Alemania y Francia buscan una «nueva dinámica» tras el fracaso del proyecto del avión de combate

Macron y Merz aprovecharán la reunión conjunta de los Gobiernos del viernes para impulsar otras iniciativas en materia de defensa, incluida la cooperación en materia de disuasión nuclear.

Euractiv
German And French Governments Meet For Ministerial Council
Friedrich Merz y Emmanuel Macron. [Foto: riedemann Vogel - Pool/Getty Images]

Francia y Alemania intentarán dejar atrás el fracaso del proyecto de avión de combate y reforzar otros planes conjuntos de defensa —incluida la disuasión nuclear— en una reunión gubernamental conjunta que se celebrará el viernes.

Tras mantener conversaciones a solas durante la cena del jueves por la noche en el castillo de Bensberg, en la localidad de Bergisch Gladbach, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, presidirán la reunión anual del viernes, que en esta ocasión se celebrará cerca de Colonia.

En declaraciones a la prensa antes de la reunión, ambos mantuvieron un tono cordial, y Macron agradeció a «mi amigo el canciller» su asistencia a las celebraciones del Día de la Bastilla en París a principios de esta semana. «Ya se trate de inversiones, innovación o protección comercial… en los últimos meses hemos sido testigos de una auténtica convergencia franco-alemana», afirmó Macron.

Añadió que las reuniones del viernes tenían como objetivo dar un «nuevo impulso» a la cooperación en materia de defensa, como parte de la creación de una «Europa poderosa que aúne nuestras fuerzas».

También tendrá lugar una reunión del Consejo Franco-Alemán de Defensa y Seguridad en la base aérea de la Luftwaffe de Noervenich, lo que subraya simbólicamente la necesidad de un rearme europeo para hacer frente a la amenaza de Rusia y compensar el menguante compromiso de Estados Unidos.

El jueves se desplegaron en esa misma base aérea dos aviones Rafale franceses, capaces de transportar armas nucleares, y un avión Eurofighter alemán fue reabastecido en vuelo por un avión francés, según informó a AFP un portavoz de la Luftwaffe.

Impulsar proyectos «concretos»

La presidencia francesa afirma que quiere que las conversaciones del viernes impulsen proyectos «concretos» con el fin de «recuperarse» de la implosión, el mes pasado, del proyecto conjunto de aviones de combate Future Combat Air System (FCAS), que fue víctima de las disputas entre Airbus y la empresa francesa Dassault.

También existen temores respecto a otro proyecto conjunto, el Main Ground Combat System (MGCS), cuyo objetivo es sustituir los carros de combate utilizados por Francia y Alemania y que se ha visto sacudido por tensiones internas desde que la empresa alemana Rheinmetall se incorporó al proyecto.

La defensa aérea ha sido otro motivo de discordia, ya que Alemania impulsa su Iniciativa Europea Sky Shield (ESSI), que depende en gran medida de los sistemas estadounidense Patriot e israelí-estadounidense Arrow-3. Francia se ha negado a participar en este proyecto, argumentando que aumentaría la dependencia de Europa respecto a EE. UU. y que el continente debería, por el contrario, tratar de impulsar su propia industria de defensa.

La ambición declarada de Merz de dotar a Alemania del «ejército convencional más fuerte de Europa» ha sido bien acogida por los socios de Berlín, pero en Francia —el segundo mayor exportador de armas del mundo— existe preocupación por la nueva competencia de la industria alemana, impulsada mediante una gran inversión crediticia.

Avanzar en otras cuestiones

Esos desacuerdos, y el hecho de que Macron ya no será presidente cuando se celebre la próxima reunión anual, aumentan la urgencia de que los dos aliados avancen en otras cuestiones, en particular en la idea de un plan de disuasión nuclear liderado por Francia.

Macron afirmó a principios de este año que Alemania era uno de los ocho países que habían acordado participar en el proyecto. Sin embargo, ha subrayado que Francia —una de las dos potencias nucleares de Europa Occidental junto con el Reino Unido— mantendrá un estricto control sobre la toma de decisiones en materia nuclear.

Una fuente del Gobierno alemán señaló que era importante que cualquier proyecto liderado por Francia siguiera siendo «complementario» a la OTAN y evitara la creación de «zonas de seguridad diferentes» dentro de Europa.

La reunión del viernes tendrá lugar en el castillo de Augustusburg, en Brühl, cerca de Colonia, «un lugar importante para las relaciones franco-alemanas», tal y como señaló Merz el jueves junto a Macron. En este castillo fue donde el presidente francés Charles de Gaulle y el canciller alemán Konrad Adenauer acordaron en 1962 la idea de un tratado de amistad entre ambos países.

Se espera que en las reuniones del viernes ambas partes pongan en marcha un «grupo directivo» franco-alemán para profundizar en la cooperación en materia de sistemas de radar, «capacidades de ataque en profundidad» y defensa antimisiles.

Macron y Merz también tienen previsto debatir sobre la competitividad europea, el presupuesto de la UE, la regulación digital y las iniciativas para luchar contra la desinformación.

(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es