Rusia solicita la detención del fundador y director ejecutivo de Telegram, Durov
La aplicación de mensajería Telegram es una de las principales plataformas de comunicación del país, y las autoridades rusas han intentado bloquear el acceso en repetidas ocasiones.
Rusia anunció el miércoles que solicitaba la detención del fundador de Telegram, Pavel Durov, acusado de «complicidad en actos terroristas», alegando que había permitido que los servicios de seguridad de Ucrania utilizaran la plataforma para reclutar personal.
Durov, nacido en Rusia —un emprendedor tecnológico en serie que lleva años viviendo fuera de Rusia y posee pasaportes de Francia y de los Emiratos Árabes Unidos—, se ha enfrentado con frecuencia a las autoridades rusas a medida que Moscú ha ido endureciendo su control sobre Internet.
Su aplicación de mensajería Telegram es una de las principales plataformas de comunicación del país, y las autoridades han intentado en repetidas ocasiones bloquear el acceso o frenar su éxito, en un intento por presionar a Durov para que entregue los datos de los usuarios o para obligar a los rusos a utilizar una alternativa no cifrada respaldada por el Estado.
El servicio de seguridad FSB afirmó que había iniciado un procedimiento de búsqueda internacional contra Durov, quien también es director ejecutivo de Telegram. «Se ha emitido una orden de búsqueda internacional contra el director de Telegram, P. Durov», indicó en un comunicado. No estaba claro qué tipo de orden de búsqueda había emitido Rusia ni si otros países u organismos policiales la aceptarían o cumplirían.
Guerra en las redes sociales
Moscú suele perseguir a sus enemigos políticos acusándolos de apoyar el «terrorismo» o el «extremismo», incluidos aquellos que han abandonado el país. El FSB alegó que Telegram se había utilizado como plataforma de reclutamiento para los servicios de seguridad ucranianos que buscaban coaccionar a rusos para que cometieran actos de sabotaje y que Durov no había eliminado «información prohibida».
Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente de utilizar las redes sociales para reclutar personas que los apoyen en esta guerra que ya dura cuatro años y medio. Durov, de 41 años, vive en Francia, donde también se ha enfrentado a problemas legales por acusaciones relacionadas con la difusión de contenido ilegal en Telegram.
Nacido en San Petersburgo —la ciudad natal del presidente ruso, Vladímir Putin—, Durov fundó VKontakte, una red social conocida popularmente como «el Facebook ruso». Prácticamente se vio obligado a abandonar la empresa cuando esta se vio sometida a la presión de las autoridades a mediados de la década de 2010, y fundó Telegram, una plataforma de redes sociales y mensajería privada.
Telegram se convirtió rápidamente en uno de los servicios en línea más utilizados en Rusia y frustró con facilidad un intento de varios años por parte de las autoridades de Internet de Moscú para bloquear el acceso dentro del país. Durov no hizo comentarios inmediatos sobre las acusaciones del FSB.
Este año, la red social VKontakte —ahora controlada por el Estado y conocida como VK— ha estado promocionando la aplicación de mensajería Max, respaldada por el Gobierno, instando a los rusos a dejar de usar Telegram y WhatsApp. Durov ha criticado la plataforma calificándola de «una aplicación controlada por el Estado y creada para la vigilancia y la censura política».
(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)