ENTREVISTA: Brasil insta a la UE a confiar en sus datos sobre la deforestación
El ministro de Medio Ambiente de Brasil afirma que el país ha «hecho lo necesario» para cumplir la normativa de la UE sobre deforestación
MANAUS, Brasil – Brasil quiere que la UE reconozca sus datos de seguimiento de la deforestación, ahora que Bruselas se dispone a aplicar normas que podrían afectar a algunas de las principales exportaciones agrícolas del país, según ha declarado a Euractiv el ministro de Medio Ambiente de Brasil, João Paulo Capobianco.
Estas declaraciones se producen en un momento en que el Gobierno brasileño destaca la disminución de la deforestación de cara a las cruciales elecciones presidenciales de octubre. El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ha comprometido a eliminar la deforestación ilegal para 2030. La pérdida de bosques descendió a su nivel más bajo en una década a principios de 2026, tras alcanzar su punto álgido bajo el mandato del expresidente Jair Bolsonaro.
No obstante, Brasilia ha criticado abiertamente el reglamento de la UE sobre la deforestación, que exige a las empresas utilizar datos precisos de geolocalización para demostrar que determinados productos básicos vendidos en el bloque no proceden de tierras deforestadas. Se prevé que las normas afecten especialmente a los exportadores tropicales como Brasil, entre cuyos productos básicos clave se encuentran el ganado, la soja y el café.
A pesar de las críticas de los principales socios comerciales, entre ellos Brasil, EE . UU. e Indonesia, la Comisión ha descartado modificar el reglamento, cuya entrada en vigor está prevista para el 30 de diciembre de 2026, limitando sus últimos cambios a ajustes específicos en los productos incluidos.
A continuación se presenta una transcripción editada de la entrevista de Euractiv con Capobianco en el marco del evento comercial Exporta Mais Brasil Amazônia.
Euractiv: El reglamento de la Unión Europea sobre la deforestación entrará en vigor a finales de año. ¿Cómo avanza su aplicación en Brasil?
Capobianco: Brasil ha estado trabajando para preparar y garantizar información precisa sobre la producción brasileña libre de deforestación.
Recientemente hemos puesto en marcha una plataforma específica para el café que permite a cualquier importador identificar si una propiedad rural está libre de deforestación o no. Brasil también pondrá ahora a disposición otra plataforma que, propiedad por propiedad, indicará si existe riesgo de comprar en una zona afectada por la deforestación.
En otras palabras, pondremos la información a disposición para que los compradores e importadores puedan verificar la situación de cada propiedad.
La mayoría de las explotaciones agrícolas brasileñas no presentan indicios de deforestación. A día de hoy, los datos muestran que la gran mayoría —más del 98 % de las explotaciones— no ha registrado deforestación en los últimos años.
¿No cree, pues, que esta normativa supone, en última instancia, una desconfianza innecesaria por parte de las autoridades europeas?
No. Creo que todo importador y cualquier persona que comercialice estos productos tiene derecho a disponer de información adecuada sobre el incumplimiento de la ley en los países donde se producen dichos productos. No se trata de una injerencia. Nosotros no lo vemos así.
Lo que queremos es que la Unión Europea respete la información técnica y científica elaborada por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, reconocido por contar con uno de los mejores sistemas de seguimiento de la deforestación del mundo.
Las cifras de deforestación en Brasil se encuentran en su nivel más bajo de la última década. ¿Cuáles son los próximos pasos? ¿Podría una posible victoria del otro bando político socavar todo este esfuerzo realizado durante cuatro años para alcanzar la deforestación cero?
Los avances son realmente muy importantes. Entre 2022 y 2025 se produjo una reducción del 50 % en la deforestación en la Amazonia, pero la deforestación también disminuyó en todos los biomas. Los datos son muy, muy buenos.
Y las últimas cifras de los últimos 12 meses muestran que la deforestación sigue disminuyendo en la Amazonia y en el Cerrado.
El esfuerzo realizado por el Gobierno brasileño consistió en crear políticas públicas a largo plazo. En otras palabras, el enfoque no se limita a la aplicación de la ley. Por supuesto, la aplicación de la ley es extremadamente importante y el Gobierno debe garantizar que siga funcionando de manera eficaz.
Ahora, también contamos con el sector privado, que está adoptando varias medidas para reducir la deforestación y reforzar los controles medioambientales, así como con políticas económicas que exigen controles sobre la deforestación.
Estas políticas económicas y esta nueva postura del sector privado deberían garantizar la continuidad de estas medidas. Lo que realmente importa ahora es que los sucesivos gobiernos sigan aplicando estas políticas de forma adecuada para que sigan siendo eficaces.
Los gastos de viaje y alojamiento de Euractiv para este viaje de reportaje fueron sufragados por ApexBrasil.
(Editado por cs, vc/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)