Trump suspende las escoltas en el estrecho de Ormuz y afirma que se han logrado progresos con Irán

La disputa sobre la navegación por el estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní son el centro de las conversaciones estancadas entre Washington y Teherán tras dos meses de guerra.

Euractiv
Middle East conflict
El estrecho de Ormuz sigue cerrado al tráfico comercial. [Foto: Andrew Matthews/PA Images via Getty Images]

(AFP)- Estados Unidos suspenderá temporalmente la escolta de buques mercantes a través del estrecho de Ormuz apenas un día después de haberla iniciado, según ha declarado el presidente Donald Trump, alegando su deseo de alcanzar un acuerdo de paz con Irán.

A pesar de los enfrentamientos militares en el estrecho de Ormuz en los últimos días, Trump afirmó que «se han logrado grandes avances» hacia un acuerdo y que la operación de escolta de buques «se suspenderá durante un breve periodo de tiempo para ver si el acuerdo puede ultimarse y firmarse».

El anuncio se produjo después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara que Estados Unidos había completado sus operaciones ofensivas contra Irán, aunque prometió lanzar una respuesta «devastadora» ante cualquier nuevo ataque iraní contra el tráfico marítimo en la vía navegable del Golfo Pérsico.

A pesar de la suspensión de las escoltas a los buques, Trump afirmó que el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes «seguirá en pleno vigor».

La disputa sobre el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, así como el programa nuclear de Irán, se encuentran en el centro del estancamiento de las negociaciones entre Washington y Teherán tras dos meses de guerra, que comenzaron con los ataques estadounidenses e israelíes a finales de febrero.

El lunes, Irán lanzó misiles y drones contra las fuerzas estadounidenses, mientras que Washington afirmó haber atacado seis embarcaciones iraníes a las que acusaba de amenazar la navegación comercial, en la escalada más grave desde que entrara en vigor, el 8 de abril, una tregua que dura ya casi un mes.

Visitas diplomáticas a China

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, voló el miércoles a China, donde se reunió con su homólogo Wang Yi, según informaron los medios estatales chinos. China es un cliente clave del petróleo iraní; desafía las sanciones impuestas a Irán por Estados Unidos, mientras Washington intenta asfixiar los ingresos de la república islámica.

El viaje de Araghchi se produce pocos días antes de que Trump visite China los días 14 y 15 de mayo para reunirse con el presidente Xi Jinping, un viaje que retrasó debido a la guerra. La agencia de noticias china Xinhua se limitó a decir que Wang «mantuvo conversaciones» con Araghchi, sin ofrecer más detalles.

La escolta militar estadounidense durante el último día y medio —bautizada como Proyecto Libertad por Trump— provocó ataques iraníes, lo que puso en peligro el frágil alto el fuego. Irán se ha negado a ceder el control del estrecho de Ormuz, utilizándolo como moneda de cambio en el conflicto.

La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió el martes de una «respuesta firme» si los barcos se desviaban de la ruta aprobada a través de la vía navegable.

«Tomar la economía mundial como rehén»

Rubio acusó a Irán de «tomar como rehén la economía mundial» mediante amenazas al transporte marítimo y el tendido de minas marinas. Afirmó que Washington y sus aliados del Golfo habían redactado una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en la que se exigía a Teherán que detuviera los ataques y revelara la ubicación de las minas.

La medida propuesta también exigiría a Irán que pusiera fin a sus intentos de cobrar peajes en el estrecho y que apoyara un corredor humanitario. Se espera que se someta a votación en los próximos días, dijo Rubio.

Trump instó a Irán a «hacer lo inteligente» y llegar a un acuerdo, afirmando que no quería matar a más iraníes. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo que Teherán seguía abierto al diálogo, pero rechazó las exigencias de «máxima presión» de EE. UU. por considerarlas «imposibles».

El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, dijo que Estados Unidos «no buscaba una pelea», pero advirtió de que cualquier nuevo ataque iraní se enfrentaría a una fuerza «abrumadora y devastadora». El jefe de la Fuerza Aérea de Israel, Omer Tischler, también afirmó que el ejército estaba preparado para «desplegar toda la fuerza aérea hacia el este si fuera necesario».

Por segundo día consecutivo, los Emiratos Árabes Unidos, un aliado clave de EE. UU. en el Golfo, afirmaron que el martes interceptaron misiles y drones procedentes de Irán, un extremo que Irán desmintió «categóricamente». «Las fuerzas armadas no lanzaron ninguna operación con misiles o drones», declaró el mando militar iraní.

La guerra ha sacudido la economía mundial a pesar del alto el fuego alcanzado el mes pasado. Los precios del petróleo siguieron cayendo el miércoles, y el West Texas Intermediate llegó a bajar brevemente de los 100 dólares por barril.

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(Editado por sma/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)