Ucrania recurre a Europa a medida que se desvanecen las esperanzas de producir misiles Patriot

Dada la reticencia de EE. UU. a compartir sus conocimientos técnicos en materia de producción y la preocupación de los aliados europeos por no agotar sus propias reservas, Kiev está buscando alternativas en la industria europea.

Euractiv
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Las defensas antiaéreas ucranianas están bajo presión. [Foto: Getty Images / Graphic by Miriam Sáenz de Tejada]

Tras un verano de implacables ataques rusos —a una escala que no se veía desde 2022—, Ucrania se encamina hacia otro invierno con sus defensas aéreas bajo presión y con un número insuficiente de misiles interceptores Patriot.

Este sistema de misiles de defensa aérea es vital para proteger no solo a la población civil, sino también a las infraestructuras críticas necesarias para superar los fríos meses de invierno.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, lleva tiempo presionando a sus aliados para que le proporcionen más misiles, pero tanto Estados Unidos como los países europeos se muestran reacios a ceder existencias que cada vez necesitan más para su propia defensa.

Mientras tanto, a pesar de una promesa inicial, Washington aún no ha aprobado la producción por parte de Ucrania de los codiciados misiles interceptores Patriot.

Dado que la producción estadounidense tiene dificultades para satisfacer la demanda y el tiempo apremia, Kiev se ve obligada a buscar otra vía para acceder a una cadena de producción que sigue estando en gran medida fuera de su alcance, incluso a través de colaboraciones con Europa.

Una cuestión de confianza 

Para Ihor Fedirko, director ejecutivo del Consejo Ucraniano de la Industria de Defensa (UCDI) —la asociación privada de defensa de Ucrania—, la carencia inmediata es evidente: el montaje del propio misil. «No necesitamos radares, lanzadores ni muchas otras cosas. Tenemos suficientes, no del todo suficientes, pero sí el nivel mínimo», declaró a Euractiv.

El problema, según Fedirko, es conseguir acceso a la información necesaria para montar las piezas y componentes del Patriot. Aun si Lockheed Martin estuviera dispuesta a compartir la información, señaló, poco se puede hacer sin el respaldo de los Gobiernos.

Dado que tanto Ucrania como los aliados europeos dependen en gran medida de la producción estadounidense de misiles Patriot, Fedirko sostiene que una capacidad de montaje adicional en territorios aliados, como Ucrania, podría contribuir a aumentar la producción global, lo que supondría un beneficio mutuo para todos.

«Sería una gran oportunidad tenerla en nuestro territorio», afirmó, y añadió que Ucrania seguiría «presionando al máximo». Espera que las conversaciones en curso cambien la postura de EE. UU. respecto al intercambio de los planos del Patriot.

Al preguntársele cómo podría Ucrania demostrar que es un socio de confianza para EE. UU. y los aliados europeos, Fedirko señala la reciente divulgación por parte de MBDA de información clasificada sobre los componentes británicos utilizados en el misil de crucero de largo alcance SCALP como prueba de que se puede confiar en que Kiev protegerá la información sensible de sus socios.

«Es un mensaje muy importante para todos nuestros aliados: que pueden llevar a cabo la producción bajo licencia con Ucrania», afirmó. «Es un mensaje tanto para Estados Unidos como para vosotros [Europa], de que podéis compartir vuestra licencia».

Alianzas europeas 

Mientras tanto, las conversaciones entre EE. UU. y Ucrania sobre el sistema Patriot están explorando formas de involucrar a Ucrania en la producción sin que sea necesario montar el misil completo en territorio ucraniano.

Reuters informó de que una de las opciones que se barajan consistiría en que Ucrania produjera algunos componentes del Patriot antes de enviarlos a Alemania para su montaje final. Otra opción sería incorporar a Ucrania a un programa de producción del Patriot ya existente entre Estados Unidos y Europa.

Estas conversaciones se producen en un momento en que las empresas ucranianas ya están estableciendo vínculos de producción similares con socios europeos en otros ámbitos.

TAF Industries, uno de los mayores fabricantes de UAV de Ucrania, firmó en febrero un memorando de entendimiento con el fabricante alemán de drones Wingcopter, al que siguió la semana pasada un segundo acuerdo, esta vez con la empresa danesa de drones Upteko. Fedirko afirmó que a finales de mes se anunciarán otras dos empresas conjuntas en las que participan otras empresas ucranianas, pero evitó dar más detalles.

Estas colaboraciones, aunque independientes de las negociaciones sobre el sistema Patriot, permiten vislumbrar cómo Ucrania está forjando vínculos de producción en materia de defensa con Europa mientras espera la respuesta de Washington.

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