La paz en el sureste de Europa pende de un hilo

Turquía acusó a Grecia de aprovechar el período de calma para forjar sólidas alianzas militares con Israel y Chipre, lo que Ankara considera una amenaza para su seguridad nacional.

Euractiv
Turkish Naval Forces Conduct ‘Denizkurdu-2/2026’ Exercise in Gulf of Antalya
Buques de guerra turcos en el golfo de Antalya. [Foto: Orhan Cicek/Anadolu via Getty Images]

La era de las aguas tranquilas en el sureste de Europa está llegando a su fin, ya que Grecia, Turquía e Israel se ven cada vez más envueltos en una peligrosa rivalidad con consecuencias impredecibles, advierten diplomáticos, analistas y agentes de inteligencia.

El 7 de diciembre de 2023, Grecia y Turquía —divididas desde hacía tiempo por disputas marítimas y territoriales— firmaron la Declaración de Atenas sobre Relaciones Amistosas y Buena Vecindad, lo que marcó el inicio de casi tres años de relativa calma en el mar.

Esa época ha llegado a su fin, ya que Grecia, Turquía e Israel se adentran en períodos políticos cada vez más complejos y las tensiones regionales se agravan.

Turquía acusó a Grecia de aprovechar el período de calma para forjar sólidas alianzas militares con Israel y Chipre, lo que Ankara considera una amenaza para su seguridad nacional.

Un documento del Ministerio de Defensa turco filtrado a los medios de comunicación el 26 de agosto hace referencia a los preparativos para «todos los posibles acontecimientos en nuestra región, incluidas las crisis, las tensiones y la guerra».

Atenas, por su parte, ha señalado que está dispuesta a defender sus reivindicaciones territoriales. «Las zonas bajo soberanía griega están determinadas por el derecho internacional, y estamos preparados para defenderlas en cualquier momento», declaró el martes el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.

Turquía también se está preparando para consagrar en la legislación este otoño su denominada doctrina de la Patria Azul, formalizando así sus pretensiones de ejercer un mayor control sobre partes del Egeo y del Mediterráneo oriental. A principios de este mes, Ankara anunció la creación de dos parques marinos que se extienden a zonas de la plataforma continental reclamadas por Grecia.

Los griegos mantienen la calma

Un diplomático en Atenas restó importancia al riesgo de un enfrentamiento accidental, pero advirtió de que era probable que se produjeran provocaciones.

«Solo surgirán tensiones si decidimos responder con contundencia sobre el terreno», declaró el diplomático a Euractiv, y añadió que era poco probable que el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, buscara provocar un incidente grave antes de las elecciones de mitad de legislatura de EE. UU. en noviembre.

El profesor de relaciones internacionales Kostas Ifantis declaró a los medios locales que se están dando las condiciones para volver a los viejos tiempos de tensiones «controladas», mientras que Iro Afentouli, exfuncionaria del personal internacional de la OTAN, afirmó que Turquía «no tiene motivos, en este momento, para provocar una crisis que ninguno de nuestros aliados desea —ni EE. UU. ni la UE—».

El cálculo se complica si se intensifican las tensiones entre Israel y Turquía, dados los lazos cada vez más estrechos de Grecia con Israel en materia de defensa.

El factor Israel

Israel atacó la base aérea de Abu al-Duhur, en el noroeste de Siria, cerca de la frontera turca, a principios de agosto, tras recibir información de que las fuerzas turcas tenían previsto desplegarse allí.

Para Georgios Kampas, jefe honorario del Estado Mayor del Ejército heleno, un ataque israelí contra Turquía sería un «escenario de pesadilla» para EE. UU., ya que Washington podría verse obligado a defender a Turquía, miembro de la OTAN, frente a Israel.

«Esto es poco probable», declaró a Euractiv, aunque no descartó un ataque israelí contra el norte de Chipre, ocupado por Turquía. Un oficial de inteligencia regional se hizo eco de esta opinión, señalando a los miembros de Hamás presentes en la zona como un posible «punto débil».

Kampas señaló que el equilibrio militar regional favorecía actualmente a Grecia debido a su estrecha relación en materia de defensa con Israel, cuyas relaciones con Ankara son cada vez más tensas. No obstante, advirtió de que Grecia debería adaptarse ahora a la postura más asertiva de Turquía. «Si queremos mantenerla a distancia, tendremos que adoptar una postura más firme», manifestó.

Grecia también ha renovado recientemente su acuerdo de defensa mutua con Francia. Turquía, por su parte, se unió a Arabia Saudí y Pakistán en la firma del Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca el 7 de agosto, en virtud del cual un ataque contra uno de los signatarios se considera un ataque contra todos.

(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)