Los líderes del Grupo de Visegrado relanzan la alianza regional en la cumbre de Gödöllő
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, atribuyó las recientes tensiones dentro de la alianza Budapest-Bratislava-Praga-Varsovia al Gobierno de Viktor Orbán.
GÖDÖLLŐ, Hungría – Los líderes del Grupo de Visegrado anunciaron este martes la reactivación de su alianza regional y se comprometieron a estrechar la coordinación en materia de migración, competitividad industrial y el próximo presupuesto a largo plazo de la UE, en un intento por recuperar la influencia del grupo tras años de tensiones en torno a Rusia y Ucrania.
En la cumbre celebrada en Gödöllő, el primer ministro húngaro, Péter Magyar, destacó el peso económico de este bloque de 65 millones de habitantes, señalando que el volumen comercial conjunto de los cuatro países con Alemania supera al de Francia.
Como símbolo de la renovada cooperación, presentó a los líderes de Chequia, Polonia y Eslovaquia un proyecto para una red ferroviaria de alta velocidad que conecte Budapest, Bratislava, Praga y Varsovia, y les instó a solicitar financiación de la UE para el proyecto durante la próxima presidencia eslovaca del V4.
Magyar atribuyó las recientes dificultades de la alianza al anterior Gobierno húngaro, argumentando que la postura prorrusa del ex primer ministro Viktor Orbán y su decisión de dar refugio a políticos polacos buscados por la justicia habían dañado gravemente las relaciones entre Budapest y Varsovia.
«Es hora de dejar atrás el pasado»
«Es hora de dejar atrás el pasado», afirmó Magyar, recordando la fundación del grupo hace 35 años por Lech Wałęsa, Václav Havel y József Antall.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, acogió con satisfacción el reenganche diplomático de Hungría y elogió la victoria electoral de Magyar. En referencia a Orbán, a quien dijo conocer desde hacía tres décadas, Tusk argumentó que la visión geopolítica del antiguo líder húngaro había cambiado de forma tan radical que la cooperación se había vuelto imposible.
Mientras Eslovaquia se prepara para asumir la presidencia rotatoria del V4 el 1 de julio, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, afirmó que la competitividad industrial sería su prioridad principal. Advirtió de que los elevados precios de la electricidad estaban socavando la industria europea y señaló que los cuatro países presionarían conjuntamente para que se introdujeran cambios en el sistema de comercio de derechos de emisión de la UE.
Los líderes también acordaron coordinarse estrechamente en las negociaciones sobre el presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034, centrándose en la protección de la cohesión y la financiación agrícola.
Los cuatro Gobiernos reiteraron su oposición al nuevo Pacto de Migración de la UE, argumentando que el refuerzo de las fronteras exteriores de la Unión debe seguir siendo la prioridad.
Cumplir con los criterios de adhesión vigentes
En cuanto a la ampliación, los líderes respaldaron una mayor expansión de la UE hacia los Balcanes Occidentales, al tiempo que insistieron en que todos los países candidatos, incluida Ucrania, deben cumplir con los criterios de adhesión vigentes, en medio de un debate más amplio dentro del bloque sobre si las consideraciones geopolíticas justifican una integración más rápida para algunos solicitantes.
El primer ministro checo, Andrej Babiš, afirmó que los líderes de la región estaban «de nuevo en el mismo barco» a la hora de defender los intereses comunes. Los líderes acordaron mantener el V4 como formato de cuatro miembros, al tiempo que utilizarían el marco más amplio V4+ para involucrar a otros países en cuestiones políticas específicas.
Fico y Babiš sugirieron utilizar el formato V4+ para incorporar a Irlanda en las negociaciones presupuestarias, y a Austria y Alemania en materia de competitividad industrial y políticas de fijación de precios del carbono.
(Editado popr cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)