El Parlamento húngaro elige a la responsable de la lucha contra la corrupción

Anna Unger, una destacada investigadora en materia de democracia, dirigirá una nueva oficina encargada de identificar a los funcionarios y las redes que facilitaron la corrupción durante el Gobierno de Orbán.

Euractiv
Peter Magyar Holds A Speech In The Hungarian Parliament
El Parlamento húngaro. [Foto: Balint Szentgallay/NurPhoto via Getty Images]

BUDAPEST – El Parlamento húngaro eligió el viernes a la analista política Anna Unger para dirigir la Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos (NVVH), una institución emblemática de la campaña anticorrupción del Gobierno de Tisza.

La NVVH, creada en julio, es un organismo independiente encargado de localizar y recuperar los activos públicos malversados, así como de identificar a los funcionarios que han permitido dichos abusos. Depende del Parlamento y tiene acceso a registros financieros y oficiales, puede investigar casos y remitirlos a la fiscalía para su enjuiciamiento.

La votación se aprobó con 137 votos a favor y siete en contra. La mayoría de los diputados de los partidos de la oposición Fidesz y KDNP abandonaron la sala antes de la votación, continuando así su boicot a una institución a la que han tildado de «nueva ÁVH», en referencia a la policía secreta de la época comunista de Hungría.

A pesar de la mayoría cualificada de Tisza, el proceso de selección puso de manifiesto ciertas discrepancias internas. Un diputado de Tisza, Márton Melléthei-Barna, confirmó que había votado en contra de Unger, alegando que, por motivos profesionales, prefería al otro candidato, Miklós Ligeti.

Anna Unger. [Foto: retransmisión en directo del Parlamento húngaro]

Unger, una destacada investigadora en materia de democracia de la Universidad ELTE, no es ajena a la polémica política, aunque las críticas recientes también han procedido de círculos liberales.

La polémica sobre el doctorado

A finales de 2024, Unger se enfrentó a una fuerte reacción por su papel como revisora oficial de la tesis doctoral de Balázs Orbán, entonces director político del ex primer ministro Viktor Orbán. Los críticos cuestionaron por qué la universidad facilitaba un doctorado a un alto cargo de un Gobierno que se había enfrentado repetidamente a las instituciones académicas.

Unger defendió su actuación, argumentando que los docentes no deben discriminar a los estudiantes por su afiliación política. Más tarde afirmó que la polémica la había hecho «a prueba de balas» frente a los ataques públicos.

Durante su comparecencia ante el Parlamento, Unger afirmó que la oficina debería centrarse no solo en la recuperación de activos, sino también en identificar las cadenas institucionales y los responsables de la toma de decisiones que permitieron la corrupción.

Identificar a los «facilitadores»

«¿Quiénes fueron los actores que colaboraron en esto? ¿Quién fue el fiscal que no inició las actuaciones? ¿Quién en el banco central no impidió la pérdida de activos, pero tampoco hizo nada para evitarla?», preguntó Unger.

Afirmó que deberían identificarse los funcionarios encargados de proteger el erario público pero que no actuaron. Unger también advirtió que no se deben esperar resultados inmediatos, señalando que, aunque seis años podrían ser suficientes para presentar acusaciones, las sentencias definitivas suelen tardar mucho más en el sistema judicial húngaro.

Sus comentarios provocaron acusaciones de «sabotaje» por parte del ex candidato a primer ministro Péter Márki-Zay. El primer ministro, Peter Magyar, defendió el nombramiento, afirmando que, aunque los procedimientos penales llevan tiempo, su Gobierno sigue comprometido con cambiar el statu quo.

El mandato de Unger comenzará el 1 de septiembre. La oficina sigue buscando tres adjuntos más, después de que las candidaturas anteriores fueran declaradas nulas.

(Editado por cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)