Biden divide a la UE con los nuevos controles a la exportación de chips de IA

La medida afecta a 10 de los Estados miembros de la UE por encima de los 17 restantes.

Euractiv
Biden divide a la UE con los nuevos controles a la exportación de chips de IA
Biden divide a la UE con los nuevos controles a la exportación de chips de IA [Anna Moneymaker/Getty Images]

Washington (Euractiv.com/.es) – Estados Unidos ha anunciado una nueva ronda de controles a la exportación de su industria de chips de inteligencia artificial (IA), y aunque contempla exenciones para los aliados estratégicos, muchos Estados miembros de la UE no han pasado el corte.

Tras la oleada de innovación en IA que siguió a la puesta en marcha de ChatGPT y la actual pugna económica con China por desarrollar nuevas tecnologías, el valor geoeconómico de la fabricación de chips y unidades de procesamiento gráfico (GPU) utilizadas para la IA ha pasado a primer plano.

El anuncio de la Casa Blanca se produce en medio de los crecientes intentos de restringir la transferencia de los chips más avanzados a agentes que no sean de confianza.

En el texto se afirma que las empresas de 18 «aliados y socios clave» que cumplan «altos estándares de seguridad y confianza» serán designadas Usuarios Finales Universales Verificados (UVEU) y podrán beneficiarse de una exención total de las medidas que restringen el envío de GPU, mientras que una lista mucho más larga de países, entre los que se encuentran varios Estados miembros de la UE, no lo harán.

Las empresas UVEU elegidas podrán adquirir cientos de miles de chips, pero seguirán estando limitadas a «hasta el 7% de su capacidad global de cálculo de IA» en países de todo el mundo de forma global y duradera.

Las que no estén en la lista pero no sean «un país preocupante» podrán solicitar permiso para adquirir capacidad de cálculo de hasta 320.000 GPU avanzadas en los próximos dos años, mientras que el resto podrá comprar hasta 50.000 GPU por país.

En cuanto a lo que hace que un país sea un aliado clave o no, el anuncio afirma que son jurisdicciones con sólidos regímenes de protección tecnológica y ecosistemas tecnológicos alineados con los intereses de seguridad nacional y política exterior de EE.UU.

La lista de «países preocupantes» incluye unas 20 naciones, entre ellas China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Venezuela. Ningún país de la UE figura en esta lista.

¿Quién está dentro y quién fuera?

Diez Estados miembros de la UE entraron en la lista de aliados de EE.UU., mientras que 17 no lo hicieron. En cuanto a la metodología utilizada para designar a los países como aliados, algunos ejemplos son más difíciles de entender que otros.

Es fácil ver por qué Países Bajos y Taiwán, ambos con gran influencia global sobre partes específicas del proceso de fabricación de los mejores chips del mundo, están exentos de medidas. Sin embargo, no está claro por qué Bélgica fue designada aliado clave exento de medidas mientras que Polonia no.

Tras el anuncio estadounidense, los Comisarios europeos de Tecnología y Comercio, Henna Virkkunen y Maroš Šefčovič, publicaron una declaración conjunta en la que expresaron su preocupación por las medidas.
Sin embargo, se centraron en el potencial de una relación «ganar-ganar», y aseguraron que la UE supone una oportunidad económica para EE.UU., no un riesgo para la seguridad, al tiempo que expresaron su esperanza de hallar un compromiso constructivo con la nueva administración Trump.
Por todo ello, es probable que el comercio de chips sea incluido en los debates futuros que la Comisión mantenga con la nueva Administración estadounidense sobre la futura relación comercial transatlántica.
Sin embargo, varios actores clave de las tecnologías de la información no reaccionaron de forma tan comedida. Jason Oxman, Consejero Delegado del grupo de presión tecnológico ITI, afirmó en un comunicado de prensa que la decisión se tomó de forma precipitada y sin un compromiso firme de las partes implicadas.
Pidió a la futura Administración Trump que levante las restricciones que amenazarían la cadena de suministro global y el uso de tecnología estadounidense en el mundo.
[Editado por Alice Taylor-Braçe y Fernando Heller]