Cómo la mafia italiana aprendió a pensar a pequeña escala debido a los fondos de la UE
Los delincuentes han aprendido una lección de Bruselas: quien quiera sobrevivir debe mantenerse por debajo del límite de 150.000 euros. Los municipios infiltrados por el crimen organizado reciben entre un 22 % y un 30 % menos de proyectos que superan ese umbral.
Durante décadas, el crimen organizado en el sur de Italia fue sinónimo de espectaculares escándalos de corrupción en lo que respecta al desvío de fondos de la UE.
Ahora, una nueva investigación sobre la distribución de los fondos de la UE sugiere que el mundo del crimen se ha adaptado al endurecimiento del régimen antifraude europeo. No volviéndose más audaz, sino más modesto.
El estudio, realizado por los investigadores Marco Di Cataldo, Elena Renzullo y Andrés Rodríguez-Pose, analizó 1,5 millones de proyectos financiados por la UE en Italia entre 2007 y 2020 y los cotejó con registros judiciales que identificaban los municipios infiltrados por el crimen organizado.
Los investigadores de la London School of Economics se centraron en cinco regiones del sur que, además de recibir una gran cantidad de financiación de la UE, llevan mucho tiempo luchando contra la infiltración de la mafia: Calabria, Campania, Sicilia, Apulia y Basilicata.
Hasta un 93 % menos de financiación directa de la UE
Su conclusión es sorprendente: los municipios cuyos gobiernos locales colaboraban con organizaciones criminales recibieron hasta un 93 % menos de financiación directa de la UE que los municipios que no figuraban en los registros judiciales.
A primera vista, esto parece un éxito del sistema de controles de la UE y de la normativa antimafia italiana. Pero, en realidad, «las administraciones cómplices evitan estratégicamente los proyectos de mayor envergadura que podrían desencadenar un escrutinio antimafia», explicó Marco di Cataldo, uno de los investigadores, a Euractiv.
Esto contradice «la creencia común de que una mayor presencia de la mafia simplemente significa que se captan más fondos de la UE», añadió.
Según la legislación antimafia italiana, los proyectos que superan los 150.000 euros están sujetos a rigurosos requisitos de certificación y supervisión. El estudio reveló que los municipios infiltrados por el crimen organizado recibieron entre un 22 % y un 30 % menos de proyectos por encima de ese umbral.
El estudio plantea preguntas incómodas para la UE, ya que muestra cómo el éxito de su gasto depende menos de la cantidad de dinero que Bruselas pone a disposición que de la calidad de los gobiernos locales a los que se les pide que lo gasten.
Las políticas de cohesión, una de las partidas de mayor gasto
La cuestión es aún más relevante ahora que la UE está debatiendo su próximo presupuesto a largo plazo de dos billones de euros y cómo debe distribuirse ese dinero. Las políticas de cohesión han sido históricamente una de las partidas de mayor gasto del presupuesto, con un valor de 392.000 millones de euros solo en el actual ciclo 2021-2027.
Su objetivo es reducir las diferencias de desarrollo entre las regiones más ricas y las más pobres, y canaliza enormes sumas hacia Calabria, Campania, Sicilia, Apulia y Basilicata, en el sur de Italia, donde la presencia de las organizaciones criminales está bien establecida, según muestra el estudio.
Sin embargo, según el Tribunal de Cuentas Europeo,el programa de la UE también presenta sistemáticamente altos niveles de irregularidades relacionadas con el gasto. Si bien la normativa actual puede disuadir con éxito las formas más flagrantes de malversación, también puede alterar involuntariamente el comportamiento inversor de las propias administraciones corruptas.
Los investigadores descubrieron que el alejamiento de estas administraciones de los grandes proyectos va más allá de los sectores tradicionalmente asociados al crimen organizado, como la construcción y la gestión de residuos. Este patrón también se observa en los servicios sociales, el transporte y los servicios públicos en general, es decir, en los ámbitos esenciales para el desarrollo local a largo plazo.
Las administraciones locales corruptas reciben menos proyectos ambiciosos
Esto conlleva graves consecuencias económicas. Los municipios bajo administraciones corruptas reciben menos proyectos ambiciosos y, en última instancia, tienen perspectivas de crecimiento más débiles, que es precisamente lo que se supone que debe abordar el Fondo de Cohesión de la UE.
Investigaciones anteriores citadas en el estudio sugieren que la buena gobernanza puede aumentar el impacto de las inversiones de la política de cohesión hasta en un 7 %.
En otras palabras, el coste de la corrupción no es solo el dinero robado. Es la infraestructura que nunca se construyó, las conexiones de transporte que nunca se modernizaron y los servicios públicos recortados para evitar el escrutinio.
(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)