteloso

Kiesewetter también criticó el hecho de que Rosatom, la agencia federal rusa de energía atómica, no haya sido sancionada y que a sus técnicos se les siga permitiendo reprocesar barras de combustible en Alemania. «Tampoco se está restringiendo la libertad de movimiento de los diplomáticos rusos, y sigue siendo cuestionable si se detendrá de forma contundente la flota fantasma», afirmó.

A diferencia de Suecia y Finlandia, que someten repetidamente a los buques de la flota fantasma rusa a inspecciones medioambientales, Alemania ha adoptado un enfoque mucho más cauteloso a la hora de tratar con dicha flota.

El Gobierno también se ha abstenido de formar a soldados ucranianos en el uso del misil de crucero Taurus, a pesar de que Merz había prometido proporcionar esa arma a Ucrania cuando era líder de la oposición.

En Moscú, todas estas señales procedentes de Berlín se están interpretando con toda claridad, advirtió Kiesewetter: «Vladimir Putin simplemente considerará esta respuesta comedida de Alemania como una confirmación de que va por el buen camino».

Este artículo se ha actualizado con comentarios de Hans-Jakob Schindler.

(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)