Los europeos convierten los bocetos de los billetes de euro en memes de Internet
El BCE dio a conocer diez posibles diseños para la próxima generación de billetes de euro, invitando a los europeos a participar en la decisión sobre el aspecto del futuro papel moneda de la Unión.
Ni siquiera el Banco Central Europeo —ni el propio euro— se ha librado de convertirse en meme.
El jueves, el BCE dio a conocer diez posibles diseños para la próxima generación de billetes de euro, invitando a los europeos a participar en la decisión sobre el aspecto del futuro papel moneda de la Unión.
Como era de esperar, las redes sociales tardaron unos cinco minutos en convertir lo que se suponía que iba a ser un ejercicio de identidad compartida y sobre el futuro del dinero físico en un festival de memes y bromas. Los europeos inundaron Internet con sus propias versiones de los billetes, muchas de ellas aparentemente generadas con la ayuda de la inteligencia artificial.
Uno de los billetes editados mostraba a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, junto a las tapas de botellas de plástico atadas que se han convertido en un insólito símbolo de la legislación de la UE. Otro mostraba a Christine Lagarde, presidenta del BCE, junto a un mensaje que decía «Compra bitcoins».
«Horribles» y «decepcionantes»
Los propios diseños oficiales fueron objeto de numerosas burlas. Muchos usuarios los calificaron de «horribles» o «decepcionantes», o afirmaron que parecían «infografías de relaciones públicas».
La presentación de los diseños preseleccionados se produce tras meses de deliberaciones por parte de un jurado compuesto por diseñadores y expertos europeos, que redujeron la lista a diez candidatos, centrándose en dos visiones rivales sobre el futuro aspecto del euro: la cultura o las aves.
Esa decisión no tardó en dar lugar a los nuevos bandos políticos de Europa, con la aparición, en cuestión de horas, de grupos a favor de las aves y a favor de la cultura.
Los partidarios de la cultura preguntaron «¿por qué las aves?» o advirtieron de que, si no se elegía la cultura, «más valdría cerrarlo todo». Otro partidario rezó para que la burocracia de la UE al menos salvara a los europeos de tener «aves cutres» en sus carteras.
Consulta pública
Quienes se posicionaron a favor de las aves parecían más bien defensores de la anticultura, y algunos comentaristas admitieron que no reconocían todos los iconos culturales o propusieron alternativas —algunas más defendibles históricamente que otras—.
Uno argumentó que la cantante de ópera María Callas no era «lo suficientemente famosa para este tipo de cosas».
Un tercer bando, más neutral, volvió a la crítica que ha perseguido el rediseño desde que comenzó en 2021: ¿por qué inquietarse por el aspecto del dinero cuando los hogares están más preocupados por lo poco que se puede comprar con él?
El debate pasa ahora a una consulta pública, en la que los ciudadanos pueden aportar sus opiniones hasta septiembre. El Consejo de Gobierno del BCE tomará la decisión definitiva a finales de 2026, y los nuevos diseños entrarán en circulación varios años después.
(Editado por nl/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)