Bruselas se dispone a eliminar el objetivo de cero emisiones netas para la industria en 2039
La reforma del sistema de fijación de precios del carbono implica que las fábricas y las centrales térmicas de carbón podrían seguir funcionando como hasta ahora hasta la década de 2040.
La Comisión Europea presentará hoy una reforma de su programa estrella de fijación de precios del carbono para la industria, la primera de una serie de revisiones de la legislación sobre clima y energía, a medida que la UE se aleja del Pacto Verde de principios de la década de 2020 para adoptar políticas más favorables a la industria y a la electrificación.
La política climática más eficaz de la Unión en las últimas dos décadas ha sido el precio del carbono aplicado a las emisiones industriales —el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE o ETS en inglés)—, en virtud del cual los operadores de fábricas y centrales eléctricas pagan actualmente alrededor de 80 € por cada tonelada de CO₂, o su equivalente, que emiten.
Desde 2005, las emisiones en los sectores incluidos se han reducido aproximadamente a la mitad, lo que ha supuesto una disminución de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero equivalente a unos mil millones de toneladas. El sector eléctrico ha sido el que más ha contribuido a ello gracias al cambio del carbón al gas, más limpio, y a las energías renovables eólica y solar.
Sin embargo, la industria pesada está sintiendo las consecuencias a medida que se agota la generosa asignación gratuita de derechos de emisión de la que ha disfrutado desde la década de 2010. Además, un reciente aumento en el ritmo al que se reduce la oferta global cada año —en 80 millones de toneladas, lo que equivale aproximadamente a las emisiones totales de gases de efecto invernadero de Austria— significa que no se emitirán más derechos a partir de 2039.
Para los consejos de administración de toda Europa, la fecha límite para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas se avecina peligrosamente.
Enorme presión por parte de la industria
El ejecutivo de la UE ha estado sometido a una enorme presión por parte de la industria y de la mitad de la UE para que lance un salvavidas a sus empresas.
Ahora, según fuentes implicadas en las negociaciones, la Comisión está a punto de presentar cambios radicales en el régimen: retrasar la fecha límite reduciendo la disminución anual de lo que equivale a un límite de emisiones y prolongar el suministro de derechos de emisión gratuitos.
Peter Liese es el eurodiputado de centro-derecha que lideró la última reforma del reglamento del RCDE y ya ha sido nombrado negociador principal de la propuesta de hoy. «Las emisiones cero en 2039 son absolutamente irrealistas para las acerías y las cementeras, la industria química y, especialmente, para la aviación», declaró Liese el jueves.
Las compañías aéreas están parcialmente sujetas al régimen de fijación de precios del carbono desde 2012. Se espera que se impulse la ampliación de la cobertura a los vuelos con origen o destino en Europa, aunque es probable que esto resulte muy controvertido.
La Comisión también tiene previsto incluir las plantas de valorización energética de residuos —las incineradoras que suministran calefacción urbana o electricidad y que son el destino final del 6,4 % de los residuos de Europa—, según informaron cuatro fuentes a Euractiv.
La electricidad es el nuevo plan «verde»
Al tiempo que suaviza su régimen de fijación de precios del carbono, la Comisión Europea también tiene previsto presentar su nuevo proyecto estrella en materia de política energética, uno que ya se ha incorporado a las negociaciones mundiales sobre el clima.
La electrificación —es decir, la sustitución de las calderas de gas y los vehículos de alto consumo de combustible por bombas de calor y coches eléctricos— es la nueva consigna.
«Dado que más de la mitad del consumo energético de la UE se cubre con combustibles fósiles importados, esto supone una vulnerabilidad estructural», reza el preámbulo del nuevo Plan de Acción que se presentará, según un borrador previo al que ha tenido acceso Euractiv.
El ejecutivo de la UE propondrá un objetivo general de electrificación inferior al 50 % para 2040, lo que significa que aproximadamente una de cada dos unidades de energía consumidas en Europa provendría de la electricidad, aunque dos fuentes informadas sobre las negociaciones sugirieron que la Comisión apuntaría a un 46 %.
(Editado por rh, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)