La sentencia sobre el atentado contra Robert Fico no encuentra vínculos con la oposición
En mayo de 2024, el primer ministro eslovaco recibió cinco disparos en la localidad de Handlová. Se trató del primer intento grave de asesinato contra un líder político europeo en el cargo en más de dos décadas.
BRATISLAVA – El Tribunal Supremo de Eslovaquia ha cerrado el caso contra el presunto asesino de Robert Fico sin haber encontrado ningún vínculo entre el agresor y la oposición política.
En mayo de 2024, el primer ministro eslovaco Robert Fico recibió cinco disparos tras una reunión del Gobierno en la localidad de Handlová, situada en el centro de Eslovaquia; se trató del primer intento grave de asesinato contra un líder político europeo en el cargo en más de dos décadas.
El Tribunal Supremo de Eslovaquia ha publicado ahora la exposición completa de los motivos de su sentencia definitiva de abril, a la que el periódico SME tuvo acceso el domingo mediante una solicitud de acceso a la información. La sentencia confirma la pena de 21 años impuesta al autor de los disparos, Juraj Cintula, lo que pone fin definitivamente al caso, sin posibilidad de recurso.
La exposición de motivos del tribunal no hace mención alguna a una conexión con la oposición, a pesar de las repetidas afirmaciones de Fico de que Cintula estaba vinculado a sus adversarios políticos. Por el contrario, el tribunal concluyó que Cintula actuó en solitario, impulsado por su oposición a la política del Gobierno y con la intención de destituir a Fico de su cargo, sin que hubiera pruebas de participación externa.
Una oposición radicalizada y llena de odio
Fico ha descrito en repetidas ocasiones el atentado como prueba de una oposición radicalizada y llena de odio, una narrativa utilizada para defender medidas que han alarmado a las instituciones de la UE y a los grupos de la sociedad civil.
Entre ellas se incluyen la denominada «ley de agentes extranjeros», dirigida contra las ONG; una reforma de la cadena pública RTVS, criticada por debilitar su independencia; y la creciente presión sobre los medios de comunicación independientes.
Fico mantuvo esta narrativa incluso después de que se dictara la sentencia en abril, afirmando ante la prensa que la oposición estaba «creando nuevos terroristas» y que deberían haber sido juzgados sus oponentes, y no Cintula.
La policía había investigado si Cintula tenía vínculos con el partido Demokrati, de la oposición liberal proeuropea, después de que el ministro del Interior, Matúš Šutaj Eštok, y el ministro de Defensa, Robert Kaliňák, sugirieran públicamente tal conexión. No se aportó ninguna prueba y, finalmente, la fiscalía solo imputó a Cintula.
Las relaciones de Eslovaquia con Bruselas siguen siendo tensas debido a las preocupaciones sobre el Estado de derecho, ya que la Comisión está examinando las reformas que afectan a la justicia penal, la independencia de los medios de comunicación, la sociedad civil y los controles y contrapesos, mientras que siguen abiertos los procedimientos de infracción por cambios que, según Bruselas, entran en conflicto con la legislación de la UE.
La oficina del Gobierno no respondió a la solicitud de comentarios de Euractiv antes de la publicación.
(Editado por cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)