La crisis migratoria de Ceuta sacude la política de la Unión Europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de «inaceptables» las escenas vividas en Ceuta y añadió: «Hay que desmantelar las redes de tráfico ilegal. Y las devoluciones deben ser rápidas, de acuerdo con nuestras normas».

Euractiv
The Flow Of People Entering Ceuta Unchecked From Morocco Continues Into The Night
Entre 49.000 y 60.000 personas ingresaron ilegalmente en Ceuta en los últimos días. [Foto: Marcos Moreno/Europa Press via Getty Images]

MADRID – El caos provocado por la llegada masiva de miles de personas procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta ha desatado un debate en todo el continente, lo que ha situado la política fronteriza de la UE en lo más alto de la agenda política del bloque.

Tras varios días de tensiones crecientes, el jueves oleadas de personas entraron en la ciudad española situada en el norte de África —tanto por mar como tras forzar la frontera terrestre—, lo que puso a las autoridades locales en máxima alerta.

Madrid desplegó al ejército y cerró la frontera de Melilla, su otro enclave de ultramar limítrofe con Marruecos, en respuesta a la enorme afluencia de migrantes irregulares, que ha desencadenado la mayor crisis migratoria de España hasta la fecha.

Con las redes sociales inundadas de imágenes de miles de personas que se agolpaban en la pequeña localidad de 84.000 habitantes, las reacciones políticas de toda Europa no se hicieron esperar.

Francia reforzará su frontera con España

La oposición española culpó directamente de la crisis al presidente Pedro Sánchez y a las políticas proinmigración de su Gobierno, y el partido de extrema derecha Vox la calificó de «invasión». Las repercusiones se han extendido ahora al ámbito europeo.

Francia ha anunciado que reforzará su frontera con España a la luz de la situación, y el ministro de Asuntos Exteriores galo ha afirmado que una fuerza móvil está preparada para tomar medidas si se producen movimientos hacia el territorio francés. La oficina de Emmanuel Macron ha declarado que Francia está dispuesta a apoyar a las autoridades españolas, si así lo desean, incluso en colaboración con la agencia fronteriza de la UE, Frontex.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de «inaceptables» las escenas vividas en Ceuta y añadió: «Hay que desmantelar las redes de tráfico ilegal. Y las devoluciones deben ser rápidas, de acuerdo con nuestras normas». Afirmó que el comisario de Migración, Magnus Brunner, y la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, también están atentos a la situación.

Aunque la cifra exacta sigue sin estar clara, el sindicato policial JUPOL declaró a Euractiv que coincidía con las informaciones de los medios españoles, que citaban fuentes de seguridad, según las cuales hasta 49.000 personas entraron en Ceuta a lo largo del día. El alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, situó posteriormente la cifra en 60.000.

El Ministerio del Interior español comunicó a Euractiv que aún no hay cifras oficiales.

Combustible para el coro de la extrema derecha

Ante la situación crítica que se vivía en Ceuta el jueves por la noche, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, anunció su intención de cerrar el espacio Schengen a España.

Su postura fue respaldada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien afirmó que «las imágenes que llegan desde Ceuta son impactantes y demuestran, una vez más, que la inmigración ilegal descontrolada supone una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras de Europa».

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, respondió convocando al embajador italiano en Madrid por unas declaraciones que consideró inapropiadas. El eurodiputado socialista español Javi López se sumó a la polémica y condenó la postura de Italia calificándola de «indigna de un socio europeo».

El líder del PPE, Manfred Weber, instó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a «proteger nuestras fronteras exteriores», haciéndose eco de la advertencia del líder de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo, sobre una «situación desesperada» y una «crisis de seguridad nacional».

Ceuta, 30 de julio de 2026.

Aunque se desconocen los motivos que explican la oleada migratoria, la extrema derecha ha aprovechado la oportunidad para intensificar el debate sobre la imposición de controles fronterizos más estrictos dentro de la UE.

La líder Agrupación Nacional, Marine Le Pen, pidió que se cerrara la frontera con España. «Ante la afluencia masiva y coordinada de migrantes hacia España, fomentada por el Gobierno español, Francia debe reforzar de inmediato los controles en sus fronteras», afirmó. Su compañero Jordan Bardella habló de una «avalancha sin precedentes» y señaló que los europeos «no pueden ser víctimas colaterales de la política del presidente socialista español, Pedro Sánchez».

El exdirector de Frontex y eurodiputado de extrema derecha Fabrice Leggeri se sumó a los llamamientos de Le Pen para «restablecer temporalmente los controles en las fronteras interiores».

En 2021 Marruecos relajó sus controles fronterizos

La ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, del Partido de los Finlandeses, contrario a la inmigración, escribió en X que España había «fracasado por completo» a la hora de proteger la frontera exterior del espacio Schengen frente a los cruces irregulares, instando a todos los países de la UE a respaldar la propuesta de Meloni y argumentando que los países que no cumplan con su obligación de proteger las fronteras exteriores del bloque no deberían permanecer en el espacio Schengen.

La crisis actual supera con creces la vivida en 2021, en el punto álgido de las tensiones entre Madrid y Rabat. Ese año, Marruecos relajó sus controles fronterizos y permitió la entrada de 10.000 personas a los enclaves españoles en tan solo dos días.

El aumento de los cruces se desencadenó cuando España acogió al líder del Sáhara Occidental, Brahim Ghali, lo que provocó una grave crisis diplomática. La crisis solo terminó después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respaldara oficialmente el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental.

Este artículo se actualizará a medida que se desarrollen los acontecimientos.

(Editado por ow, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)