Bruselas tiene previsto convertir la polémica rotonda de Schuman en un espacio verde

A finales de la semana pasada, el Gobierno de Bruselas acordó un «plan de marquesinas» para plantar más vegetación en la rotonda, proporcionar algo de sombra y protegerla de futuras olas de calor.

Euractiv
Robert Schuman Roundabout
La rotonda en obras, en noviembre de 2025, [Foto: Thierry Monasse/Getty Images]

El Gobierno regional de Bruselas ha aprobado un plan poco concreto para renovar la polémica rotonda de Schuman, sede emblemática de las instituciones de la UE.

El rediseño de la plaza, con un uso excesivo del hormigón, provocó una enorme reacción negativa, después de que las disputas políticas la dejaran como una extensa plaza de hormigón sin ningún asiento y sin la marquesina de acero que era un elemento central del diseño original de los arquitectos.

A finales de la semana pasada, el Gobierno de Bruselas acordó un «plan de marquesinas» para plantar más vegetación en la rotonda, proporcionar algo de sombra y protegerla de futuras olas de calor.

Un portavoz de Elke Van den Brandt, consejera regional de Obras Públicas, afirmó que el plan será más sencillo y económico que el proyecto original, cuyos costes se dispararon sin control.

Aún quedan por concretar los detalles, incluido el calendario, según el portavoz, pero no habrá un nuevo intento de construir la marquesina de acero, lo que requeriría obras de ingeniería a gran escala.

Un presupuesto de 30 millones de euros

La ambición de los posibles cambios tiene sus límites, ahora que ha concluido la renovación, que contaba con un presupuesto de 30 millones de euros. Además, los túneles situados bajo la rotonda impiden plantar árboles de gran tamaño.

Beliris, la promotora, completó el proyecto sin la marquesina de acero, tras un prolongado periodo de estancamiento político que siguió a las elecciones de 2024, cuando Bruselas no logró formar un Gobierno regional. El Gobierno de Bruselas solicitó fondos a las propias instituciones de la UE, pero fue en vano.

Francis De Wolf, uno de los arquitectos originales, declaró a Euractiv el mes pasado que la situación actual sería el «peor resultado» si se convirtiera en permanente. Un portavoz de Audrey Henry, secretaria de Estado de Urbanismo, afirmó que en otoño se tendrá una visión más clara de qué medidas concretas podrían adoptarse.

Mientras tanto, Pascal Smet, que era el consejero de Obras Públicas de Bruselas cuando se concibió el proyecto, ha lanzado una petición para construir la marquesina de acero original, alegando que, sin ella, la rotonda «carece del aspecto del emblemático lugar de encuentro que se pretendía que fuera».

La petición ha recogido menos de 2 000 firmas en tres semanas. «La sartén más grande de Europa nunca formó parte del plan», escribió en X.

(Editado por jp/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)