La UE da a conocer un plan para regular los alquileres a corto plazo

La Ley de Vivienda Asequible surge a raíz de la presión pública para que se tomen medidas. El aumento de los alquileres a corto plazo en determinadas zonas de algunas ciudades europeas ha provocado que la gente corriente se viera expulsada de sus hogares.

/ Euractiv
European Grids Package
Teresa Ribera y Dan Jørgensen. [Fopto: Thierry Monasse/Getty Images]

Las autoridades locales tendrán mayor margen de maniobra para restringir los alquileres vacacionales y otros alquileres a corto plazo en virtud de los nuevos criterios para identificar zonas con «problemas de vivienda», presentados por la Comisión Europea el miércoles.

En las últimas dos décadas se ha producido un auge de los anuncios de viviendas destinadas a alojar a viajeros y turistas, impulsado por plataformas en línea como Airbnb. «Los alquileres a corto plazo son parte del problema en muchas ciudades», afirmó Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda, al presentar la Ley de Vivienda Asequible.

Jørgensen señaló que el aumento de los alquileres a corto plazo en determinadas zonas de algunas ciudades europeas había «provocado que la gente corriente se viera expulsada de sus hogares», y añadió: «Esto ha provocado un aumento de los precios que es totalmente inaceptable».

Las nuevas normas proporcionarán a los gobiernos nacionales una metodología común para identificar las zonas en situación de «tensión de vivienda», tal y como informó Euractiv la semana pasada.

Zona en situación de tensión

Según el plan, una zona podrá considerarse en situación de tensión cuando la relación entre el precio de la vivienda y los ingresos sea de ocho o superior, lo que significa que comprar una vivienda de tamaño medio requeriría unos ahorros equivalentes a ocho años de renta disponible per cápita.

La relación precio-renta también debe haber aumentado en los últimos diez años, aunque esta disposición no se aplica si dicha relación ya es igual o superior a diez.

Antes de introducir cualquier restricción, las autoridades locales deben demostrar que los alquileres de corta duración están teniendo un efecto adverso en la disponibilidad de viviendas y que es poco probable que la situación mejore en los próximos tres años.

Las medidas previstas también podrían afectar a las segundas residencias, no solo a los alquileres vacacionales.

Creciente brecha entre la demanda y la oferta

En toda Europa, las ciudades más populares entre los turistas —como París, Milán y Barcelona— se enfrentan cada vez más a la creciente brecha entre la demanda y la oferta de vivienda.

Un funcionario de la Comisión afirmó que la Unión Europea estaba actuando en respuesta a una enorme presión pública, ya que la mayoría (51 %) de los europeos que viven en ciudades consideran que la asequibilidad de la vivienda es un problema inmediato.

«En algunos de los destinos turísticos más populares de Europa y en los centros urbanos, los alquileres a corto plazo pueden representar hasta el 20 % de las viviendas, lo que repercute en los precios y los alquileres», señaló Teresa Ribera, comisaria de Competitividad de la UE.

La Comisión se esforzó por subrayar que las nuevas normas no amplían las competencias propias de Bruselas, y un funcionario de la UE afirmó que seguirá correspondiendo —en su mayor parte— a los gobiernos nacionales, las regiones y las autoridades locales decidir si aplican o no las normas.

«Necesitamos que nuestros responsables políticos en los Estados miembros y en nuestras comunidades locales puedan introducir medidas para resolver este problema si así lo desean», afirmó Jørgensen.

En un comunicado enviado a Euractiv el miércoles sobre el plan de la UE, un portavoz de Airbnb afirmó que el borrador de la propuesta «no añadirá ni una sola vivienda al mercado del alquiler a largo plazo».

(Editado por nl, bw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)