La nueva rotonda de Schuman es el «peor» resultado posible, según el arquitecto

La emblemática plaza de la UE se ha convertido en una desolada laguna de hormigón, después de tres años de obras. El resultado es una extensa superficie pavimentada, sin sombra, con muy poca vegetación y sin un lugar donde reunirse.

Euractiv
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La rotonda, ya casi terminada, vista desde Scotland House. [Foto: Eddy Wax/Euractiv]

El hombre que rediseñó la emblemática rotonda de Schuman, situada en el corazón del barrio europeo, ha emitido un veredicto muy crítico sobre el resultado final.

«Al final, nos hemos quedado con la plaza que nadie quería», declaró Francis De Wolf, el arquitecto belga al frente del proyecto, a Euractiv.

Culpó a los políticos, enzarzados en disputas, y a la mezquina burocracia belga de haber socavado el proyecto de tres años, que está a punto de completarse sin la pieza central de su diseño: una marquesina circular de acero pulido con un tejado verde con la forma del hemiciclo del Parlamento Europeo. « Habría proyectado una gran cantidad de sombra sobre la plaza para hacerla más habitable», afirmó De Wolf.

En cambio, el resultado es una extensa superficie pavimentada de hormigón, sin sombra, con muy poca vegetación y sin un lugar donde reunirse. La zona se ha peatonalizado en gran medida en comparación con cómo era antes, pero es poco probable que atraiga a muchos transeúntes.

Izquierda: el proyecto ganador de los arquitectos para la rotonda.  Derecha: su aspecto actual. (Foto: Cobe, Brut, Eddy Wax/Euractiv)

La rotonda está siendo objeto de burlas tanto en la prensa belga como entre las personas que trabajan en el barrio de la UE.

«Supongo que Europa no está contenta porque tiene una plaza vacía en medio de sus instituciones; no hay ningún sitio agradable donde sentarse durante la pausa para comer, y la gente del barrio tampoco puede estar contenta porque no tiene un lugar agradable donde reunirse», afirmó De Wolf.

«Sería el peor de los resultados si esta situación se convirtiera en permanente». Lamentó que los medios de comunicación no se hicieran eco de la noticia antes, ya que, según él, eso podría haber presionado a los políticos para que tomaran mejores decisiones.

«Ahora, en cierto modo, ya es demasiado tarde», afirmó. Según él, es muy poco realista pensar que la cubierta aún se pueda construir, ya que requeriría de importantes obras para fijar los cimientos a los túneles situados bajo la rotonda. «Habría que volver a levantar toda la plaza». De Wolf no entiende cómo el proyecto ha salido tan mal. «No soy político… y me cuesta entender realmente qué ha pasado entre bastidores».

El estudio de De Wolf, Brut, ganó un concurso internacional para el proyecto junto con el estudio danés Cobe en 2017. La construcción comenzó a finales de 2023, pero tras las elecciones de junio de 2024, a las que siguió un periodo de 20 meses sin que se lograra formar un nuevo Gobierno regional, hubo poco interés político por destinar fondos a la parte del proyecto correspondiente a la cubierta.

Los costes se dispararon

En 2025, el gobierno saliente de Bruselas solicitó más fondos a las instituciones de la UE, pero su petición fue rechazada por Bart De Wever, el primer ministro belga, quien desestimó la solicitud calificándola de súplica que humillaría a todo el país. Esto supuso, en la práctica, el fin de cualquier posibilidad de obtener nueva financiación.

El proyecto recibió 17,4 millones de euros del fondo de recuperación de la UE para la COVID-19, de un presupuesto inicial total de unos 30 millones de euros. Sin embargo, los costes se dispararon y el Gobierno de Bruselas afirmó que se necesitaban 12 millones de euros más para continuar con las obras, incluida la cubierta.

Beliris, la organización de infraestructuras públicas dirigida por los gobiernos federal y regional de Bélgica que ha gestionado el proyecto, decidió completar las obras sin la cubierta. De Wolf afirmó que solo habría costado unos 5 millones de euros adicionales.

Aunque se seleccionó a un contratista mediante un largo proceso de licitación, las obras de construcción de la marquesina nunca llegaron a comenzar. De Wolf explicó que el proyecto se vio entonces afectado por las secuelas de las elecciones regionales de Bruselas de junio de 2024, cuando el presupuesto era un tema conflictivo.

Beliris se centró en terminar el proyecto, lo que debería producirse finalmente en septiembre.

(Editado por bw, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)