En un giro inédito, el BEI también se suma al esfuerzo europeo de defensa

En una carta dirigida a sus accionistas -los países de la UE-, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) propone permitir inversiones en productos de defensa no letales

Euractiv
Nadia Calviño, Presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), en una imagen de archivo.
Nadia Calviño, Presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), en una imagen de archivo. [[EPA-EFE/OLIVIER HOSLET]]

Bruselas (Euractiv.com/.es) – En una decisión inédita hasta la fecha, el Banco Europeo de Inversiones (BEI), presidido por Nadia Calviño, ha propuesto liberar miles de millones de euros para inyectarlos en el sector europeo de la defensa en los próximos años, según una carta a la cual ha tenido acceso Euractiv.

En una carta dirigida a sus accionistas -los países de la UE-, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) propone permitir inversiones en productos de defensa no letales, conceder préstamos ilimitados a la industria de defensa si los países del bloque lo desean, y medidas para motivar a los bancos comerciales a seguir el ejemplo de prestar dinero en efectivo a la industria de defensa.

La medida supone un cambio radical en la orientación de la política de préstamos del BEI a la luz del renovado impulso de la UE para apuntalar su sector de defensa ante los desafíos planteados en ese terreno por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El año pasado se produjo la primera gran revisión de las normas de la institución, en virtud de la cual el Banco quedó facultado para invertir en productos de uso predominantemente militar, siempre que no entrañaran riesgos letales y conservaran una aplicación civil plausible.

Antes de esa fecha, cualquier inversión debía destinarse a productos con un valor 50/50 en uso civil y militar.

Las normas actuales prohíben invertir en municiones y otras producciones puramente militares.

La primavera pasada, 14 jefes de Estado y de Gobierno de la UE pidieron que se ampliaran aún más los criterios de préstamo, aunque cualquier revisión de la política necesita la aprobación de una mayoría cualificada de Estados miembros.

En la carta del martes, Calviño escribe que «propondrá en la próxima reunión de marzo del Consejo de Administración del BEI un nuevo ajuste de los criterios de elegibilidad del Grupo, para garantizar que las actividades excluidas se definan con mayor precisión y tengan un alcance lo más limitado posible a fin de alinearse con las nuevas prioridades políticas de la UE».

El movimiento del BEI se produce al mismo tiempo que la Comisión Europea proponía –este mismo martes- liberar 150.000 millones de euros en nuevos préstamos, en el marco de un paquete global que podría alcanzar los 800.000 millones de euros, para «rearmar» a Europa, a dos días de una cumbre extraordinaria de líderes de la UE este jueves.

Se baraja la posibilidad de que las modificaciones en la política de préstamos del Banco se propongan oficialmente en la cumbre de líderes comunitarios del 21 de marzo, para su aprobación.

Por su parte, de cara al Consejo Europeo extraordinario de este jueves, está previsto que los líderes comunitarios acuerden considerar «la reevaluación de la lista de actividades excluidas», según un borrador al cual ha tenido acceso Euractiv.

Una línea roja: no financiar material “letal”

Aunque por ahora todos los proyectos financiados por el BEI deben tener cierto grado de uso civil, una revisión de las «actividades excluidas» a las que alude Calviño podría hacer que, por primera vez, se financiaran equipos puramente militares.

Calviño ya lo había indicado a principios de este mes, cuando insinuó la posibilidad de financiar la construcción de un cuartel militar cerca de la frontera entre Lituania y Bielorrusia.

Con esta medida, sin embargo, el Banco no tendría que modificar su lista de exclusiones, en la que figuran productos letales, entre ellos armas y munición. Los materiales letales seguirían excluidos, con la propuesta de Calviño.

No obstante, la luz verde a financiar materiales no letales podría dar lugar a inversiones en protección de fronteras terrestres, infraestructuras esenciales y cables del fondo marino, así como en tecnologías contra las interferencias,  especialmente importantes para los drones.

La tecnología espacial, las materias primas esenciales y la investigación y el desarrollo también podrían entrar en el nuevo ámbito de actuación del BEI.

Préstamos ilimitados para defensa

Por otra parte, Calviño también propone crear una línea permanente para financiar la producción de defensa, situándola al mismo nivel que la sostenibilidad o la política de cohesión en los objetivos del Banco.

Hasta ahora, el BEI solo había destinado 8.000 millones de euros a la financiación de la defensa a través de un fondo ad hoc denominado Iniciativa Estratégica Europea de Seguridad (SESI), incluidos 2.000 millones de euros para 2025.

La carta propone que la SESI sea sustituida «por un objetivo transversal de política pública dedicado a contribuir a la paz y la seguridad de Europa, con una ambiciosa asignación financiera y de capital que se determinará anualmente dentro del plan de operaciones del Grupo.»

Ello significa que, a partir del año que viene, no habría límite para los préstamos que el Banco podría conceder a los fabricantes de productos de defensa, y que los países de la UE determinarían el objetivo de financiación que el Banco debería alcanzar cada año, siempre que se mantenga dentro de los criterios de elegibilidad.

La equiparación de los gastos de defensa con otros objetivos de política pública es un intento de indicar a los bancos comerciales de toda Europa que también pueden prestar dinero a los fabricantes de armamento.

Los inversores comerciales llevan mucho tiempo criticando los criterios europeos de sostenibilidad -conocidos como ESG- por desincentivar la inversión en productos de defensa.

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(Editado por Fernando Heller/Euractiv.es)