El «plan B» de Moldavia para la adhesión a la UE es unirse a Rumanía, afirma el viceprimer ministro

Sin embargo, Eugen Osmochescu, viceprimer ministro de Moldavia, destacó en una entrevista con Euractiv que el objetivo sigue siendo firmar un tratado de adhesión a la UE antes de que termine 2028.

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La entrada de Moldavia en Europa: ¿sola o acompañada de Rumanía? [Foto: Finnbarr Webster/Getty Images]

Moldavia se planteará la reunificación con la vecina Rumanía si su camino hacia la adhesión a la UE se ve obstaculizado o bloqueado, según declaró Eugen Osmochescu, viceprimer ministro del país, en una entrevista concedida a Euractiv.  Osmochescu, que asumió el cargo en noviembre del año pasado, describió la unificación con Rumanía como una opción posible si el proceso de adhesión de Moldavia a la UE se estancara después de 2028. «Ese es el Plan B», afirmó.

Sus declaraciones se producen en un momento en que Chişinău impulsa la apertura de su primer «grupo» de negociación de adhesión, aplica la armonización con la legislación de la UE y trata de mantener el impulso ante la creciente presión rusa.

Osmochescu insistió, sin embargo, en que el objetivo de Moldavia sigue siendo firmar un tratado de adhesión a la UE antes de que termine 2028. Solo si ese proceso se estancara, los líderes políticos considerarían seriamente otras alternativas.

«Necesitamos enviar una señal a la población»

Cuando se le preguntó si Moldavia corría el riesgo de verse frenada por el hecho de que su solicitud de adhesión estuviera vinculada a la de Ucrania, Osmochescu subrayó que la ampliación debe seguir basándose en los méritos, pero señaló que Chişinău necesita urgentemente avances tangibles por parte de Bruselas.

«Necesitamos enviar una señal a la población», afirmó, señalando las continuas operaciones híbridas rusas destinadas a socavar el apoyo a la integración en la UE. El pasado mes de marzo, un ataque ruso contra la central hidroeléctrica de Dniéster, en Ucrania, provocó un vertido de petróleo que contaminó el río Dniéster, una fuente de agua clave para Moldavia y el suroeste de Ucrania.

Osmochescu reconoció que su país carece de la capacidad de Ucrania para soportar una presión militar prolongada. «No somos tan resistentes como los ucranianos», afirmó. «No tenemos industria militar. No tenemos producción militar. No tenemos un ejército comparable al ucraniano».

Integración gradual o formas de adhesión asociada

Euractiv informó la semana pasada de que la Comisión Europea esperaba que el primer «grupo» de capítulos de negociación sobre la adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE se abriera el 16 de junio. «Si en junio se inician las negociaciones, eso sería una señal clara», afirmó. «Ese es nuestro objetivo».

El viceprimer ministro también respaldó los debates en torno a la integración gradual o a formas de adhesión asociada, como las propuestas recientemente por el canciller alemán Friedrich Merz. Según la propuesta de Merz, la condición de «miembro asociado» otorgaría a un país candidato el derecho a participar en los consejos de líderes y ministros de la UE sin derecho a voto.

Osmochescu afirmó que cualquier paso intermedio que acerque a Moldavia al bloque ayudaría a afianzar las reformas y a tranquilizar a los ciudadanos.

«Tenemos deberes que hacer»

Cuando se le preguntó si esto dejaría a los países en una situación de limbo, como argumentan los críticos, Osmochescu respondió que, por el contrario, debería considerarse una oportunidad para «trabajar más duro» por el país candidato. «Tenemos deberes que hacer, y hay que hacerlos», afirmó.

El ministro respaldó abiertamente la posibilidad de una eventual unificación con Rumanía si las ambiciones de Moldavia de entrar en la UE se veían frustradas. Al preguntársele si tal medida redefiniría fundamentalmente la identidad de Moldavia, Osmochescu argumentó que la mayoría de los moldavos ya mantienen estrechos lazos culturales y familiares con Rumanía, mientras que muchos poseen la ciudadanía rumana.

El apoyo a la reunificación se sitúa en torno al 40 % en Moldavia —donde aproximadamente 850.000 de los 2,4 millones de habitantes del país poseen pasaporte rumano— frente a alrededor del 70 % en Rumanía.

«Hay un coste», reconoció. «Tendrá que ser asumido por Rumanía y por la UE. Pero el coste no sería tan enorme como el que supuso la unificación de las antiguas Alemanias [Oriental y Occidental]».

«Hay que tenerlo en cuenta», dijo cuando se le preguntó si 2028 podría ser un momento para una reevaluación. «Eso es exactamente lo que dijo también el presidente».

Magnus Lund Nielsen y Eddy Wax han contribuido a la elaboración de este reportaje. 

(Editado por bw, cs/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.com/es)