El ministro de Comercio australiano advierte de que el acuerdo con la UE no está garantizado

El acuerdo comercial otorga a Australia un nuevo acceso preferencial de 30.600 toneladas de carne de vacuno, una cifra muy por debajo de las 50.000 toneladas que reclama el sector ganadero australiano.

Euractiv
President of the EU Ursula von der Leyen and Australian PM Anthony Albanese, Canberra, 2026
Ursula von der Leyen y el primer ministro australiano, Anthony Albanese. [Foto: Alex Ellinghausen / Sydney Morning Herald via Getty Images]

El ministro de Comercio de Australia, Don Farrell, afirmó el miércoles que no está garantizado el apoyo parlamentario a un acuerdo comercial firmado con la UE a principios de este año, después de que la oposición intensificara su retórica en contra del acuerdo.

«En las últimas semanas, a medida que la política de nuestro país ha dado un giro hacia el populismo, algunos miembros de nuestro Parlamento se han visto tentados a dar a entender que se opondrán a este acuerdo, optando por buscar titulares en lugar de resultados prácticos», afirmó Farrell en un discurso pronunciado ante la Cámara de Comercio Australiana en Adelaida.

El apoyo de los Verdes sería crucial para asegurar los votos necesarios para que el acuerdo se apruebe sin contratiempos. Los medios de comunicación australianos han informado de que es probable que el partido respalde el acuerdo, aunque los Verdes han subrayado que las negociaciones aún están en curso.

La Coalición opositora pidió esta semana que se renegociara el acuerdo, mostrando su desacuerdo, en particular, con las cuotas finales de carne roja incluidas en el mismo. El acuerdo otorga a Australia un nuevo acceso preferencial de 30.600 toneladas de carne de vacuno, una cifra muy por debajo de las 50.000 toneladas que reclamaba el sector ganadero australiano.

El segundo mayor exportador mundial

Australia es el segundo mayor exportador mundial de carne de vacuno, por detrás de Brasil, y un mayor acceso al mercado de la UE fue uno de los principales escollos en las negociaciones. Las conversaciones en la fase final entre Bruselas y Canberra fracasaron en 2023 debido a desacuerdos sobre las cuotas agrícolas.

Los senadores de la Coalición también han criticado el acuerdo por sus compromisos climáticos vinculantes, incluida la obligación de ambas partes de cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París.

Farrell, por su parte, instó a los líderes empresariales australianos a respaldar públicamente el acuerdo y a ejercer presión sobre los legisladores, advirtiendo de que no habría una segunda oportunidad con la UE si se rechazaba el acuerdo.

Farrell afirmó que el acuerdo permitiría que «los productos del mar de Australia Meridional se sirvieran en las mesas de Polonia», junto con «el vino de Victoria que se serviría en las copas austriacas y la carne de vacuno de Queensland que llegaría a las estanterías de los supermercados belgas».

Advirtió de que el mundo se estaba dividiendo cada vez más entre países que «levantan barreras» y aquellos que siguen forjando vínculos. «Este Gobierno opta por ser de los segundos».

Es poco probable que se celebre una votación parlamentaria antes de 2027, ya que el acuerdo aún debe firmarse formalmente antes de que Australia y la UE pasen por sus respectivos procesos de ratificación. Se espera que la firma tenga lugar a finales de 2026 o principios de 2027.

(Editado por adm, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)