El presupuesto de la UE, «dominado por los hombres», debilita la lucha contra el sexismo
El nuevo presupuesto de la Unión Europea entraña el riesgo de que la igualdad de género se convierta en una política que, aunque se evalúe, no se financie, advierte la economista austriaca Elisabeth Klatzer.
Los planes para el próximo presupuesto a largo plazo de la UE «debilitan» las medidas destinadas a garantizar que la financiación mejore los derechos de igualdad de las mujeres, según ha advertido una académica de prestigio internacional.
La lista de objetivos que debería alcanzar el futuro presupuesto de la UE es extensa: desde aumentar la competitividad económica hasta incrementar el gasto en defensa para disuadir a Rusia, por citar solo dos prioridades.
Elisabeth Klatzer, economista austriaca especializada en el uso de la administración pública para impulsar los derechos de las mujeres, considera que el actual proyecto de la Comisión Europea de un presupuesto de 2 billones de euros para el periodo 2028-2034 pasa por alto un valor fundamental de la UE: la igualdad.
«La propuesta pone de manifiesto un cambio en las prioridades y, al mismo tiempo, un debilitamiento de la integración efectiva de la perspectiva de género», afirmó Klatzer, quien lleva décadas investigando y asesorando a Gobiernos en materia de finanzas públicas e igualdad.
Klatzer ha señalado que el giro hacia la defensa y la competitividad industrial «canalizará la financiación de la UE hacia sectores dominados por los hombres que presentan normas de género muy arraigadas» y podría «agravar las desigualdades de género existentes en el mercado laboral».
Garantizar que no se produzcan retrocesos
«Se trata de ámbitos en los que sería extremadamente importante prestar mucha atención para garantizar que no se produzcan retrocesos, ya que sabemos que el riesgo es elevado», afirmó.
La «perspectiva de género» tiene en cuenta cómo el gasto público beneficia de forma diferente a hombres y mujeres y la convierte en parte integral del diseño, la aplicación y la evaluación de las políticas y los programas.
Uno de los cambios propuestos por la Comisión es un nuevo «reglamento de rendimiento» simplificado que actuaría como un conjunto único de normas para supervisar, realizar un seguimiento y evaluar el gasto público, sustituyendo las normas existentes para cada programa individual.
Aunque el ejecutivo de la UE sostiene que la simplificación hará que el presupuesto sea más eficaz, Klatzer afirma que el nuevo enfoque elimina elementos clave para mejorar la igualdad de género, considerada una prioridad transversal.
«La igualdad de género es la menos integrada de las prioridades horizontales de la UE», afirmó, y añadió que se han suprimido partes esenciales de la integración de la perspectiva de género. «No tiene ningún objetivo de gasto y apenas cuenta con objetivos».
Sin objetivos claros en materia de igualdad
Sin objetivos claros en materia de igualdad, argumenta, es menos probable que la financiación se destine a actividades que promuevan la igualdad. Las normas propuestas corren el riesgo de crear un sistema en el que las políticas para mejorar la igualdad se supervisen y se hagan un seguimiento de ellas, pero no necesariamente se impulsen.
Además de socavar potencialmente la igualdad, Klatzer señaló que este cambio en el gasto ignora argumentos económicos sólidos a favor de mejorar el acceso de las mujeres al mercado laboral y al trabajo remunerado.
El Instituto Europeo para la Igualdad de Género, por ejemplo, estima que una mayor igualdad podría suponer un aumento de hasta 3,15 billones de euros en el PIB de la UE para 2050, mientras que Eurofound calcula que el coste económico anual de la brecha de empleo entre hombres y mujeres ronda los 390.000 millones de euros.
«La igualdad de género desempeña un papel esencial a la hora de impulsar la competitividad y la resiliencia económica», afirmó Klatzer. «Desde el empleo hasta la educación y las inversiones en infraestructuras de cuidados, todos ellos generan un valor añadido muy elevado y, además, aportan importantes ingresos fiscales».
(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)