Las olas de calor sin precedentes ponen a prueba los sistemas sanitarios europeos

Los próximos días podrían resultar decisivos, ya que los expertos advierten de que los efectos de una ola de calor pueden aparecer entre cinco y diez días después de que esta haya terminado, debido a la deshidratación y la fatiga acumuladas.

Euractiv
Europe Braces For Heatwave With Temperatures Around 40C In Several Capitals
Europa sufre bajo la ola de calor. [Foto: Annice Lyn/Getty Images]

Los sistemas sanitarios de la UE se ven sometidos a una presión cada vez mayor, ya que la actual ola de calor está provocando que las temperaturas alcancen máximos históricos tanto de día como de noche en gran parte de Europa.

«Estamos empezando a registrar, tal y como esperábamos, las primeras muertes», declaró el jueves la oficina de la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist. «La situación ha alcanzado un punto crítico y debemos pasar a la gestión de crisis utilizando todos los recursos posibles».

En respuesta a la emergencia, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, activó el jueves el nivel más alto del plan de emergencia sanitaria Orsan, lo que permite a las autoridades movilizar personal médico adicional, coordinar hospitales, médicos y residencias de ancianos, y aplazar intervenciones no urgentes si es necesario.

«Nuestro objetivo sigue siendo el mismo desde el primer día: garantizar que nuestro sistema sanitario pueda resistir a largo plazo y proteger a los más vulnerables», afirmó Lecornu.

Francia, uno de los países más afectados por la ola de calor

El día anterior, en una entrevista radiofónica, Rist señaló que «se ha producido un aumento de entre el 15 % y el 20 % en el número de llamadas a los servicios médicos de urgencia (SAMU)», que alcanza el 40 % en algunas ciudades como París y Rennes, ya que Francia es uno de los países más afectados por la ola de calor.

Por el momento, Rist señaló que «la situación es normal» en los hospitales, aunque reconoció que se han pospuesto las operaciones no urgentes para hacer frente al aumento de la presión sobre el sistema sanitario. Solo en París se registraron 25 paradas cardíacas en un periodo de 24 horas el miércoles, frente a las menos de 10 de un día normal, según el ministerio.

Francia no es el único país cuyo sistema sanitario se ve sometido a presión. En el Reino Unido, investigadores de la Universidad de Birmingham estimaron que podrían cancelarse hasta 4 000 operaciones durante los cuatro días más calurosos de la semana. Entre las razones se encuentran la falta de personal, las condiciones de trabajo peligrosas en los quirófanos y una gran afluencia de pacientes debido a la ola de calor.

El servicio de ambulancias de Londres informó el jueves de que había registrado el mayor número de «emergencias que ponen en peligro la vida» en un solo día debido al «calor extremo» en toda la capital británica. El servicio indicó que había respondido a 642 llamadas de «categoría uno», que incluyen las enfermedades más graves, como paradas cardíacas y pacientes que no respiran.

España registra más de 200 muertes relacionadas con el calor

Los países del suroeste de la UE también se encuentran en primera línea. En Madrid, aunque el Gobierno no ha informado de ninguna presión adicional sobre el sistema sanitario, España ya está contabilizando sus víctimas mortales, con al menos 212 fallecidos en los últimos cuatro días. En Italia, la ola de calor se ha cobrado la vida de al menos cinco personas en las últimas 24 horas.

Los próximos días podrían resultar decisivos, ya que los expertos advierten de que los efectos de una ola de calor pueden aparecer entre cinco y diez días después de que esta haya terminado, debido a la deshidratación y la fatiga acumuladas.

«Incluso después de que la ola de calor haya terminado, los servicios de urgencias seguirán recibiendo a pacientes que sufren las consecuencias del calor», declaró el médico de urgencias Guy Borgers a la cadena flamenca VRT, ya que las temperaturas también se están disparando en Bélgica. Según la VRT, los hospitales prevén un fuerte aumento del número de pacientes afectados por el calor.

Se espera que las temperaturas se mantengan en niveles extremos hasta el final de la semana, antes de que una corriente de aire del Atlántico traiga un alivio más moderado —aunque limitado— a Portugal, España y, posteriormente, a algunas zonas de Francia.

No será hasta el final del fin de semana cuando las temperaturas empiecen a bajar en Bélgica, los Países Bajos, Alemania y el Reino Unido, y más tarde en Italia.

(Editado por bms, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)