Algunos Gobiernos de la UE estudian crear centros de retorno de migrantes en Ruanda
Alemania, Austria, Dinamarca, Grecia y los Países Bajos enviaron delegaciones a ese país africano esta semana. Una de las propuestas que se baraja es el Centro de Tránsito de Gashora, a unos 60 kilómetros de Kigali.
Representantes de varios países europeos han visitado Ruanda esta semana, en el marco de las conversaciones en curso para que el país sirva de punto de tránsito para los migrantes deportados.
La revista alemana Der Spiegel informó la semana pasada de que Alemania, Austria, Dinamarca, Grecia y los Países Bajos se estaban preparando para enviar una delegación a Ruanda con el fin de debatir la creación de centros para solicitantes de asilo rechazados.
Los cinco países han manifestado su intención de crear estos «centros» fuera de la Unión Europea antes de que termine el año, después de que el Parlamento Europeo aprobara en junio una ley que permite a los Estados miembros hacerlo, lo que ha provocado la indignación de las organizaciones de derechos humanos.
«La visita se produjo efectivamente y las negociaciones siguen en curso», confirmó a AFP el ministro de Asuntos Exteriores de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, aunque se negó a facilitar más información sobre las conversaciones o un posible calendario.
El Gobierno de Kigali indicó a principios de este mes que había iniciado «conversaciones preliminares» con varios países europeos sobre centros de tránsito para migrantes, pero no especificó cuáles.
Francia y España se oponen a los centros
Una de las propuestas que se baraja es el Centro de Tránsito de Gashora, a unos 60 kilómetros de Kigali, adonde se envió a partir de 2019 a los migrantes varados en Libia mientras se tramitaban sus solicitudes de asilo. Muchos de ellos se han marchado desde entonces, según declaró la portavoz del Gobierno, Yolande Makolo, a una emisora de radio local.
Francia y España se oponen a los centros de retorno, alegando que no se ajustan a los valores de la UE y que no son formas eficaces de deportar a las personas cuyas solicitudes de asilo han sido rechazadas.
Ruanda llegó a un acuerdo con el Gobierno conservador de Boris Johnson, entonces primer ministro del Reino Unido, en 2022 para acoger a migrantes indocumentados que llegaban en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha desde el norte de Francia. Sin embargo, al asumir el cargo en 2024, el primer ministro laborista Keir Starmer descartó el plan, que el Tribunal Supremo del Reino Unido consideró «ilegal».
AFP informó en abril de que los cinco países europeos estaban barajando acuerdos migratorios con unos diez Estados, entre ellos Ruanda.
(ew)