Pedro Sánchez reprende a los aliados «egoístas» de la UE por la reacción ante lo ocurrido en Ceuta
22 líderes nacionales de la Unión Europea reclaman una mayor protección de las fronteras y critican la medida del presidente español para regularizar a centenares de miles de migrantes.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha acusado a varios Gobiernos de la UE de actuar movidos por «prejuicios» y de socavar la solidaridad europea, después de que estos pidieran controles en las fronteras internas del espacio Schengen como respuesta a la llegada masiva de migrantes a Ceuta.
En una carta enviada el sábado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; al presidente del Consejo Europeo, António Costa; y al primer ministro irlandés, Micheál Martin —cuyo país ostenta actualmente la presidencia rotatoria del Consejo—, Sánchez expresó su «grave preocupación» por la reacción de algunas capitales europeas.
Italia, Dinamarca y Finlandia figuraban entre los países que pedían imponer controles en las fronteras internas después de que, entre el jueves y el viernes, más de 50.000 migrantes entraran desde Marruecos en el enclave español de Ceuta, en la costa norteafricana. Italia siguió adelante y lo hizo el viernes.
La crisis migratoria de Ceuta sacude la política de la Unión Europea
MADRID – El caos provocado por la llegada masiva de miles de personas procedentes de…
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El líder español afirmó que la respuesta de algunas capitales europeas estaba «motivada por prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos contrarios al Derecho europeo, al Derecho humanitario y a los principios de solidaridad que nos unen».
Sánchez insistió en que España ya había controlado la situación. «En menos de 48 horas, mi Gobierno ha logrado restablecer plenamente el control de la frontera, prestar una amplia ayuda humanitaria, repatriar a prácticamente todos los migrantes que cruzaron de forma irregular e impedir cualquier desplazamiento no autorizado hacia Europa continental».
Casi 48.300 personas regresaron voluntariamente a Marruecos
Los datos publicados el viernes por el Ministerio del Interior español revelaron que casi 48.300 personas regresaron voluntariamente a Marruecos, en gran parte debido a la grave escasez de alimentos y agua provocada por el cierre generalizado de comercios ante el temor a saqueos y disturbios.
Asimismo, el sábado, la italiana Giorgia Meloni y la danesa Mette Frederiksen dirigieron una carta a los dirigentes de la UE en la que señalaban que una reciente sentencia del Tribunal Supremo español «se ha utilizado para desencadenar este ataque y abusar de nuestro sistema de migración y asilo».
«No podemos permitir que los cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible la entrada ilegal en la Unión Europea. Que la entrada ilegal de un migrante pueda convertirse en una estancia legal», escribieron ambas.
La carta también contó con el respaldo de otros veinte líderes de países de la UE, entre ellos Friedrich Merz, de Alemania; Bart De Wever, de Bélgica; y Donald Tusk, de Polonia.
Aunque los líderes reconocieron que ningún migrante había salido de Ceuta para llegar al resto de la UE, afirmaron que están dispuestos a reforzar las fronteras interiores de la UE e introducir controles temporales en ellas para «salvaguardar el orden público».
Regularizar a cientos de miles de migrantes
Los líderes también criticaron la medida de Sánchez de regularizar a cientos de miles de migrantes en España, calificándola de factor de atracción.
Von der Leyen afirmó haber recibido la carta y pareció mostrarse de acuerdo con su tono, al escribir en una publicación en redes sociales que «necesitamos un proceso de aprendizaje de las lecciones para mejorar nuestra resiliencia europea».Asimismo, pareció defender la actitud de la Comisión Europea hacia España durante la crisis, afirmando: «La Comisión ha ofrecido su apoyo a España desde el primer momento».
A excepción de Irlanda y España, los únicos países que no firmaron la carta de los líderes fueron Francia, Portugal y Luxemburgo.
Ahora es muy probable que Irlanda convoque a los ministros del Interior la próxima semana a una videoconferencia de emergencia para coordinar una respuesta europea. Es muy posible que en la reunión se recrudezcan las tensiones entre España y otros países.
En su carta, Sánchez señaló que la reunión de ministros por videoconferencia debería «reafirmar que la seguridad de nuestras fronteras exteriores es una responsabilidad compartida por todos los Estados miembros, y no solo por aquellos que se encuentran en primera línea de la Unión».
Sin embargo, los 22 líderes, en su carta, señalaron que la reunión era necesaria para estudiar el refuerzo del apoyo de la agencia fronteriza de la UE, Frontex —algo que España no ha solicitado— y analizar la «eficacia de la cooperación de la UE con Marruecos».
Los embajadores de los países de la UE se reunirán virtualmente el lunes para preparar la reunión ministerial.
La mayor crisis migratoria de España
España se ha enfrentado a su mayor crisis migratoria hasta la fecha, con el despliegue del ejército en Ceuta y el cierre de las fronteras en su otro enclave, Melilla. Sánchez afirmó que «se había violado la integridad nacional» de España y anunció que se movilizarían «todos los recursos» para restablecer la normalidad en el pequeño enclave español.
Aunque Madrid y Rabat achacaron oficialmente la crisis a las redes de tráfico de personas, los expertos españoles acusan a Marruecos de permitir intencionadamente que miles de personas irrumpieran en la frontera. Los medios locales informaron de 67 fallecidos.
A pesar de ello, Sánchez elogió la «estrecha coordinación» con Rabat, al tiempo que señaló la falta de apoyo por parte de los aliados europeos.
Las políticas a favor de la inmigración de Sánchez han sido criticadas por otras capitales europeas, en particular por Roma. Ceuta —la única frontera terrestre de Europa con África— no forma parte del espacio Schengen y mantiene sus propios controles fronterizos y de seguridad, señaló el presidente. «En el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal», afirmó.
Theophane Hartmann ha colaborado en la elaboración de esta noticia. Este artículo ha sido actualizado.
(Editado por vib/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)