Berlín se propone fabricar más armamento estadounidense en Alemania

Al mismo tiempo, Alemania y otros aliados europeos de la OTAN están tratando de desarrollar aún más sus propias industrias armamentísticas y reducir la dependencia del material fabricado en Estados Unidos.

AFP
Merz Visits Army Tank Training Center
Friedrich Merz. [Foto: Morris MacMatzen/Getty Images]

Alemania espera ampliar sus vínculos con Estados Unidos en el ámbito de la industria de defensa y fabricar más armamento diseñado por Estados Unidos en fábricas del país, según declaró este miércoles el ministro de Defensa, Boris Pistorius.

Esta propuesta se produce justo antes de una importante cumbre de la OTAN prevista para los días 7 y 8 de julio en Turquía, donde la expansión militar europea seguirá siendo el centro de atención, ya que el presidente de EE. UU., Donald Trump, está presionando a los aliados para que aumenten su gasto en armamento.

«Sabemos que las capacidades de producción estadounidenses son limitadas y que existe una necesidad urgente de ampliarlas», declaró Pistorius a los periodistas junto al canciller Friedrich Merz y al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien había sido invitado a participar en una reunión del Consejo de Ministros en Berlín.

«Por eso estamos muy interesados en fabricar determinados sistemas, o componentes de sistemas, aquí en Alemania», añadió Pistorius.

La demanda de armamento estadounidense clave —en particular misiles e interceptores como el sistema Patriot— se ha disparado en medio de guerras y crisis globales, y las reservas de armas que se han utilizado intensamente en Ucrania y Oriente Medio se están agotando.

Al mismo tiempo, Alemania y otros aliados europeos de la OTAN están tratando de desarrollar aún más sus propias industrias armamentísticas y reducir la dependencia del material fabricado en Estados Unidos.

Conflictos más intensos

Este cambio se ha visto impulsado, en parte, por el frecuente cuestionamiento de Trump respecto a los compromisos de seguridad de EE. UU. con Europa, así como por conflictos más intensos, como la ofensiva arancelaria de Trump y las amenazas de apoderarse del territorio danés de Groenlandia.

«Nadie, al reclamar una mayor independencia, ha dicho que queramos prescindir de los sistemas estadounidenses», subrayó Pistorius, señalando que hay armas de fabricación estadounidense que Europa no produce, pero «que necesitaremos urgentemente en los próximos cinco a diez años».

Por su parte, el líder de la OTAN acogió con satisfacción los esfuerzos de Alemania por reforzar su ejército y su capacidad de producción de armamento.

La cumbre de la OTAN «se centrará en convertir el gasto adicional en capacidades operativas y en ampliar significativamente nuestras industrias de defensa», afirmó Rutte. «Alemania es una potencia industrial que cuenta con importantes empresas de defensa e instituciones de investigación de primer orden».

Rutte añadió que, aunque la guerra en Ucrania termine, «Rusia seguirá siendo una amenaza a largo plazo para la seguridad euroatlántica».

(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)