Los cazadores se convierten en «biorreguladores» en una controvertida reforma legislativa italiana
Entre otros cambios, amplía las temporadas de caza a los períodos de migración y nidificación, autoriza disparar al anochecer, amplía la lista de especies cazables y permite un uso más liberal de los señuelos vivos.
MILÁN – El Senado italiano ha aprobado una controvertida reforma de la ley de caza del país, dando un paso adelante en una legislación que ha suscitado advertencias por parte de las instituciones europeas ante una posible infracción de las normas de la UE e internacionales en materia de protección de la naturaleza.
Aprobado por 80 votos a favor, 56 en contra y dos abstenciones, el proyecto de ley pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde la coalición de gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni también cuenta con mayoría.
La reforma modifica la legislación que ha regulado la caza en Italia desde 1992. Cabe destacar que define la caza como una actividad «útil para la conservación y la protección de la biodiversidad y los ecosistemas» y rebautiza a los cazadores como «biorreguladores».
Asimismo, resta importancia a los dictámenes del ISPRA, el instituto italiano de investigación medioambiental, que actualmente tienen valor jurídico, pero que, bajo el nuevo régimen, tendrían carácter meramente consultivo.
Los diputados de la oposición han bautizado la propuesta de reforma, conocida oficialmente como DDL 1552, como el proyecto de ley «sparatutto», utilizando un término de los videojuegos que se traduce literalmente como «disparar a todo».
Entre otros cambios, amplía las temporadas de caza a los períodos de migración y nidificación, autoriza disparar al anochecer, amplía la lista de especies cazables y permite un uso más liberal de los señuelos vivos.
Mientras los senadores votaban, grupos ecologistas y de defensa del bienestar animal organizaron una protesta frente al Panteón de Roma, donde se les unieron diputados de la oposición.
Infracción de la Directiva de Aves de la UE
La Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea expresó su preocupación en una carta enviada a Roma en diciembre, en la que advertía de que ampliar la temporada de caza más allá del 10 de febrero y debilitar el papel del ISPRA podría suponer una infracción de la Directiva de Aves de la UE.
La carta fue hecha pública el mes pasado por senadores de la oposición y grupos ecologistas. Bruselas también señaló que Italia ya era objeto de un procedimiento EU Pilot —un diálogo informal para evitar un procedimiento oficial de infracción— en relación conel uso de señuelos vivos. El ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, lo desestimó calificándolo simplemente de «una carta de un burócrata».
Una segunda advertencia procedió del Consejo de Europa en Estrasburgo, en relación con una posible infracción del Convenio relativo a la conservación de la vida silvestre y los hábitats naturales de Europa.
A raíz de una denuncia presentada por la senadora verde Aurora Floridia, la presidenta de la comisión permanente encargada de supervisar el Convenio de Berna, como se le conoce, solicitó formalmente a Italia que demostrara que la legislación cumple con sus compromisos internacionales.
El ministro de Medio Ambiente de Meloni, Gilberto Pichetto Fratin, afirmó que la solicitud estaba siendo estudiada. Ambas intervenciones resultan inusuales, ya que se produjeron mientras el proyecto de ley aún se tramita en el Parlamento, y no tras su aprobación.
Las asociaciones de cazadores rechazan las críticas a la reforma, argumentando que las protecciones fundamentales, incluida la prohibición de cazar en parques nacionales y áreas protegidas, permanecen intactas. También señalan que Bruselas no ha rechazado formalmente la legislación.
Se espera que la oposición presente cientos de enmiendas en la Cámara Baja, tal y como hizo en el Senado —donde solo se aprobaron unas pocas de las más de 900 modificaciones propuestas, todas ellas presentadas por los partidos del Gobierno—.
(Editado por cs, rh/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)