La zona euro registra un crecimiento del 0,4 % a pesar de la guerra de Irán

El impulso de las exportaciones hizo que Alemania y Francia crecieran ambas un 0,2 % en el segundo trimestre. Italia y España, la tercera y cuarta economías más grandes de la zona del euro, crecieron un 0,2 % y un 0,7 %, respectivamente.

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La zona euro crece más de lo previsto. [Foto: Malin Wunderlich/picture alliance via Getty Images]

Según datos preliminares, la economía de la zona euro creció un 0,4 % en el segundo trimestre de este año, superando las expectativas generalizadas de un crecimiento más débil debido a la guerra con Irán.

El crecimiento de la zona del euro, compuesta por 21 países, según informó Eurostat el jueves, también supuso un fuerte repunte respecto al estancamiento del primer trimestre, que se debió en gran medida a la agitación económica provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Los economistas encuestados por Reuters esperaban que la zona del euro creciera solo un 0,2 % entre abril y junio de este año.

El impulso de las exportaciones hizo que Alemania y Francia, las dos mayores economías de la UE, crecieran ambas un 0,2 % en el segundo trimestre. Italia y España, la tercera y cuarta economías más grandes de la zona del euro, también desafiaron las previsiones de los analistas al crecer un 0,2 % y un 0,7 %, respectivamente.

La zona del euro también creció un 1 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. A la UE de los 27 países le fue aún mejor, con un crecimiento del 0,5 % y del 1,2 % en términos trimestrales y anuales, respectivamente.

La zona del euro «no está haciendo una gran actuación, ni mucho menos, pero se mantiene resistente ante las perturbaciones y las revisiones a la baja de las previsiones que intentan cuantificar dichas turbulencias», afirmó Claus Vistesen, economista jefe para la zona del euro de Pantheon Macroeconomics.

Alemania: mejores resultados

Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING Research, señaló que los datos sugieren que las industrias alemanas orientadas a la exportación se han visto menos afectadas que las empresas asiáticas por el cierre por parte de Teherán del estrecho de Ormuz, una vía navegable crucial por la que pasaba una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas antes de la guerra.

La maltrecha economía alemana, que se ha estancado de hecho desde 2022, «está obteniendo mejores resultados de lo que sugiere su reputación», señaló Brzeski, quien añadió que una escalada de la guerra «supondría, obviamente, un nuevo riesgo para la recuperación económica».

Los datos del jueves se producen tras las repetidas revisiones a la baja de las perspectivas económicas de Europa en los últimos tiempos. A principios de este mes, el Fondo Monetario Internacional rebajó su previsión de crecimiento para la zona del euro en 0,2 puntos porcentuales para 2026, hasta el 0,9 %, alegando la «débil confianza de los consumidores» y el «lastre económico derivado del aumento de los precios de la energía» provocado por la guerra de Irán.

Además, estos datos se producen en medio de crecientes temores a una nueva escalada de la guerra, tras los bombardeos lanzados anoche por EE. UU. contra la República Islámica, a raíz del ataque de Teherán a una base aérea estadounidense en Jordania.

El crudo Brent, referencia mundial del petróleo, cotizaba en torno a los 92 dólares por barril a última hora de la mañana del jueves, unos 20 dólares por barril más que antes del inicio de la guerra, pero muy por debajo del máximo de 120 dólares por barril alcanzado en el punto álgido del conflicto.

(Editado por bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)