¿Podría Moldavia incorporarse a la UE mediante su reunificación con Rumanía?

El apoyo a la reunificación se sitúa en torno al 40 % en Moldavia —donde aproximadamente 850.000 de los 2,4 millones de habitantes del país poseen pasaporte rumano— frente a alrededor del 70 % en Rumanía.

Euractiv
Moldova: Everyday Life
¿Es posible la reunificación? [Foto: Carsten Koall/Getty Images]

BUCAREST – La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, plantea cada vez con más frecuencia la reunificación con Rumanía como una posible vía alternativa para entrar en la UE en caso de que el proceso de adhesión de Moldavia se estanque.

En declaraciones realizadas tras recibir la Orden del Mérito del Parlamento Europeo junto a Angela Merkel, la ex canciller alemana, la semana pasada, Sandu afirmó que la adhesión a la UE seguía siendo esencial para la supervivencia democrática de Moldavia.

Cuando se le preguntó si la reunificación con Rumanía podría convertirse en una vía alternativa para entrar en la UE, Sandu respondió que Chisinau «consideraría otras opciones» si su solicitud de adhesión se estancaba. Era al menos la tercera vez este año que Sandu planteaba públicamente la posibilidad de que Moldavia se uniera a Rumanía en un foro internacional.

La reunificación no es legalmente imposible. Pero estaría plagada de dificultades políticas y geopolíticas. «El derecho internacional permite el cambio pacífico de fronteras si ambos países están de acuerdo, así que ahí no hay discusión», afirmó Iulian Fota, exviceministro de Asuntos Exteriores rumano y asesor presidencial.

Moldavia, que comparte lazos lingüísticos y culturales con Rumanía, pero que pasó gran parte de los dos últimos siglos bajo el dominio zarista y soviético antes de obtener la independencia en 1991, sigue profundamente dividida sobre esta cuestión.

El apoyo a la reunificación se sitúa en torno al 40 % en Moldavia —donde aproximadamente 850.000 de los 2,4 millones de habitantes del país poseen pasaporte rumano— frente a alrededor del 70 % en Rumanía.

Fota declaró a Euractiv que el reciente aumento del apoyo a la unificación en Moldavia era «notable»: el referéndum de Moldavia de 2024 sobre la adhesión a la UE se aprobó con solo un 50,46 % de votos a favor.

Pero siguen existiendo importantes obstáculos, entre ellos la capacidad de Rumanía para financiar el desarrollo de Moldavia tras la reunificación. «Los moldavos esperan que los salarios y las pensiones sean iguales a los de Rumanía desde el primer día», afirmó.

Presión sobre Bruselas

Varios expertos consideran que las referencias cada vez más explícitas de Sandu a la reunificación son una señal dirigida a Bruselas. Sandu hizo campaña repetidamente con la promesa de la adhesión a la UE para 2030, un objetivo respaldado públicamente por los líderes de la UE, pero cada vez más complicado por los debates más amplios sobre la adhesión de Ucrania, el cansancio ante la ampliación de la UE y el hecho de que muchos de sus ciudadanos ya posean pasaportes rumanos.

«Sandu lanzó la opción de 2030 [para adherirse a la UE] con el fin de movilizar el voto, pero no la considero viable», dijo Fota, añadiendo que la presidenta moldava está ahora tratando de ejercer cierta presión sobre Bruselas para que el país se incorpore al bloque.

Dionis Cenusa, investigador no residente del Centro de Análisis de Políticas Europeas, argumentó que Sandu también estaba intentando protegerse políticamente cara a futuras elecciones en caso de que se retrase el calendario de la UE. «La presidenta es muy consciente de que la adhesión a la UE es poco probable antes —o incluso después— de 2030», afirmó, añadiendo que Sandu estaba utilizando la perspectiva de la reunificación con Rumanía para apremiar a Bruselas.

Añadió que la influencia de la Iglesia rumana, el idioma común y la creciente inversión rumana en infraestructuras transfronterizas también estaban creando las condiciones para tal escenario, aunque la resistencia en algunos sectores de la sociedad moldava seguía haciendo improbable la reunificación.

El factor Transnistria

Los expertos advierten de que la reunificación también traería consigo importantes complicaciones legales y de seguridad, principalmente el estatus sin resolver de Transnistria —el enclave separatista respaldado por Rusia fuera del control de Chisinau que alberga tropas rusas y sigue dependiendo en gran medida de Moscú—.

Rusia reforzó aún más su control hace dos semanas al facilitar el acceso a la ciudadanía rusa a los residentes de Transnistria. Esto plantea la posibilidad de que las fuerzas militares rusas acaben efectivamente en territorio de la UE o de la OTAN en caso de reunificación.

«Sandu ciertamente no está sacando provecho político de esto», afirmó Valeriu Pașa, director de WatchDog, un think tank moldavo prodemocrático, argumentando que la propaganda rusa había aprovechado el tema para presentar a Sandu como antipatriótica.

Pașa señaló que las referencias cada vez más abiertas de Sandu al unionismo reflejaban preocupaciones sobre la trayectoria a largo plazo de Moldavia en medio de crecientes dudas sobre la ampliación de la UE. Refiriéndose a la reciente sugerencia de Friedrich Merz, el canciller alemán, de una «adhesión asociada» para Ucrania, señaló que tales propuestas generaban inquietud entre los líderes de los países candidatos.

«Sandu está buscando una forma de salvaguardar sus logros en lugar de ver cómo se derrumba el trabajo de toda su vida», añadió.

(Editado por cs, mm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)