La UE queda relegada a un segundo plano en la campaña presidencial de Gabriel Attal
Attal se lanza a la carrera electoral en un momento turbulento para la política francesa. Con la primera vuelta de las elecciones presidenciales prevista para abril de 2027, la contienda ya se perfila como una batalla en una Francia cada vez más polarizada.
PARÍS – Gabriel Attal lanzó el sábado su campaña para las elecciones presidenciales de 2027, con el objetivo de consolidarse como el heredero de Emmanuel Macron, al tiempo que desviaba discretamente la atención de la agenda europea que ha definido el proyecto político del presidente.
Las banderas europeas ondeaban junto a la tricolor francesa al son de la «Oda a la alegría» de Beethoven mientras Attal concluía el sábado un discurso con el que lanzaba su candidatura a la presidencia francesa.
Sin embargo, a pesar del simbolismo, Europa apenas ocupó un lugar marginal en la visión de Attal para Francia, una omisión notable para una figura destacada del bando proeuropeo de Macron con estrechos vínculos con el comisario de Industria de la UE, Stéphane Séjourné.
El contraste fue llamativo. Antes del discurso de Attal, la diputada ucraniana Lesia Vasylenko instó a los franceses a mostrar «sabiduría y valentía» al respaldar un liderazgo fuerte, mientras que la líder de Renew Europe, Valérie Hayer, dedicó parte de su intervención a defender el proyecto europeo.
«La batalla por Europa se ha ganado», afirmó Hayer, atribuyendo al presidente Emmanuel Macron el mérito de haber vuelto a situar a Europa «en el centro del juego». Attal, sin embargo, evitó en gran medida el tema.

La líder de Renew Europe, Valérie Hayer. (Foto: Daniel Peyronel)
Dirigiéndose a sus seguidores en el recinto ferial Porte de Versailles de París, el líder del partido Renacimiento presentó un programa basado en cuatro prioridades: educación, salarios, fronteras e inteligencia artificial. Europa apenas salió a relucir, más allá de las referencias a la reconciliación franco-alemana y al lugar de Francia en el continente.
Attal se lanza a la carrera en un momento turbulento para la política francesa. El presidente Emmanuel Macron sigue siendo impopular, las finanzas públicas están bajo presión con uno de los déficits más altos de la UE, y el apoyo tanto a la extrema derecha (Agrupación Nacional, RN) como a la extrema izquierda (Francia Insumisa, LFI) sigue siendo fuerte. Con la primera vuelta de las elecciones presidenciales prevista para abril de 2027, la contienda ya se perfila como una batalla en una Francia cada vez más polarizada.
Se centró en las preocupaciones nacionales, lamentando la brecha de productividad de Francia con respecto a Estados Unidos y rechazando lo que describió como debates estériles sobre el aumento o la reducción de la edad de jubilación.
El abanderado del centro político tras Macron
Recurriendo a eslóganes de probada eficacia —«en materia de salarios, directamente al salario bruto», «un país que ya no controla sus fronteras ya no controla su destino» y «Francia será la patria de la inteligencia artificial»—, Attal trató de posicionarse como el abanderado del centro político tras Macron.
Al mismo tiempo, el ex primer ministro pareció dispuesto a distanciarse de Macron, lanzando una crítica apenas velada al estilo de gobierno del presidente. «El ejercicio del poder o bien confina o bien ilumina», afirmó. «O bien te atrapa en la creencia obstinada de que solo tú tienes la razón, o bien arroja luz sobre Francia», en una aparente referencia al estilo de liderazgo de Macron, a menudo criticado.
Attal también trató de trazar una línea divisoria clara tanto con la izquierda como con la extrema derecha, argumentando que no solo quería contener a Francia Insumisa y a la Agrupación Nacional, sino «aplastarlos».
A pesar del lanzamiento de alto perfil, las encuestas sitúan actualmente a Attal por debajo del 10 % en un escenario de primera vuelta que incluye al ex primer ministro Édouard Philippe, líder del partido de centro-derecha Horizons.
Aun así, los partidarios de Attal insistieron en que la campaña no había hecho más que empezar. «¿Sabes lo que es el fatalismo? Es lo contrario del attalismo», bromeó Antoine Armand, alcalde de Annecy, resumiendo el estado de ánimo entre los partidarios a pesar de las encuestas desfavorables.
(Editado por cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)