Los pacientes y el sector de los genéricos instan a la UE a reaccionar ante las amenazas de Trump sobre los precios de los medicamentos

Las aseguradoras sanitarias afirman que la unidad de la UE puede contrarrestar la estrategia de «divide y vencerás» de Washington. La industria farmacéutica ha instado repetidamente a los gobiernos europeos a aumentar el gasto sanitario.

Euractiv
Trump White House
Donald Trump. [Foto: Jabin Botsford/The Washington Post via Getty Images]

Las asociaciones de consumidores y el sector de los medicamentos genéricos han instado a la Comisión Europea y a los gobiernos nacionales a que dejen de mantenerse al margen mientras el Gobierno de EE. UU. intensifica la presión sobre los precios de los medicamentos.

En un acto organizado el jueves por la asociación de consumidores BEUC, advirtieron de que el plan de Trump de vincular los precios de los medicamentos en EE. UU. a los más bajos de otros países ricos —lo que se conoce como política de nación más favorecida (NMF)— perjudicaría a los pacientes a ambos lados del Atlántico.

«La Comisión Europea debe manifestar su posición», afirmó Adrien van den Hoven, director general de la asociación de fabricantes de genéricos Medicines for Europe, quien advirtió de que las negociaciones comerciales suelen ser competencia exclusiva de la UE.   «Me pregunto si la Comisión Europea se va a limitar a quedarse al margen y permitir que Alemania, Francia u otros países negocien por su cuenta con EE. UU. en materia comercial». 

Sus comentarios se producen después de que EE. UU. haya iniciado recientemente una investigación en virtud de la Sección 301 sobre la fijación de precios de los medicamentos en Alemania, instando al país a revisar sus actuales reformas sanitarias destinadas a reducir el gasto en medicamentos.

Bajo presión

La industria farmacéutica innovadora, que se ha pronunciado en contra de la reforma alemana, ha instado repetidamente a los gobiernos europeos a aumentar el gasto sanitario, advirtiendo de que, de no hacerlo, se correría el riesgo de retrasar el acceso a los medicamentos o de ahuyentar la inversión de Europa.  

Asociaciones de pacientes, como France Assos Santé, argumentaron que las empresas están utilizando las tensiones geopolíticas como palanca en Europa. «Como pacientes, no solo nos sentimos amenazados, sino que en estos momentos nos sentimos chantajeados por la industria», afirmó Charlotte Roffiaen, asesora de asuntos de la UE de France Assos Santé.

También apuntó a los datos del sector que muestran una fuerte caída en los lanzamientos al mercado en Europa, algo que la industria farmacéutica vincula a las tensiones comerciales con EE. UU., pero la defensora de los pacientes replicó que eso no representa necesariamente productos verdaderamente innovadores.

Peter Maybarduk, del grupo por la transparencia Public Citizen, añadió que ahora debería ser la UE la que investigara a EE. UU. por su presión para aumentar los precios de los medicamentos en toda Europa, y no al revés.

Los costes del trato NMF podrían ser significativos.  Un estudio reciente publicado en The BMJ reveló que el acuerdo del Reino Unido con EE. UU. para aumentar en un 25 % los precios de los medicamentos del Servicio Nacional de Salud a cambio de una reducción arancelaria supondrá un coste adicional de 45.000 millones de libras en los próximos 10 años. 

¿Qué puede hacer la UE?

Benedetta Baldini, asesora política sénior del grupo de aseguradoras sanitarias de la UE ESIP, afirmó que la UE y sus gobiernos disponen de herramientas para reaccionar ante la estrategia de «divide y vencerás» de Washington.

Una de ellas es una mejor aplicación de la nueva herramienta de evaluación de la relación calidad-precio de los medicamentos de la UE (en el marco del Reglamento sobre la evaluación de la tecnología sanitaria), tal y como han solicitado recientemente cinco países de la UE, lo que, según ella, es «fundamental para tomar decisiones informadas sobre los precios en el futuro».

El problema actual es que, aunque la UE ha alcanzado un acuerdo para aplicar un arancel fijo del 15 % a la mayoría de los medicamentos innovadores, la Administración Trump ha intentado eludirlo mediante acuerdos unilaterales de fijación de precios con las empresas e investigaciones comerciales. 

«Si se quiere ver el lado positivo de este debate, es este avance hacia una mentalidad más colaborativa», concluyó Baldini. La Comisión Europea, por su parte, ha adelantado que pronto publicará un estudio sobre el impacto del trato de nación más favorecida (NMF) en la UE.

(Editado por bms, aw/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)