El intento de Von der Leyen de «recuperar la imaginación europea»

La presidenta de la Comisión Europea hizo un llamamiento a la celebración de un nuevo «Congreso de Europa», que debería reunir a pensadores, científicos, artistas y ciudadanos para, en sus propias palabras, «recuperar nuestra imaginación europea».

Euractiv
Eurogroup Ministers Meeting
(Photo by Thierry Monasse/Getty Images)

Ursula von der Leyen quiere que Europa emprenda algo que no ha hecho desde 1948: reunir a sus «mentes más brillantes» en una sala y preguntarles en qué debería convertirse el continente.

El miércoles, la presidenta de la Comisión Europea hizo un llamamiento a la celebración de un nuevo «Congreso de Europa», que debería reunir a pensadores, científicos, artistas y ciudadanos para, en sus propias palabras, «recuperar nuestra imaginación europea».

El motivo es el 70.º aniversario, el año que viene, del Tratado de Roma, que sentó las bases de la actual UE.

La última vez que Europa celebró un congreso de este tipo, Berlín estaba a solo unas semanas de ser bloqueada y los comunistas acababan de tomar el poder en Checoslovaquia.  Era mayo de 1948, y cerca de 800 escritores, políticos, líderes religiosos, abogados y sindicalistas se reunieron en La Haya para plantearse una pregunta de gran envergadura: ¿cómo debería ser realmente Europa?

«Nos hemos reunido aquí, en La Haya, para ayudar a nuestros distintos Gobiernos a crear la nueva Europa», declaró en 1948 Winston Churchill, ex primer ministro británico y presidente honorario del Congreso. 

Grandes bloques regionales

Por aquel entonces, Churchill imaginaba un futuro orden mundial construido en torno a grandes bloques regionales, con una Europa unida junto a Estados Unidos y la Unión Soviética, que acabaría sentando las bases de un «Gobierno mundial». 

Eso, obviamente, no sucedió. Tampoco surgió de repente la identidad europea, ya completamente formada, de las salas de conferencias de los Países Bajos de la posguerra.

Casi 80 años después, Europa sigue debatiendo acaloradamente sobre qué es exactamente lo que une a los europeos y cuánta soberanía están dispuestos a ceder los países en nombre de esa identidad.

A Churchill también le sorprendería otro detalle del discurso de von der Leyen: no se mencionó a Washington. Canadá, por el contrario, acaparó los titulares cuando von der Leyen le ofreció el estatus sin precedentes de primer «miembro asociado» de la UE.

«¿Dónde estabas cuando Trump amenazaba a Canadá y a Groenlandia?», preguntó Manon Aubry, líder del grupo de la Izquierda en el Parlamento Europeo, tras intervenir von der Leyen.

El Plan Marshall

Al fin y al cabo, en 1948 Estados Unidos ocupaba un lugar central en la historia europea. El Plan Marshall acababa de empezar a inyectar dinero en la reconstrucción, y Churchill elogió abiertamente a los «poderosos» Estados Unidos por no «resentirse ante la creación de una Europa unida». 

Hoy en día, von der Leyen habla cada vez más de la independencia europea. Para lograrla, «debemos redescubrir esta capacidad de pensar en Europa», afirmó.  «Millones de personas siguen viendo en Europa una promesa, a veces incluso desde lugares tan lejanos como Canadá», señaló. «A menudo olvidamos lo poderosa que sigue siendo esa promesa».

Entonces, ¿quiénes son algunas de las «mentes más brillantes» de Europa en 2027? La última vez, varias de las personas presentes en la sala se convirtieron en figuras destacadas de la Europa de la posguerra, entre ellas Altiero Spinelli.

Congreso de Europa de 1948. [Foto: Wikimedia]

Es evidente que el Congreso de 1948 no inventó la UE actual en cuatro días, pero sí proporcionó a personas con ideas radicalmente diferentes un foro en el que debatir sobre el futuro de Europa. «No podemos conformarnos con tópicos bienintencionados y generalidades», afirmó Churchill.

Una mayor cooperación política y económica

El Congreso abogó por una asamblea europea y una mayor cooperación política y económica, y contribuyó a impulsar la creación de una carta y un tribunal europeos de derechos humanos. 

El Consejo de Europa lo siguió en 1949 y más tarde adoptó la bandera europea de doce estrellas (la que utiliza hoy la UE). El Convenio Europeo de Derechos Humanos vio la luz en 1950.

Y ese es probablemente el precedente más interesante para von der Leyen. Las instituciones ya existen. El problema puede ser convencer a los europeos de que esas instituciones aún pueden crear un futuro que merezca la pena imaginar.

El artículo se ha actualizado para aclarar que la bandera de la UE se denomina oficialmente «bandera europea».

(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)