El SEAE en crisis: ¿quién habla en nombre de Europa?
Los funcionarios del servicio diplomático de la UE se quejan en privado de que la Comisión ha invadido cada vez más su territorio, mientras que el Ejecutivo europeo rechaza las insinuaciones de una usurpación deliberada del poder.
El servicio diplomático de la UE, bajo la dirección de Kaja Kallas, se enfrenta a una crisis interna sin precedentes, lo que pone de manifiesto cuestiones fundamentales sobre si el mecanismo de política exterior está a la altura de las circunstancias.
Creado en virtud del Tratado de Lisboa en 2009, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) se concibió como una solución de compromiso entre Bruselas y las capitales nacionales: lo suficientemente fuerte como para coordinar la diplomacia en nombre de los gobiernos de la UE de forma colectiva, con independencia de la Comisión Europea, y al mismo tiempo lo suficientemente débil como para no suponer una amenaza para los ministerios de Asuntos Exteriores nacionales.
Más de 15 años después, funcionarios de todas las instituciones de la UE afirman que ese compromiso se ve cada vez más sometido a presión.
«Debería haber menos intrigas entre la Comisión Europea y el Servicio de Acción Exterior, así como dentro de ambos», declaró a Euractiv el exministro de Asuntos Exteriores de Estonia y actual eurodiputado Urmas Paet. «Resulta realmente ridículo, con los problemas candentes que hay en todo el mundo».
Un lugar incómodo en la arquitectura institucional de la UE
El SEAE ocupa un lugar incómodo en la arquitectura institucional de la UE: formalmente independiente, pero políticamente vinculado tanto a la Comisión como a los Estados miembros. La tensión se plasma en el cargo de «doble función» que ostenta Kallas, al ser simultáneamente Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea, o ARVP, para abreviar.
«Siempre ha sido difícil, porque es un poco como un ornitorrinco», afirmó James Moran, antiguo embajador de la UE y actualmente investigador sénior asociado en el CEPS, un think tank de Bruselas.
Los funcionarios del SEAE se quejan en privado de que la Comisión ha invadido cada vez más su territorio, mientras que los funcionarios del Ejecutivo europeo rechazan las insinuaciones de una usurpación deliberada de poder.
Un diplomático de la UE argumentó que la creciente superposición entre la geopolítica y la política económica ha desplazado inevitablemente el poder hacia la Comisión. «Si se quiere regular las grandes tecnológicas se necesita la participación de actores institucionales ajenos a los círculos clásicos de la política exterior y de seguridad», afirmó el diplomático.
El diplomático describió al SEAE como «una especie de hijo no deseado» desde su concepción, atrapado entre unos Estados miembros reacios a ceder el control de la política exterior y una Comisión recelosa de otorgar poder a una institución demasiado vinculada a las capitales nacionales.
Molestos por la simulación de un escenario de guerra
Además, los países de la UE se han mostrado molestos con una iniciativa de Kallas para simular un escenario de guerra en torno a la propia cláusula de asistencia mutua 42.7 de la UE, por temor a que pudiera desencadenar una fuerte respuesta de Washington y poner aún más en peligro a la OTAN.
«Cuando tienen un mandato, cumplen. El problema es que se trata de una institución muy enigmática con un mandato bastante débil», afirmó Juraj Majcin, analista político del European Policy Centre, un grupo de expertos en asuntos de la UE con sede en Bruselas.
Majcin señaló las recientes alianzas en materia de seguridad con países como la India y Australia como ejemplos de ámbitos en los que el SEAE ha funcionado con eficacia. Sin embargo, argumentó que la institución sigue teniendo dificultades para definir su lugar dentro del sistema de la UE.
«Mientras el tratado siga vigente, habrá un Servicio Europeo de Acción Exterior», afirmó Moran, añadiendo que su eficacia depende del liderazgo y de la voluntad de los Estados miembros de actuar de forma colectiva.
Papel principal en posibles negociaciones futuras con Rusia
A principios de esta semana, Kallas se postuló para desempeñar el papel principal en posibles negociaciones futuras con Rusia, lo que desencadenó un debate que pone de relieve los problemas políticos más amplios del SEAE. Funcionarios y analistas han cuestionado si la jefa de la política exterior de la UE cuenta con el respaldo político o el mandato institucional necesarios para desempeñar tal función.
Kallas se postula para dirigir las futuras negociaciones de la Unión Europea con Rusia
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Majcin argumentó que Kallas había «puesto el carro delante de los bueyes» al postularse públicamente antes de asegurarse un amplio respaldo de los Gobiernos nacionales, que están barajando otros candidatos —probablemente un jefe de Estado o de Gobierno, en activo o anterior— para desempeñar el cargo de enviado en caso de que se celebren conversaciones con Putin.
Moran sugirió que, en última instancia, podría surgir un término medio, en el que el SEAE desempeñe una función de coordinación, mientras que los Estados miembros y los líderes nacionales mantengan el control político sobre las negociaciones más delicadas.
Un alto funcionario de la Comisión señaló que el propio debate es un claro indicador de las limitaciones políticas de cualquier función que pueda desempeñar la Alta Representante y Vicepresidenta. «Lo que no se dice es: que no sea Kallas», afirmó la fuente.
(Editado por bw, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)