Los sueños de Ucrania de entrar en la UE se enfrentarán a un duro despertar

Zelenski ha exigido que la fecha de adhesión a la UE sea 2028 y confía en incluirla en un futuro acuerdo de paz con Rusia. Sin embargo, en las capitales europeas se considera que una fecha tan próxima es imposible e incluso no negociable.

Euractiv
Briefing By The President Of Ukraine And European Union Leaders
António Costa, Volodimir Zelenski y Ursula von der Leyen. [Foto: Denys Glushko/Apostrophe/Global Images Ukraine via Getty Images]

Se esperan muchas sonrisas, cordialidad y palmadas en la espalda ante las cámaras cuando los líderes europeos reciban a Volodimir Zelenski en la cumbre del jueves en Bruselas.

Celebrarán la decisión de la UE de iniciar esta semana las negociaciones formales de adhesión con Ucrania, una medida que está alimentando los comentarios entusiastas sobre un «nuevo impulso» en los planes de ampliación de la UE.

Pero, una vez que Zelenskyy abandone la sala, el tono cambiará cuando los 27 líderes de la UE debatan los próximos pasos, en medio de una avalancha de propuestas diplomáticas para reactivar la expansión del bloque, que se ha ralentizado, por no decir estancado, y que se ha reducido, en lugar de crecer, desde que Croacia se incorporó en 2013.

«Con Albania ya se han tardado 11 años, ¿por qué deberíamos resolver el caso de Ucrania en tres semanas?», señaló un diplomático de la UE. Se considera que Francia y los Países Bajos son los principales obstáculos para acelerar la adhesión de Ucrania a la UE.

Zelenski ha exigido que la fecha de adhesión a la UE sea 2028 y confía en incluirla en un futuro acuerdo de paz con Rusia. Sin embargo, en las capitales europeas se considera de forma generalizada que una fecha tan próxima es imposible e incluso no negociable.

Categoría inferior de adhesión sin derecho a voto

Las autoridades alemanas insisten en que la «única opción viable» es la propuesta de Friedrich Merz de ofrecer a Ucrania una «adhesión asociada» —una categoría inferior de adhesión sin derecho a voto que duraría hasta que Ucrania se incorporara algún día—, rechazada de plano por Zelenski.

El proceso de evaluación de Europa para los nuevos países miembros consiste en distribuir los criterios legales de adhesión en seis «grupos temáticos», el primero de los cuales se refiere al Estado de derecho, las instituciones democráticas y las reformas.

El siguiente objetivo de Ucrania es ahora la apertura de los otros cinco de los seis grupos de negociación. Pero, en una señal reveladora de que la realidad se impone, el borrador de las conclusiones de los líderes se modificó antes de la reunión, y la referencia a que los líderes esperaban con interés la apertura de «todos los demás grupos» se rebajó a «otros grupos».

Muchos otros Estados miembros tienen reservas sobre el camino de Ucrania hacia la UE. Bulgaria se muestra inflexible en cuanto a la protección de los derechos de la minoría búlgara en Ucrania —y, de hecho, ha bloqueado hasta ahora la adhesión de Macedonia del Norte precisamente por este motivo—.

El húngaro Péter Magyar, que hizo campaña en contra de una adhesión por vía rápida para Kiev, ha hablado de un plazo de más de una década, seguido de un referéndum vinculante. Francia celebrará unas importantes elecciones presidenciales en abril de 2027, y Polonia teme el impacto de los agricultores ucranianos.

Integración parcial, más gradual y diferida

Ante una cola cada vez más larga de aspirantes —Albania lleva esperando desde 2014 y Montenegro desde 2010—, los responsables de la UE están barajando ideas sobre cómo ofrecer una forma de adhesión menos completa, sin necesidad de modificar los tratados europeos.

En lugar de una ampliación en toda regla, que conlleva tanto derechos como obligaciones, es más probable que los países candidatos experimenten una integración parcial, más gradual y diferida, en determinados aspectos del mercado único de la UE.

Gerald Knaus, presidente del grupo de reflexión European Stability Initiative, afirmó que la «utopía más realista» sería que los países que se encuentran en la «sala de espera» de la UE se incorporaran primero al mercado único. «Para mí, está bastante claro que en los próximos años, quizá Montenegro se incorpore —no estoy seguro—, pero ningún otro país».

Marta Kos, comisaria de Ampliación, lleva más de 15 años planteando la posibilidad de retener los derechos de voto plenos a los nuevos países, especialmente si los gobiernos —que cambian tras las elecciones— son acusados de dar marcha atrás.

Con ese criterio, Croacia, que se incorporó en 2013, aún hoy no habría tenido plenos derechos de voto a nivel de la UE. Montenegro, el primero de la cola, no ve con buenos ojos la perspectiva —sobre todo por ser un país pequeño— de no ser tratado en pie de igualdad en las mesas de poder de Bruselas.

Victoria Becker, Nikolaus J. Kurmayer y Magnus Lund Nielsen han colaborado en la elaboración de este reportaje.

(Editado por bw, mm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)