EXCLUSIVA: Las declaraciones de Kallas sobre el «apartheid» israelí agravan la crisis de la política exterior de la UE

Durante reuniones a puerta cerrada y confidenciales con representantes del Gobierno mexicano, Kallas comparó el trato que Israel dispensa a los palestinos en Gaza y Cisjordania con las políticas racistas del apartheid de Sudáfrica.

/ Euractiv
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Kaja Kallas.

Kaja Kallas comparó a Israel con la época del apartheid racista en Sudáfrica durante unas conversaciones de alto nivel celebradas en México, rompiendo así con la línea oficial de la política exterior de la UE y avivando la polémica en torno a su liderazgo.

El comentario se produce en un momento en que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que ella dirige, se enfrenta a un nivel de críticas sin precedentes sobre su idoneidad para cumplir su cometido durante el segundo mandato de Donald Trump, y en medio de una mayor incertidumbre geopolítica.

Kallas, ex primera ministra de Estonia, viajó a Ciudad de México del 20 al 22 de mayo como parte de una delegación de alto nivel de la UE que asistió a una importante cumbre en el país. Durante reuniones a puerta cerrada y confidenciales con representantes del Gobierno mexicano, Kallas comparó el trato que Israel dispensa a los palestinos en Gaza y Cisjordania con las políticas racistas del apartheid de Sudáfrica, que terminaron a principios de la década de 1990.

Funcionarios y diplomáticos, incluidos los presentes en la reunión, declararon a Euractiv que ella describió lo conmovida que se sintió tras una visita el año pasado a Sudáfrica y a su museo del apartheid en la capital, Johannesburgo.

Sudáfrica aplicó una estricta política estatal de segregación racial forzada entre blancos y negros, conocida como apartheid, que se prolongó desde 1948 hasta principios de la década de 1990, antes de ser derrocada por figuras como Nelson Mandela.

Política de racismo tipo apartheid hacia los palestinos

La acusación de que las políticas y la acción militar de Israel, tras los ataques de Hamás en octubre de 2023, tienen su origen en una política de racismo de tipo apartheid hacia los palestinos, o los árabes, es muy controvertida.

Aunque existe cierta simpatía por parte de los Gobiernos irlandés y español, la UE se ha mantenido al margen de tales afirmaciones, que han sido rechazadas categóricamente por países como Alemania y Francia.

Esta afirmación también constituye la base del caso de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde el país alega que Israel ha violado sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio en Gaza.

En consonancia con la política de la UE, Kallas ha reconocido el derecho de Israel a la autodefensa, pero ha señalado que la respuesta debe ser proporcionada, al tiempo que ha criticado los asentamientos israelíes en Cisjordania por socavar la posibilidad de una solución de dos Estados.

«La comparación con el apartheid es inaceptable»

«La UE es crítica con Israel y apoya una solución de dos Estados. La comparación con el apartheid es inaceptable y no forma parte de la política de la UE. Es un gran problema que ella haga este tipo de declaraciones mientras representa oficialmente a la UE en la escena internacional», afirmó un diplomático de la UE.

El lunes se solicitó una respuesta a la oficina de Kallas, pero esta se negó a hacer comentarios, ya fuera para confirmar o desmentir la noticia.

No es el primer desliz diplomático de Kallas en las últimas semanas. En una reunión informal de ministros de Asuntos Exteriores de la UE celebrada el 28 de mayo en Limassol, Chipre, Kallas cometió un error que podría haber tensado las relaciones entre la UE y EE. UU.

En respuesta a una advertencia de Moscú a los diplomáticos extranjeros para que abandonaran la capital de Ucrania, Kiev, amenazando con que se avecinaban ataques a gran escala, afirmó que Putin estaba intentando sembrar el miedo. Kallas continuó diciendo: «Todas las embajadas europeas se quedaron; los estadounidenses se marcharon».

Su afirmación era errónea, ya que los diplomáticos estadounidenses no habían abandonado Kiev. «Estos errores son inaceptables para una responsable de política exterior de la UE», señaló otro diplomático de la UE.

«Palabras imprudentes en múltiples ocasiones»

Los comentarios de Kallas han reforzado y agravado una crisis política interna en el SEAE y las instituciones de la UE en torno a la gestión de la política exterior europea.

Un alto funcionario de la Comisión señaló que sus «palabras imprudentes en múltiples ocasiones» estaban reforzando las críticas de un número cada vez mayor de Gobiernos nacionales, entre ellos los de Francia, Alemania, Suecia, Finlandia e Irlanda.

«Si un ministro de Asuntos Exteriores nacional dice cosas imprudentes y poco diplomáticas, puede ser convocado por su primer ministro o alguien de su rango. En el sistema de la UE esto no funciona así. Y, sin embargo, [Kallas] habla en nombre de los 27 Estados miembros», añadió el funcionario.

El cargo que ocupa Kallas es a la vez el de Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y el de Vicepresidenta de la Comisión Europea, o ARVP.

El cargo refleja la incómoda posición que ocupa el SEAE en la arquitectura institucional de la UE, ya que, aunque es formalmente independiente, está políticamente vinculado tanto a la Comisión como a los Estados miembros.

«Está claro que no podemos seguir así»

Fuentes de Bruselas han señalado que tres de los cinco puestos de mayor rango del SEAE, por debajo de Kallas, están actualmente vacantes en el servicio diplomático.

Aunque el cargo de Alto Representante y el del SEAE están consagrados en el Derecho de los Tratados de la UE, se está iniciando un debate en algunos ministerios de Asuntos Exteriores nacionales, entre ellos el de Francia, sobre su futuro. «Está claro que no podemos seguir así», afirmó un diplomático.

El jueves, Kallas respondió a las críticas. «Es importante recordar que las funciones y responsabilidades de las instituciones de la UE están claramente definidas en los tratados. Ese marco permanece inalterado», escribió en un correo electrónico dirigido al personal.

Información adicional de Elisa Braun y Bruno Waterfield.

(Editado por bw, mm, jp/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)