Entre bastidores de la lucha en Bruselas por el liderazgo de la izquierda francesa

Parte 3: La izquierda francesa sigue siendo una fuerza a tener en cuenta; conoce a los eurodiputados que están marcando el rumbo de la carrera presidencial.

Euractiv

Aún faltan nueve meses para la batalla por el Elíseo, pero algunos aspectos de la campaña ya se están gestando en los trenes que unen Estrasburgo y Bruselas.

Mientras los aspirantes a la Presidencia francesa forman sus equipos de cara a lo que podría ser la votación más trascendental en generaciones, algunos miembros del Parlamento Europeo están emergiendo como estrategas clave, artífices de campaña y combatientes políticos por derecho propio.

La izquierda francesa se presenta a la carrera presidencial enfrentándose a un dilema ya conocido: la unidad frente a la supervivencia.

Jean-Luc Mélenchon sigue siendo el candidato con más posibilidades de llegar a la segunda vuelta, tras quedarse a las puertas en 2022.

Sin embargo, su perfil polarizador sigue dividiendo a los posibles aliados. El Partido Socialista —que en su día dominó la política francesa con presidentes como François Mitterrand o François Hollande— se ha distanciado de Francia Insumisa, el partido de Mélenchon.  Aún no ha designado a ningún candidato, y las disputas internas enturbian el proceso. A un año de las elecciones, Raphaël Glucksmann todavía no se ha perfilado como un líder capaz de unir a una izquierda fracturada.

Euractiv ha hablado con decenas de colaboradores, diplomáticos y funcionarios para desvelar quiénes son los eurodiputados que respaldan a los principales candidatos.

El equipo de los socialistas

Raphaël Glucksmann, el aspirante

Entre los eurodiputados franceses que actualmente ocupan un escaño en Bruselas, Raphaël Glucksmann es quien más claramente ha utilizado el Parlamento Europeo como trampolín para sus ambiciones nacionales.

Plaza Pública, un partido socialdemócrata de tendencia liberal que él mismo fundó en 2018, salió de las últimas elecciones europeas con un renovado impulso político, lo que ha alimentado las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial.

Glucksmann ha construido su imagen política en Bruselas en torno a cuestiones europeas, desde el apoyo a Ucrania hasta la soberanía económica y los valores democráticos, y tiene que encontrar la manera de que su trayectoria tenga eco en su país.

Por ahora, sin embargo, Glucksmann se enfrenta a un reto que lleva mucho tiempo afectando al centroizquierda francés: convertir la popularidad personal entre el electorado de izquierdas en una coalición política viable. Su camino hacia el Elíseo depende de su capacidad para salvar las divisiones entre socialistas, verdes y otras fuerzas progresistas.

Chloé Ridel, la estrella en ascenso

Si Chloé Ridel ya está teniendo un año ajetreado, es probable que lo esté aún más en 2027.

Esta eurodiputada de 34 años se ha labrado una reputación en torno a la transparencia y la lucha contra la corrupción en el Parlamento Europeo, al tiempo que ha colaborado en la redacción de la nueva plataforma política del Partido Socialista.

Esta doble función la ha situado en la encrucijada entre la elaboración de políticas europeas y la estrategia política nacional, lo que la convierte en parte de la nueva generación que busca revitalizar el Partido Socialista francés.

Aún no está claro si ese proyecto tendrá éxito, ya que las encuestas siguen planteando dudas sobre la viabilidad de una coalición más amplia de centroizquierda, y el partido se encuentra dividido en torno a su candidato presidencial. Sin embargo, sea quien sea el candidato con posibilidades reales, es probable que Ridel se encuentre entre los asesores que ayuden a definir tanto el mensaje como la agenda política desde Bruselas.

Equipo Mélenchon – Francia Insumisa (extrema izquierda)

Manon Aubry, la luchadora de la campaña

Manon Aubry lleva años siendo una de las aliadas más eficaces de Jean-Luc Mélenchon en Bruselas. La copresidenta del Grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo ha consolidado una presencia parlamentaria muy destacada en Bruselas, aprovechando su reputación como antigua activista de Oxfam mediante sus implacables ataques contra el lobby empresarial, la evasión fiscal y los partidos de extrema derecha.

En su país, Aubry también hizo campaña junto a Mélenchon durante anteriores contiendas presidenciales y sigue siendo una de las defensoras más leales del movimiento. Se espera que vuelva a desempeñar un papel que ya le es familiar: trasladar las batallas europeas al ámbito político nacional y movilizar a los votantes progresistas más jóvenes. «Es muy enérgica; tiene esa imagen cercana y un poco juguetona, lo que la convierte en un buen complemento para Mélenchon», afirmó un miembro del partido.  

Además, tiene un objetivo político claro a la vista: la extrema derecha. «No creo que podamos convencer a los jóvenes que votan a la extrema derecha para que se unan a nosotros, pero sí tenemos que ofrecer una visión alternativa», declaró Aubry a Euractiv, y añadió que el apoyo entre las votantes jóvenes sería uno de los principales puntos fuertes del movimiento.

Rima Hassan, la agitadora franco-palestina

Esta abogada y activista pro-palestina entró en el Parlamento Europeo en 2024 como parte del movimiento Francia Insumisa de Mélenchon, pero su influencia y su presencia en los medios de comunicación se extienden mucho más allá del electorado tradicional del partido.

Hassan se ha convertido en una de las figuras más visibles de la izquierda francesa en las redes sociales, sobre todo por sus críticas a la guerra de Israel en Gaza. Sus posturas la han convertido en una figura polarizante, pero también en una de las comunicadoras más eficaces del movimiento entre los votantes jóvenes sensibles a la causa palestina.

Además, han dado lugar a varios procedimientos judiciales, entre ellos uno en el que deberá comparecer en julio por presunta glorificación del terrorismo, acusación que ella ha negado.

Para Mélenchon y sus aliados, esa visibilidad es un valioso activo político. «Todo el mundo la conoce», afirmó una figura destacada del partido. «Cuenta con una audiencia mucho más amplia que la de Francia Insumisa por sí sola».

A medida que se acerca la próxima campaña presidencial, se espera que Hassan desempeñe un papel clave a la hora de movilizar a los votantes más jóvenes y difundir el mensaje del movimiento en Internet.

«Hassan es considerada una figura controvertida porque saca a varios líderes políticos de su zona de confort», afirmó Aubry, quien añadió que «encarna lo que ella considera una causa fundamental: la defensa del derecho internacional y del pueblo palestino, una cuestión que será central en la campaña». 

Anthony Smith, el sindicalista

Es probable que el papel de Anthony Smith consista en garantizar que las preocupaciones laborales y las redes sindicales sigan estrechamente vinculadas al proyecto político de Mélenchon.

Antiguo inspector de trabajo, se dio a conocer en Francia durante la pandemia de la COVID-19 por defender los derechos de los trabajadores y la seguridad en el lugar de trabajo, lo que lo ayudó a consolidarse entre los sindicatos y los activistas laborales, según explicó un responsable del partido a Euractiv.

Esa trayectoria lo convierte en un intermediario natural entre Bruselas y los movimientos sociales, que siguen siendo fundamentales para la estrategia política de Francia Insumisa.

Este artículo es la tercera parte de una serie sobre las figuras clave de Bruselas, tanto del centro como de la extrema derecha, que están marcando el rumbo de la carrera presidencial francesa.

Fotos: Getty Image/Miriam Sáenz de Tejada

(cs, bw, jp)