Italia resta importancia a las represalias de Schengen contra España en la reunión de crisis de la UE
Varios diplomáticos afirmaron que en la reunión hubo consenso para poner punto y final a las tensiones políticas que han dividido a la UE en los últimos días y centrar sus esfuerzos en el trabajo técnico para reforzar la disuasión migratoria.
España no debería tomarse como algo personal la medida de Italia de reforzar los controles en su frontera, afirmó este martes el ministro del Interior italiano.
«Esta medida no va dirigida en modo alguno contra España ni contra ningún otro socio», declaró Matteo Piantedosi ante sus homólogos de la UE en una reunión en línea convocada para abordar la efímera crisis migratoria de Ceuta, según las declaraciones compartidas con los periodistas.
Piantedosi intentó calmar los ánimos en el debate que se ha desatado desde la semana pasada, cuando Roma encabezó las críticas a España por su gestión de la llegada de unos 60.000 marroquíes.
El Gobierno de Giorgia Meloni, respaldado por Dinamarca y otros 20 países, culpó a Madrid de crear un factor de atracción con sus políticas a favor de la migración e introdujo controles a las llegadas procedentes de España en sus fronteras marítimas y aéreas, que tendrán una duración prevista de un mes.
El ministro italiano afirmó que la medida era legal, argumentó que otros países han impuesto con frecuencia sus propios controles temporales en las fronteras interiores y presentó a Italia como una víctima histórica del reparto desigual de la carga migratoria por parte de la UE, especialmente durante la crisis de Lampedusa de 2023.
Externalizar las solicitudes de asilo a terceros países
No reiteró las críticas que Italia ha dirigido a España en los últimos días, sino que aprovechó su intervención para promover la estrategia de su país de externalizar las solicitudes de asilo a países no pertenecientes a la UE, entre ellos Albania.
En una rueda de prensa celebrada tras la reunión, Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior de España, afirmó que esperaba que Italia retirara sus controles fronterizos temporales. Añadió que 70.000 de las 72 000 personas que entraron en Ceuta ya han regresado a Marruecos.
Varios diplomáticos y funcionarios afirmaron que en la reunión hubo consenso para poner punto y final a las tensiones políticas que han dividido a la UE en los últimos días y centrar sus esfuerzos en el trabajo técnico para reforzar la disuasión migratoria de la UE.
Ningún ministro pidió en la reunión la suspensión de España del espacio Schengen, según afirmaron dos diplomáticos.
Los países que se mostraron más críticos con Madrid la semana pasada «se lo han replanteado», afirmó Grande-Marlaska, quien calificó el tono de la reunión de constructivo. Añadió que en ningún momento hubo el más mínimo riesgo de que se viera comprometida la integridad del espacio Schengen.
Dinamarca, que también criticó duramente a España por la crisis de Ceuta, también envió una señal positiva. Morten Bødskov, ministro de Integración, se mostró «muy satisfecho de que España haya actuado con rapidez», en un comunicado tras la reunión.
Preocupación por la afluencia de migrantes procedentes de Marruecos
Sin embargo, la mayoría de los gobiernos de la UE se mantienen firmes en su oposición al polémico plan de Pedro Sánchez de regularizar a unos 500.000 inmigrantes que viven en España sin la documentación necesaria, argumentando que esto anima a los migrantes a cruzar a Ceuta.
Magnus Brunner, comisario europeo de Migración, declaró a los periodistas tras la reunión que comprendía la reacción de Italia, señalando que los ciudadanos estaban preocupados por la afluencia de migrantes procedentes de Marruecos.
«Desde cualquier punto de vista, Europa no ha tenido tanto control sobre la migración ilegal en décadas», afirmó.
Antes de la crisis de Ceuta, la Comisión Europea ya tenía previsto presentar en septiembre medidas para reforzar Frontex, la agencia fronteriza de la UE a la que no se recurrió la semana pasada.
Los ministros se mostraron de acuerdo con el plan de acción esbozado en una carta que Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, envió el lunes a Pedro Sánchez.
«Hubo un consenso sobre la necesidad de seguir luchando sin tregua contra las redes de tráfico de migrantes, reforzar las repatriaciones, fortalecer las fronteras de la UE, establecer alianzas sólidas con terceros países y mejorar la previsión», afirmó Jim O’Callaghan, ministro de Interior y Migración de Irlanda, que presidió la videoconferencia.
Debatir las causas fundamentales del drama de Ceuta
Al igual que en la reunión de embajadores del lunes, se elogió ampliamente la rapidez con la que España ha repatriado a los migrantes a Marruecos.
Bart De Wever, primer ministro belga, pidió una reunión de emergencia de los líderes de la UE para debatir las causas fundamentales del drama de Ceuta, en una entrevista con Belga antes de la reunión. Sin embargo, dos funcionarios de la UE afirmaron que esto era poco probable.
La UE volverá a abordar el tema en una reunión informal de ministros de Interior prevista para octubre, así como en el próximo Consejo Europeo de ese mismo mes.
Victoria Becker y Elisa Braun han colaborado en la elaboración de esta noticia.
El artículo se ha completado con declaraciones procedentes de Dinamarca y España.
(Editado por mm, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)