Italia limitará el número de alumnos que no hablen italiano y prohibirá cubrirse el rostro en los colegios

Las medidas se producen tras varios días de tensiones entre Meloni y Mattarella

Euractiv
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Giorgia Meloni. [Foto: Kay Nietfeld/picture alliance via Getty Images]

El Consejo de Ministros de Italia aprobó este jueves un decreto que limita al 30 % la proporción de alumnos con un nivel insuficiente de italiano en las clases de primer curso, al tiempo que introduce la prohibición de llevar el rostro cubierto en los centros educativos.

«Medidas prácticas que no dividen, sino que promueven una integración auténtica y evitan la creación de clases segregadas», escribió la primera ministra Giorgia Meloni en las redes sociales tras la reunión. El Gobierno, añadió, quiere un sistema educativo que «integre sin renunciar a las normas».

La medida se produce tras varios días de tensiones entre Meloni y el presidente Sergio Mattarella.

El límite se aplica a los no ciudadanos nacidos en el extranjero o con menos de dos años de educación infantil en italiano en la enseñanza primaria, y a aquellos con menos de tres años de escolarización en italiano en la enseñanza secundaria.

Datos del Ministerio para el curso 2022/2023 muestran que el 7,6 % de las clases superan el umbral del 30 %, porcentaje que se reduce al 0,6 % cuando solo se cuentan los alumnos nacidos fuera de Italia.

El decreto también se dirige a los padres. Los centros educativos estarán obligados a ponerse en contacto con los servicios sociales cuando las barreras lingüísticas persistentes de los padres dificulten la integración del niño, y los servicios sociales les exigirán entonces que asistan a clases gratuitas de italiano.

«Las investigaciones internacionales demuestran de forma sistemática que la implicación de los padres en la educación de sus hijos es fundamental para su éxito escolar», afirmó el ministro de Educación, Giuseppe Valditara tras la reunión del Consejo de Ministros, refiriéndose a un estudio de la OCDE. Los padres que no completen los cursos podrían ser sancionados con multas de entre 200 y 1.000 euros, añadió. Una versión anterior del decreto había previsto, en su lugar, la separación del menor de su familia.

Burka y nicab

La legislación también prohíbe el uso de prendas que cubran el rostro, incluidos el burka y el nicab, durante las actividades escolares y las reuniones entre los centros educativos y las familias. Se impondrán multas de entre 200 y 1.000 euros por incumplimiento, y los padres serán considerados responsables cuando el infractor sea menor de edad.

Meloni anunció el límite máximo el domingo, y al día siguiente Mattarella recordó que, según la Constitución, la escuela está «abierta a todos» y no debe convertirse en un gueto. Más tarde, Meloni citó unas circulares que Mattarella firmó como ministro de Educación en la década de los noventa, en las que se recomendaba no superar los cuatro o cinco alumnos extranjeros por clase.

La líder del Partido Demócrata (S&D), Elly Schlein la acusó de carecer de «sentido del Estado», mientras que Angelo Bonelli, de la Alleanza Verdi e Sinistra (La Izquierda/Los Verdes) afirmó que Meloni estaba «iniciando su campaña electoral a costa de los niños».

El decreto se remitirá ahora a Mattarella. Debe ser firmado por el presidente antes de su publicación en el Boletín Oficial, momento en el que entrará en vigor. A continuación, el Parlamento dispone de 60 días para convertirlo en ley.

(Editado por aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)