El nuevo Gobierno húngaro marcará un claro punto de inflexión con respecto a la era Orbán

Los ministros propuestos por Péter Magyar se comprometieron durante las audiencias parlamentarias a aplicar una política económica más pro-UE, a llevar a cabo reformas institucionales y a estrechar los lazos con Bruselas. Los 16 candidatos fueron confirmados.

Euractiv
Peter Magyar Becomes PM As Orban Era Ends In Hungary
Peter Magyar en el Parlamento húngaro. [Foto: Janos Kummer/Getty Images]

BUDAPEST – El futuro Gobierno de Hungría aprovechó las audiencias parlamentarias de esta semana para esbozar un amplio programa de reformas políticas destinado a romper con el legado de los 16 años de Viktor Orbán en el poder

Los ministros propuestos por Péter Magyar se comprometieron durante las audiencias parlamentarias a aplicar una política económica más pro-UE, a llevar a cabo reformas institucionales y a estrechar los lazos con Bruselas . Los 16 candidatos fueron confirmados, un resultado previsible dada la mayoría cualificada de Tisza en el Parlamento y el correspondiente control de los votos en las comisiones.

András Kármán, el futuro ministro de Finanzas, se comprometió a alejarse de lo que describió como el modelo de bajos salarios e impulsado por la inversión extranjera del Gobierno saliente. Criticó la política anterior de mantener un florín débil, la moneda de Hungría, argumentando que alimentaba la inflación y deprimía los salarios.

Impuesto sobre el patrimonio del 1 % para los multimillonarios

Kármán afirmó que el Gobierno se fijaría como objetivo la adhesión a la zona del euro para 2030, introduciría un impuesto sobre el patrimonio del 1 % para los multimillonarios y trasladaría el proceso presupuestario anual al otoño para mejorar la previsibilidad.

El candidato a ministro de Economía y Energía, István Kapitány, reforzó el mensaje proeuropeo, confirmando que Budapest trataría de desbloquear de inmediato 10.400 millones de euros en fondos congeladosde la UE, al tiempo que mantendría un enfoque pragmático respecto a las importaciones de energía rusa.

«Utilizaremos las capacidades existentes», afirmó Kapitány, añadiendo que Hungría mantendría los precios subvencionados de la energía para los hogares al tiempo que diversificaría las fuentes de suministro. También descartó la privatización del grupo energético MOL Group.

Anita Orbán, futura ministra de Asuntos Exteriores, afirmó que el nuevo Gobierno trataría de restablecer la confianza con Bruselas y reparar las relaciones con Polonia, que se deterioraron gravemente bajo el mandato de Orbán.

Relaciones pragmáticas con China

Al mismo tiempo, indicó que Budapest mantendría relaciones pragmáticas con China y evitaría lo que ella denominó una política exterior ideológica.

En cuanto a Ucrania, Orbán reiteró su apoyo a la soberanía y la integridad territorial, pero hizo hincapié en los derechos de la minoría húngara en la Transcarpatia ucraniana, lo que indica que el Gobierno no respaldará un proceso de adhesión a la UE por la vía rápida para Kiev.

Por su parte, el futuro ministro de la Oficina del Primer Ministro, Bálint Ruff, prometió la «mayor investigación de antecedentes jamás realizada» de las instituciones estatales y anunció planes para crear una Oficina Nacional de Recuperación de Activos antes de junio. También se comprometió a abrir los expedientes de seguridad del Estado de la era comunista que los gobiernos anteriores habían mantenido bajo llave.

Reformas en educación y sanidad

Judit Lannert, que se convertirá en ministra de Educación, se comprometió a revertir varias políticas controvertidas introducidas bajo el Fidesz, incluyendo la reincorporación de los docentes despedidos por participar en protestas de desobediencia civil.

Sin embargo, se enfrentó a críticas por sus planes de «despolitizar» la educación, en particular en lo relativo a las cuestiones LGBT. Al ser preguntada sobre la futura secretaria de Estado Szilvia Gyurkó, criticada por la oposición como «propagandista LGBT», Lannert respondió que «aún no había visto a ningún niño de guardería transgénero» y argumentó que la educación sexual no debe confundirse con propaganda.

En materia de sanidad, Zsolt Hegedűs —un antiguo cirujano del Servicio Nacional de Salud británico que acaparó la atención internacional por sus pasos de baile— esbozó planes para un sistema sanitario más transparente y basado en valores, destinado a elevar la esperanza de vida a los 80 años para 2035. También anunció que la premio Nobel Katalin Karikó se incorporaría a su consejo asesor.

(Editado por cs, bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)