Italia negociará con Bruselas un aumento del gasto en energía y defensa
El Gobierno tiene previsto aumentar el gasto en seguridad energética en un 0,6 % del producto interior bruto (PIB) nacional acumulado de los años 2026, 2027 y 2028, y destinar un 0,9 % adicional del PIB a seguridad y defensa.
Roma tiene la intención de aprovechar la mayor flexibilidad presupuestaria concedida por Bruselas para destinar una cantidad mucho mayor a la seguridad energética y la defensa durante los próximos tres años, según declaró el miércoles el ministro de Hacienda italiano, Giancarlo Giorgetti, ante el Parlamento nacional.
El Gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tiene previsto aumentar el gasto en seguridad energética en un 0,6 % del producto interior bruto (PIB) nacional acumulado de los años 2026, 2027 y 2028, y destinar un 0,9 % adicional del PIB a seguridad y defensa.
Según la agencia nacional de noticias ANSA, estas cifras ascienden a unos 14.000 millones de euros para energía y entre 21.000 y 22.000 millones de euros para defensa.
La Comisión evaluará en septiembre los planes nacionales para hacer uso de la flexibilidad presupuestaria adicional de la UE, conocida como «cláusula de excepción nacional», con el fin de recomendar finalmente su adopción en una reunión de ministros de Hacienda que se celebrará en octubre, afirmó Giorgetti.
¿Se desbloqueará el acuerdo SAFE?
La solicitud de Italia de disponer de un mayor margen fiscal para el gasto en defensa también podría desbloquear la firma, actualmente estancada, del acuerdo de préstamo del programa Security Action for Europe (SAFE) del país.
«Las medidas que finalmente se financien mediante préstamos del SAFE pueden beneficiarse de esta flexibilidad», afirmó Giorgetti, abriendo así la puerta a que Roma firme el acuerdo de préstamo, que lleva varias semanas en suspenso, lo que ha generado tensiones entre Roma y la Comisión.
«El SAFE se creó para promover sistemas de defensa comunes. Mientras tanto, Italia ha puesto en marcha programas de defensa comunes, lo que ha generado una especie de obligación —antes que jurídica, moral— a la que un Gobierno con gran sentido de la responsabilidad debe responder para ganarse el respeto», añadió el ministro.
Giorgetti reconoció que solicitar una excepción a las normas fiscales en materia de defensa era «sin duda impopular», pero argumentó que Italia no podía eludir sus obligaciones.
Una oportunidad para apostar por la ecología
En el ámbito energético, Giorgetti declaró ante la Cámara Baja del Parlamento que las ayudas a los combustibles fósiles destinadas a mitigar el impacto de la actual crisis energética no obtendrán la aprobación de Bruselas.
En junio, la Comisión Europea dejó claro que la flexibilidad adicional debería aumentar la «resiliencia estructural» frente a las crisis energéticas.
Las medidas «deben estar orientadas a mejorar estructuralmente la seguridad de los sistemas energéticos de los Estados miembros, promover la transición ecológica y reducir la dependencia de los combustibles fósiles y, en consecuencia, de los suministros extranjeros», explicó Giorgetti.
Queda por ver si Italia utilizará los fondos para impulsar aún más la producción de electricidad renovable, descuidada durante mucho tiempo, y abandonar las centrales eléctricas de gas que mantienen los precios mayoristas nacionales de la electricidad muy por encima de los de otros países meridionales, como Portugal o España.
(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)