China se instala junto a la importante base naval española de Ferrol

Se teme que China utilice la sede central del gigante automovilístico estatal para espiar a la OTAN. La bahía de Ferrol alberga una de las sedes clave de la Armada Española y del astillero nacional Navantia.

Euractiv
Sanchez Attends The Ceremony Of The Launching Of The Frigate F-111 In Ferrol (a Coruña)
Botadura de la fragata F-111, en los astilleros de Navantia en Ferrol. [Foto: Raul Lomba/Europa Press via Getty Images]

MADRID – El fabricante chino de automóviles SAIC está un paso más cerca de afianzarse en el corazón de la industria de defensa española, ya que la empresa, respaldada por el Estado, se prepara para construir una gran fábrica junto a un puerto naval.

Una de las ubicaciones previstas para la futura planta de montaje es el puerto exterior de Ferrol, un puerto de uso mixto —militar y civil— situado en Galicia, cerca de un astillero naval.

En julio, SAIC envió un buque de logística para evaluar la idoneidad de las infraestructuras portuarias de cara a la llegada de la empresa, en medio de un creciente debate sobre la ubicación del primer centro europeo de montaje de vehículos eléctricos de la firma china.

La bahía natural de Ferrol alberga una de las sedes clave de la Armada Española y del astillero nacional Navantia.

Los medios españoles informaron esta semana de que informes internos de Defensa e Inteligencia advertían de posibles «amenazas» derivadas de la operación.

No obstante, el ministro de Digitalización, Óscar López, defendió la inversión china y desestimó las afirmaciones de que pudiera ser rechazada por el Consejo de Ministros, cuya aprobación es necesaria para este tipo de inversiones extranjeras.

«Estas inversiones se analizan, y puede darse el caso de que se formulen una serie de recomendaciones —desde una perspectiva económica o de seguridad— que se tienen en cuenta y hacen viable la operación», declaró a la prensa el lunes, argumentando que dichos análisis de riesgos de seguridad «son normales».

Posible uso militar y de inteligencia

El posible uso militar y de inteligencia de la infraestructura comercial por parte de Pekín ha llamado la atención de las instituciones de la UE, ya que los expertos en seguridad advierten de riesgos que abarcan desde la dependencia económica, las vulnerabilidades en la seguridad de los datos y la vigilancia de los movimientos de buques hasta la restricción de la movilidad militar.

Mientras SAIC ultima su llegada a Ferrol —se prevé que las obras se prolonguen entre 2027 y 2028—, Navantia está preparando sus corbetas de última generación a solo unos kilómetros de distancia, en la bahía interior.

Las nuevas fragatas F-110 están llamadas a convertirse en unas de las más avanzadas de Europa; según datos oficiales, está previsto que se entregue un buque al año a las Fuerzas Armadas hasta 2032. El primer buque de la clase F-111 Bonifaz estará listo para zarpar ya en 2028.

«Este buque nos proporcionará una ventaja estratégica decisiva y actuará como elemento disuasorio; representa nuestro firme compromiso de anticiparnos a los retos del futuro», declaró el año pasado Antonio Piñeiro, jefe del Estado Mayor de la Armada.

El puerto también alberga un cuartel general de la Armada Española, base de cinco fragatas F-100 que participan habitualmente en operaciones de la OTAN. El complejo de SAIC en la zona se está construyendo justo en la entrada de la bahía, a lo largo de la ruta que siguen los buques militares cuando se dirigen al océano Atlántico.

¿Inversión clave o riesgo estratégico?

El presidente regional Alfonso Rueda, del Partido Popular (de centro-derecha), cerró el acuerdo con SAIC tras viajar a China en abril. Consideró que la inversión de 200 millones de euros era fundamental para revitalizar esta zona desindustrializada.

De hecho, la Xunta de Galicia declaró la operación «proyecto industrial estratégico», una forma de agilizar el proceso de establecimiento de la empresa china en España.

Ahora, en medio de una creciente polémica, Rueda declaró el lunes que está «conmocionado» por los recientes informes de defensa citados en los medios locales.

«Resulta un poco sorprendente que, en este momento, el mayor riesgo para la seguridad nacional provenga de una fábrica de automóviles que quiere instalarse en Ferrol», afirmó.

Ni el Ministerio de Defensa ni la Xunta de Galicia respondieron a las reiteradas solicitudes de comentarios por parte de Euractiv.

Entrada marítima que conecta Europa, África y América

Con más de 8.000 km de costas atlánticas y mediterráneas, España ocupa una posición estratégica clave como puerta de entrada marítima que conecta Europa, África y América, lo que le confiere importantes ventajas estratégicas.

El Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), un centro de estudios dependiente del Ministerio de Defensa, advirtió en un informe reciente sobre los posibles usos militares que los puertos comerciales podrían tener para Pekín.

«Las fuerzas navales chinas podrían ejercer influencia y control sobre las terminales portuarias de todo el mundo», señalaba el informe, redactado por el comandante de la Armada española Abel Romero Junquero.

El comandante también advirtió de que «la propia infraestructura portuaria también puede utilizarse para el espionaje y la recopilación de información. China podría espiar los movimientos comerciales y militares de terceros».

Ventaja estratégica

Al ser consultado al respecto, un portavoz de la OTAN afirmó que la alianza está «bien informada  de las formas en que China busca obtener una ventaja estratégica a través de acuerdos de cooperación institucional con entidades controladas por el Estado o vinculadas a él».

Sin embargo, António Brás Monteiro, experto en defensa y seguridad que participa en un grupo asesor industrial de la OTAN y en iniciativas de defensa de la UE, explicó que España ya cuenta con mecanismos legales para examinar las inversiones extranjeras que afecten a las infraestructuras críticas y a la seguridad nacional.

Monteiro declaró a Euractiv que el reto sigue siendo garantizar que dichos mecanismos se mantengan actualizados. «Si tuviera que asesorar a las autoridades españolas, empezaría con una pregunta sencilla: si Europa se enfrentara mañana a una crisis de seguridad grave, ¿conservaría España plena libertad operativa sobre esta infraestructura?», añadió.

No obstante, Monteiro señaló que la lección más amplia va más allá de la inversión en Ferrol. «Los gobiernos europeos suelen evaluar las inversiones estratégicas como transacciones comerciales aisladas», señaló.

No obstante, «la dependencia estratégica no surge de la noche a la mañana», añadió, sino que se desarrolla gradualmente a través de una serie de decisiones individuales acumuladas.

«Para cuando el efecto acumulativo se hace visible», dijo, «reducir esa dependencia suele ser mucho más difícil, tanto desde el punto de vista político como económico».

(Editado por bw, at, cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)