La voz de la Unión Europea tiene acento irlandés

En la Bruselas posterior al Brexit, los irlandeses son muy solicitados como redactores, portavoces y comunicadores polivalentes de habla inglesa. Irlanda domina las filas de los redactores de discursos y conferenciantes en las instituciones de la UE.

Euractiv
Irish EU Presidency
Micheál Martin y Ursula von der Leyen. [Foto: Liam McBurney/PA Images via Getty Images]

Todavía no hay respuesta a la famosa pregunta de quién habla en nombre de Europa. Pero, sea quien sea quien hable, lo más probable es que sus palabras las haya escrito un irlandés.

Irlanda domina las filas de los redactores de discursos y portavoces de las instituciones de la UE, una tendencia que se ha hecho aún más evidente en la era posterior al Brexit, cuando los funcionarios británicos han huido o se han hecho con un pasaporte irlandés.

«Llevamos enviando redactores por toda Europa desde la Edad Media», afirmó Thomas Byrne, ministro de Asuntos Europeos de Irlanda, quien está desempeñando un papel destacado durante la presidencia semestral de Irlanda del Consejo de la UE.

Esa tendencia no ha cambiado en la Bruselas del siglo XXI, donde los presidentes de las tres principales instituciones de la UE cuentan ahora con un redactor de discursos irlandés.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, recurre al antiguo asesor de comunicación del Fine Gael, Nick Miller, para que redacte sus discursos. António Costa, presidente del Consejo Europeo, cuenta con la exfuncionaria Clementine Mercedes Curtin. Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, trabaja con Ben Ray, un poeta británico con pasaporte irlandés. La redactora de discursos de Kaja Kallas, la jefa de Asuntos Exteriores de la UE, es Alice Bavin-Hobbs, una británica con pasaporte irlandés.

Del francés hacia el inglés

Aparte de Malta, Irlanda es el único país de la UE donde el inglés es la principal lengua materna, y la lengua franca en Bruselas se ha ido desplazando progresivamente del francés hacia el inglés desde la ampliación big bang del bloque para incluir a los países del Este en 2004.

«Aunque no apoyamos el Brexit, esto ha supuesto que, sin duda, contemos con un número considerable de personas en puestos bastante importantes», declaró Helen McEntee, ministra de Asuntos Exteriores de Irlanda, a Euractiv. Afirmó que esto también era una prueba del «calibre» de los irlandeses que trabajan para la UE.

Tom Moylan, un consultor irlandés que dirige una agencia de comunicación en Bruselas, recordó haberse quedado impresionado por el número de redactores de discursos irlandeses en 2017, antes de que se produjera el Brexit. «Simplemente somos buenos comunicadores y personas afables, y contamos con una red de contactos muy amplia», afirmó, recordando cuando aceptó un puesto como redactor de discursos en la Comisión Europea.

Afirmó que los irlandeses son un «gran activo» en un panorama en el que el inglés se ha convertido en la lengua principal de la comunicación internacional. Irlanda es un país con una sólida cultura literaria, que se enorgullece de poetas autóctonos como Seamus Heaney y dramaturgos como Samuel Beckett.

«Somos la tierra de los narradores»

«Somos la tierra de los narradores, y eso supone un gran valor que quizá tengamos de forma intrínseca a la hora de traducir políticas complejas en historias claras y cercanas», afirmó Andrea Pappin, que fue portavoz de Irlanda durante su última presidencia de la UE, en 2013.

Señaló que el turbulento pasado político de su país, así como su historial de referéndums sobre la UE, ha forjado una cultura política en la que los diplomáticos saben que deben escuchar y los políticos saben que tienen que hacer que Europa resulte cercana a la gente.

«Tenemos más experiencia sobre el terreno a la hora de relacionarnos con personas que no saben qué es un diálogo tripartito, pero que tampoco quieren saberlo nunca», señaló Pappin, que dirige en Irlanda una empresa de comunicación estratégica llamada Common Good.

(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)