Europa tiene dificultades para determinar el déficit de financiación de Ucrania

Unas cifras controvertidas y las acusaciones de corrupción se ciernen sobre las exigencias económicas de Kiev, mientras Rusia intensifica sus ataques

/ Euractiv
Aftermath of Russian airstrike near an evacuation point in Kramatorsk
Los ataques de Rusia con drones y misiles devastan las infraestructuras críticas de Ucrania. [Foto: Diego Herrera Carcedo/Anadolu via Getty Images]

Casi exactamente un mes después de que Ucrania anunciara un déficit presupuestario de 27.000 millones de dólares (23.500 millones de euros), la UE no está más cerca de encontrar la forma de cubrir ese déficit, ni de determinar cuál es realmente su cuantía.

El anuncio se produjo mientras los ataques cada vez más intensos de Rusia con drones y misiles devastan las infraestructuras críticas de Ucrania, y el bloqueo naval de Moscú en el Mar Negro priva a la economía de Kiev, ya de por sí exhausta por la guerra, de los ingresos por exportación de trigo y otros productos.

Volodimir Zelenski ha argumentado que los fondos adicionales se necesitan principalmente para la defensa —incluidas las armas y los sueldos de los militares— y no para reparar las redes eléctricas dañadas ni para subvencionar a los desesperados agricultores ucranianos.

El presidente de Ucrania también ha sugerido que el déficit no se debe principalmente a la reciente escalada de la guerra, sino más bien a la decisión de Kiev de adelantar el gasto presupuestario durante la primera mitad de este año, lo que ha dejado fondos que «hay que compensar» ahora.

Estas explicaciones han avivado las sospechas en algunas capitales de la UE sobre la magnitud —y la urgencia— de las necesidades de financiación de Kiev, sobre todo teniendo en cuenta que la solicitud se produce apenas unas semanas después de que el Gobierno de Zelenski fuera acusado de corrupción generalizada por su ministro de Defensa, recientemente destituido.

«No quiero sacar conclusiones precipitadas, pero las repetidas dimisiones y destituciones de funcionarios del Gobierno por acusaciones de corrupción dibujan un panorama bastante desagradable en Kiev», afirmó un alto diplomático de la UE.

El diplomático añadió que es probable que muchos países de la UE con problemas de liquidez se resistan a la petición de fondos adicionales de Kiev si sus aliados más fieles, a saber, los países nórdicos y bálticos, siguen «insistiendo en que se conceda este dinero sin explicaciones suficientes».

«Ni siquiera podemos ponernos de acuerdo sobre el próximo presupuesto a largo plazo [de la UE], y sin embargo le estamos diciendo al ciudadano europeo de a pie que Ucrania necesitará más dinero», señaló el diplomático.

Cuidado con la brecha

Muchos diplomáticos de la UE —entre ellos varios de las regiones nórdicas y orientales del bloque— insisten en que la prioridad debería ser determinar con precisión las necesidades de financiación de Ucrania.

Es una opinión que comparte la Comisión Europea, responsable de supervisar un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania que los líderes de la UE acordaron en diciembre del año pasado. En un principio, el préstamo estaba destinado a cubrir dos tercios de las necesidades de financiación de Kiev para 2026 y 2027, mientras que los socios occidentales —entre ellos el Reino Unido, Canadá y Japón— financiarían el tercio restante.

«No empezaría ahora a cuantificar el déficit de financiación, pero diría que, en cierto sentido, estamos aclarando la situación», declaró el sábado a los periodistas Valdis Dombrovskis, comisario de Economía de la UE, tras una reunión de ministros de Finanzas de la UE celebrada en Dublín, a la que también asistió Sergii Marchenko, ministro de Finanzas de Ucrania.

Dombrovskis también subrayó que los brutales ataques aéreos de Rusia, el bloqueo naval y la financiación inferior a la esperada por parte de los aliados occidentales hacen que el déficit de Kiev sea, casi con toda seguridad, mayor de lo previsto inicialmente.

El Fondo Monetario Internacional, que colabora estrechamente con la Comisión en la financiación de Ucrania y está concediendo a Kiev un préstamo propio de 8.100 millones de dólares (7.100 millones de euros), también está teniendo dificultades para determinar qué es exactamente lo que necesita el país. Según fuentes familiarizadas con el asunto, una reciente delegación del FMI en Kiev no logró aclarar significativamente la cuestión.

Maksym Samoiliuk, economista sénior del Centro de Estrategia Económica con sede en Kiev, señaló igualmente que la escalada de la guerra implica que Ucrania necesita una cantidad de dinero considerablemente mayor, aunque el importe total «probablemente sea inferior» a los 27.000 millones de dólares solicitados.

«Existe una necesidad adicional sustancial porque el coste de la guerra ha aumentado más allá de lo que se había previsto cuando se elaboró el presupuesto actual», afirmó.

Los analistas también subrayan que los problemas fiscales de Ucrania se ven agravados por su incapacidad para aprobar las reformas internas vinculadas a los respectivos programas de préstamos de la UE y del FMI, lo que está impidiendo que se desembolsen este año hasta 29.500 millones de dólares (25.700 millones de euros) en ayuda potencial.

«Por lo tanto, los retrasos en las reformas tienen un coste fiscal directo», escribieron Dmytro Andriienko y Viktoriia Klimchuk, de la Escuela de Economía de Kiev, en un análisis compartido con Euractiv.

Determinar el déficit de financiación exacto de Ucrania, por difícil que sea, podría resultar más fácil que subsanarlo.

Andriienko y Klimchuk advierten de que adelantar el préstamo de la UE de 90.000 millones de euros (pagando más de los 45.000 millones de euros previstos inicialmente para este año) corre el riesgo de agravar la situación fiscal de Ucrania en 2027, cuando Kiev estima que se enfrentará a un déficit de 32.600 millones de dólares (28.400 millones de euros). Esta opinión la comparte la Comisión, que se ha resistido a las peticiones de Irlanda, los Países Bajos y otros países de la UE para acelerar los desembolsos.

Mientras tanto, las propuestas de recurrir a cientos de miles de millones de euros en activos soberanos rusos inmovilizados para apoyar el esfuerzo bélico de Ucrania han encontrado una fuerte oposición por parte de Bélgica, que posee la mayor parte de dichos activos y bloqueó el año pasado una iniciativa liderada por Alemania para aprovechar esos fondos.

(Editado por bw, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)