La derrota de Orbán compromete el santuario para los dos polacos buscados por la justicia

La victoria de Péter Magyar pone en peligro el estatuto de asilo político de dos políticos nacionalistas polacos acusados de presuntas irregularidades financieras. «Hungría no será un refugio para los delincuentes internacionales», declaró Magyar.

Euractiv
Zbigniew Ziobro speaks and gestures during a press
Zbigniew Ziobro. [Foto: Attila Husejnow/SOPA Images/LightRocket via Getty Images]

Varsovia (Euractiv)- Las repercusiones de la derrota electoral de Viktor Orbán en Hungría podrían extenderse más allá de Budapest, ya que dos políticos polacos se enfrentan ahora a un futuro incierto mientras el cambio de poder en Hungría aún está por concretarse.

El exministro de Justicia polaco Zbigniew Ziobro y su exadjunto Marcin Romanowski buscaron refugio en Hungría en 2024 y 2025, donde el Gobierno de Viktor Orbán les concedió asilo, ya que se enfrentan a investigaciones en Polonia, concretamente por presuntas irregularidades financieras.

A otras figuras políticas controvertidas, es el caso del ex primer ministro de Macedonia del Norte, Nikola Gruevski, también se les concedió asilo político. Sin embargo, la victoria de Péter Magyar podría ahora alterar su destino. «Les aconsejaría que no compraran muebles en Hungría», declaró el lunes Péter Magyar, líder del partido Tisza. «Hungría no será un refugio seguro para los delincuentes internacionales».

Ziobro, una figura clave del entonces partido conservador nacionalista en el poder, Ley y Justicia (PiS), se enfrenta a 26 cargos relacionados con el presunto uso indebido de fondos de un programa destinado a apoyar a las víctimas de delitos.

Romanowski, antiguo adjunto de Ziobro, es sospechoso en un caso relacionado. Ambos niegan haber cometido ningún delito. Ziobro sostiene que es objeto de una «caza de brujas» política por parte de Donald Tusk, el primer ministro polaco, y señala las investigaciones que él mismo inició sobre la supuesta corrupción entre figuras del actual Gobierno proeuropeo mientras ocupaba el cargo de fiscal general entre 2016 y 2023.

¿Destino: Estados Unidos?

El giro político de Hungría se consideró inicialmente en Varsovia como una oportunidad para reactivar los esfuerzos estancados para llevar ante la justicia a los funcionarios de la era del PiS. Pero las autoridades polacas advierten de que es probable que los avances sean lentos.

«TISZA ha ganado las elecciones, pero probablemente el Gobierno no se formará hasta mayo», declaró una fuente del Gobierno polaco a Euractiv, advirtiendo de que las instituciones siguen «profundamente impregnadas de leales a Orbán».

Los obstáculos legales y políticos complican aún más el panorama. La defensa de Ziobro ha bloqueado hasta ahora la ejecución de una orden de detención europea en los tribunales polacos, mientras que ambos hombres están protegidos por la legislación húngara que impide la extradición de personas a las que se ha concedido el estatuto de refugiado.

Aunque se espera que el partido Tisza, de Péter Magyar, consiga una mayoría constitucional —lo que le permitiría modificar dichas protecciones—, cualquier cambio legal llevará tiempo.

Ese retraso suscita preocupación en Varsovia por la posibilidad de que ambos políticos abandonen Hungría. Según las fuentes, los funcionarios temen que puedan buscar refugio en Estados Unidos, donde el PiS mantiene estrechos vínculos con Donald Trump, quien anteriormente recibió al candidato presidencial polaco Karol Nawrocki en el Despacho Oval.

«No se lo pondré fácil a la camarilla del 13 de diciembre», declaró Romanowski a Republika TV, refiriéndose al Gobierno de Tusk, y añadió que no revelaría sus planes de futuro.

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(Editado por cs, bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)