El BCE sube los tipos de interés al 2,5 % ante el repunte de la inflación
La guerra de EE. UU. e Israel contra Irán y el cierre por parte de Teherán del estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el suministro energético, han provocado un repunte mundial de la inflación.
El Banco Central Europeo subió el jueves su tipo de interés de referencia al 2,5 %, con el objetivo de frenar la subida de los precios provocada por la guerra en Irán.
La subida de 25 puntos básicos (0,25 puntos porcentuales), ampliamente anticipada por analistas e inversores, se produjo después de que la inflación en la zona del euro, integrada por 21 países, se disparara hasta el 3,3 % en agosto de 2026, frente al 2,9 % registrado en julio —el nivel más alto en tres años y muy por encima del objetivo del 2 % del BCE—.
«El conflicto en Oriente Medio sigue generando presiones inflacionistas, y se prevé que la inflación se mantenga muy por encima del objetivo durante un período prolongado», señaló el BCE en un comunicado, añadiendo que su decisión subraya su compromiso de garantizar que la inflación se estabilice en el 2 % a medio plazo.
En declaraciones a la prensa más tarde ese mismo jueves, Christine Lagarde, presidenta del BCE, calificó la decisión de subir los tipos de interés como «una obviedad» y señaló que había sido respaldada por unanimidad por el Consejo de Gobierno. Asimismo, se negó a ofrecer orientaciones sobre la trayectoria futura de los tipos de interés del BCE.
Incertidumbre geopolítica
El elevado nivel actual de incertidumbre geopolítica significa que «simplemente no podemos anticipar cuál será exactamente el próximo paso», afirmó Lagarde. «Nos centramos en los datos presentados hoy y estamos preparados para demostrar la agilidad adecuada en cualquier dirección que sea necesaria».
La guerra de EE. UU. e Israel contra Irán y el cierre por parte de Teherán del estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el suministro energético, han provocado un repunte mundial de la inflación y han llevado al BCE a subir los tipos en junio por primera vez desde 2023. La incertidumbre sobre la duración de la guerra y su impacto general en los precios llevó al Consejo de Gobierno del BCE, encargado de fijar los tipos de interés, a mantenerlos sin cambios en julio.
La inflación se situaba en el 1,9 % cuando comenzó la guerra a finales de febrero, pero desde entonces se ha mantenido por encima del objetivo del 2 % del BCE. La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, se ha mantenido prácticamente estable, con una tasa de inflación subyacente del 2,4 % en agosto, igual que en febrero.
Los temores inflacionistas también han impulsado al alza los rendimientos de los bonos a nivel mundial en las últimas semanas. El bono alemán a 10 años, referencia de la zona del euro, alcanzó el jueves el 3,44 %, su nivel más alto desde 2011.
Las previsiones de crecimiento, al alza
En respuesta a estas preocupaciones inflacionistas, el BCE también elevó su previsión de inflación para la zona del euro en 2027 del 2,3 % al 2,5 %, aunque sus perspectivas para 2026 se mantuvieron sin cambios en el 3 %. Asimismo, revisó al alza sus previsiones de crecimiento para este año, del 0,8 % al 0,9 %, y para el próximo año, del 1,2 % al 1,4 %, citando la «resiliencia superior a la esperada» de la economía de la zona del euro.
El euro se depreció ligeramente frente al dólar estadounidense tras el anuncio, pasando de 1,1616 a 1,614 dólares. Los rendimientos de los bonos alemanes a dos años, sensibles a los tipos de interés, subieron del 3,06 % al 3,07 %.
Antes de la decisión del jueves, los mercados descontaban subidas de tipos de 75 puntos básicos (0,75 puntos porcentuales) de aquí a junio de 2027.
En su comunicado, el Banco también reiteró su compromiso de seguir «un enfoque reunión por reunión» y que «no se compromete de antemano a una trayectoria concreta de los tipos de interés».
En respuesta al anuncio, Mark Wall, economista jefe para Europa del Deutsche Bank, afirmó: «Puede que los riesgos de inflación estén aumentando y que sea más probable que se produzca una nueva subida en diciembre, pero el BCE aún debe actuar con cautela». El aumento de los precios del gas «acabará por perjudicar al crecimiento», añadió. «La cuestión es en qué medida y cuándo».
ACTUALIZACIÓN: Esta noticia se actualizó el 10 de septiembre para incluir comentarios adicionales del presidente del BCE.
(Editado por cm, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)