La industria alemana del automóvil también se acerca a Trump

Las opiniones en el sector oscilan desde el temor a los aranceles a la esperanza de un "gran acuerdo".

Euractiv
La industria alemana del automóvil coquetea con Trump, por temor a una nueva guerra comercial
La industria alemana del automóvil coquetea con Trump, por temor a una nueva guerra comercial [Elijah Nouvelage/Getty Images]

Berlín (Euractiv.de/.es) – Los fabricantes de automóviles alemanes, para quienes Estados Unidos es un socio comercial clave, se han mostrado optimistas ante las perspectivas de impulsar las exportaciones con la nueva administración Trump, y eso a pesar de que las encuestas apuntan a un panorama algo más sombrío.

En una encuesta reciente sobre el impacto de la presidencia de Donald Trump en la economía, varios expertos alemanes, austriacos y suizos se mostraron pesimistas, incluso más que en Canadá y en Estados Unidos.

Sin embargo, los fabricantes alemanes de automóviles, cuyas exportaciones representan alrededor de una quinta parte de las exportaciones alemanas a Estados Unidos, creen que hay muchos aspectos positivos en el regreso de Trump.

«Nos sentimos parte de la sociedad estadounidense», declaró Oliver Blume, Consejero Delegado del Grupo Volkswagen (VW), a Bild am Sonntag.

Blume asegura que VW seguirá colaborando con la próxima Administración estadounidense «de una manera probada y contrastada», concretamente invirtiendo más de 5.000 millones de euros en su planta de Chattanooga (Tennessee) y otros 5.000 millones en una empresa conjunta con el fabricante de vehículos eléctricos Rivian.

Pero VW podría enfrentarse a obstáculos comerciales en Estados Unidos.

Algunos de sus coches destinados al continente americano se fabrican en México y, por tanto, podrían estar sujetos a aranceles distintos cuando se importen a EE.UU.

Y aunque por ahora se han descartado los rumores de que su planta de producción de vehículos eléctricos de Zwickau se traslade a EE.UU., eso podría cambiar en el futuro.

Los aranceles ahogan el crecimiento, advierte Mercedes

El Consejero Delegado de Mercedes-Benz, Ola Källenius, se expresó en un tono similar en el Salón del Automóvil celebrado la semana pasada en Bruselas, y afirmó que su empresa ha estado activa «en Estados Unidos durante más de 100 años» y está «profundamente»  arraigada a ambos lados del Atlántico.

Källenius, quien es también presidente de la asociación de la industria automovilística europea (ACEA), habló incluso de un «gran acuerdo» que la UE tendría que alcanzar con el nuevo Gobierno de Trump.

«Siempre que un bloque económico decide (…) simplemente subir los aranceles, ahoga el crecimiento», subraya.

Mientras tanto, otros dos gigantes alemanes del sector, BMW y DaimlerTruck, han respondido de forma similar a las preguntas de los medios sobre la administración Trump, expresando su apoyo al libre comercio y su optimismo de que se evitarán los aranceles.

Al entrar en el que probablemente sea su tercer año de recesión, Alemania «espera lo mejor, pero también se prepara para lo peor», tal como reza el dicho en inglés.

En un despacho de noticias filtrado que saltó a los titulares el pasado fin de semana, el embajador alemán en Estados Unidos, Andreas Michaelis, advertía a Berlín de que se podría esperar «el máximo trastorno, la ruptura del orden político establecido y de las estructuras de la administración» en Estados Unidos con el regreso de Trump.

Y las cifras no pintan bien para Alemania.

Las exportaciones alemanas a EE.UU. se elevaron a 80.700 millones de euros durante el primer semestre de 2024, pero las importaciones procedentes de EE.UU. fueron de sólo 46.000 millones.

La industria y las voces en círculos diplomáticas temen que este desequilibrio sea tan evidente que ningún gesto amistoso ni ninguna palabra de compromiso basten para escapar a la atención de Trump.

[Editado por DC/DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]