Italia se aprovechó de la crisis de Ceuta para obtener beneficios electorales, afirma el ministro Albares
Las declaraciones se produjeron durante la primera visita de un ministro de Asuntos Exteriores español al enclave español. Albares elogió a las autoridades marroquíes por su «colaboración constante» en la gestión de la crisis.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, realizó una visita histórica al enclave de Ceuta, escenario de una reciente crisis migratoria, donde criticó la reacción de Italia ante los acontecimientos de julio y elogió a Marruecos como aliado clave.
España anunció la semana pasada que había impuesto controles fronterizos con Italia como medida de respuesta después de que Roma anunciara que aplicaría controles similares a los vuelos procedentes de España, tras la llegada de miles de migrantes que huyeron de Marruecos al enclave español del norte de África.
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«Italia no ha mostrado el mismo espíritu de solidaridad y apoyo hacia España que la gran mayoría de los países de la UE», declaró el ministro a los periodistas el martes durante su visita a Ceuta, donde se reunió con las autoridades locales y se convirtió en el primer ministro de Asuntos Exteriores español en visitar el territorio.
«Intereses partidistas»
Albares argumentó que la reacción de Roma ante la crisis se debía «a intereses partidistas» y a «encubrir necesidades electorales internas del Gobierno italiano».
La polémica se produjo después de que más de 72.000 personas irrumpieran en la ciudad de Ceuta durante 48 horas a finales de julio, lo que llevó al Gobierno del presidente Pedro Sánchez a desplegar al ejército y a cerrar la frontera con Melilla. Sánchez calificó la afluencia de «violación de la soberanía nacional de España».
Sin embargo, Italia aprovechó los acontecimientos para reprender al primer ministro socialista español por sus políticas a favor de la inmigración, incluida la decisión de regularizar la situación de alrededor de un millón de inmigrantes indocumentados.
Albares, por su parte, elogió a las autoridades marroquíes por su «colaboración constante» en la gestión de la crisis. «Desde el primer momento, la postura de Marruecos ha sido que el retorno debía producirse de forma inmediata», afirmó el ministro socialista.
El Gobierno central de Madrid afirma que en Ceuta permanecen entre 2.000 y 2.500 migrantes. Sin embargo, agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han desmentido estas estimaciones, y el alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha cifrado en entre 8.000 y 11.000 el número de personas que siguen deambulando por la ciudad, que cuenta con unos 84.000 habitantes.
El elogio de Albares hacia Rabat contrasta con las declaraciones de expertos y legisladores españoles de todo el espectro político, que acusan a Marruecos de no impedir intencionadamente el paso de miles de personas a través de una frontera fuertemente militarizada, supuestamente para ejercer presión política sobre Madrid.
(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)